La oferta de Damm y la banca será la única en la puja por Pescanova
El consorcio de fondos de inversión que lideraba el exministro Eduardo Serra se retira y no presentará propuesta
El consejo de administración de Pescanova presentará
este lunes una propuesta de convenio de acreedores ante el juez que
pone al grupo pesquero en manos de la banca española y de la cervecera
Damm.
Casi al mismo tiempo que el administrador
concursal comunicaba ayer la decisión a la CNMV, se hizo público que la
oferta no tendrá rival. El consorcio de fondos de inversión extranjeros
liderado por Blue Crest y representado por el exministro Eduardo Serra
confirmó su retirada de la puja «porque no ha sido suficiente el nivel
de información disponible para realizar la due diligence, a pesar de los
esfuerzos de la administración concursal», dijo un portavoz de Serra.
La confirmación, en el transcurso del día, de que
dos de los bancos extranjeros alineados con Serra, el francés BNP y el
alemán Rabobank, habían decidido vender su deuda, dio la primera pista
de que el plan de los fondos se desinflaba, a pesar de que, durante los
últimos meses, logró hacerse con un buen lote de bonos convertible en
acciones, adquiridos a particulares a través de la firma londinense
Brown Rudnick (Pescanova emitió 450 millones en estos productos en los
últimos años).
Con el camino despejado, Damm y los principales
bancos acreedores, es decir, Sabadell, Popular, Novagalicia, Caixabank y
Bankia (el Santander vendió su deuda hace apenas dos semanas a un fondo
extranjero) se posicionan ya como virtuales dueños de Pescanova,
siempre y cuando la propuesta de convenio que presenten el lunes logre
el apoyo de al menos el 51 % de los acreedores de Pescanova.
Fuentes judiciales explicaron ayer que todavía es
posible que se presenten más ofertas, ya que no es necesario que estas
pasen por el consejo de administración, sino que basta con su
conocimiento por parte del administrador concursal y su presentación en
plazo.
Sin embargo, y según esta fuente del proceso,
«todo apunta a que la propuesta aprobada por Pescanova se ha garantizado
ya las adhesiones suficientes para salir adelante».
El plan de Damm y los bancos prevé una inyección
de entre 190 y 200 millones, que se destinará a reanimar la matriz
española. Las filiales acuícolas de Portugal, Chile y Guatemala deberán
reestructurar su deuda. Además, incluye una quita del 67 %, con lo que
la banca perdería casi 2.200 millones.
La banca manda
La mayor parte del desembolso correrá a cargo de
las entidades financieras, que se convertirán en accionistas
mayoritarios de la compañía gallega, con más del 60 % del capital, y el
resto de la aportación de fondos, unos 30 millones, corresponderán a
Damm y Luxempart, que controlarán hasta un 30 % del accionariado, según
explicaron fuentes financieras
Esas mismas fuentes detallaron que el plan es
reservar entre un 5 y un 7 % del capital para los accionistas
minoritarios. «La inyección de capital se llevará a cabo tras una
operación acordeón, es decir, una reducción y ampliación de capital
simultáneas con el fin de sanear la sociedad. De esta manera, tras
adaptar la cifra de capital social a las pérdidas registradas, se espera
disponer de nuevos recursos financieros, como consecuencia de la
ampliación.
Además, las entidades acreedoras llevarán a cabo una emisión de deuda por 250 millones avalada por la propia banca.
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