El síndico de Chile asegura que los impagos de la filial de Pescanova empezaron en 2011
La legislación local permite impugnar las ventas ejecutadas desde entonces - La pesquera, que ya ha recurrido ante el juez, invertiría otros 120 millones en este país en 2012 y 2013
La representación legal de Pescanova en
Chile ha recurrido la decisión del administrador concursal (o síndico),
Herman Chadwick, de situar en septiembre de 2011 el inicio de la crisis
financiera de Pesca Chile SA. Esta sociedad está en proceso de
liquidación, y Chadwick quiere vender los activos antes de que termine
este año. La decisión del síndico es muy importante para la
multinacional gallega, ya que desde esa fecha los acreedores pueden
solicitar la impugnación de todas las ventas de activos ejecutadas si
consideran que les han perjudicado. En Chile la llamada "fecha de
cesación de pagos" determina el momento en que una compañía empieza a
incurrir en impagos y es previa a la declaración de quiebra, que tiene
efectos retroactivos.
Desde el 30 de septiembre y hasta mayo de
2013, fecha en que Pesca Chile se diagnosticó como sociedad quebrada,
para el síndico Herman Chadwick es un "periodo sospechoso". "El deudor
-la filial de Pescanova- está afectado por la sospecha de que sus actos
puedan ser ejecutados o celebrados de mala fe en perjuicio de sus
acreedores", reza un estudio chileno sobre legislación mercantil. El
abogado Luis Felipe Castañeda, en representación de Pescanova, considera
que la fecha de suspensión de pagos "resulta injustificadamente lejana a
la fecha de declaración de quiebra". "En 2011 el desempeño económico y
financiero de Pesca Chile era óptimo, no encontrándose en ningún caso en
un estado de insolvencia", dice el texto de apelación, al que ha tenido
acceso FARO.
La filial de Pescanova rebate que, por contra, fue
"a comienzos del año 2013, específicamente en el mes de enero", cuando
"comenzaron una serie de problemas económicos, financieros" y también
"administrativos" que llevaron a la empresa a pedir una prórroga en el
pago de varios pagarés a HSBC.
No hace referencia el abogado a la
intentona, que no se llevó a cabo, de sacar a bolsa el 49% de una de las
empresas que conforman Pesca Chile: Acuinova. La intención era de
captar unos 46 millones de euros en el mercado. Fuentes consultadas por
este periódico no pudieron precisar si el pronunciamiento del juez (a
favor o en contra del recurso de Pescanova) podría afectar de algún modo
al proceso de liquidación de los activos. Si la fecha de cesación de
pagos se fija en septiembre de 2011 como dictaminó el síndico, la
compañía podría enfrentarse a un nuevo problema.
El 12 de octubre
de ese año (2011), Pesca Chile SA vendió un inmueble -una fábrica, según
algunos trabajadores, y un terreno de 19.000 metros cuadrados- por 10,2
millones de dólares (7,42 millones de dólares). El comprador, como
consta en contrato de compraventa, consultado por FARO, no fue otro que
Porvenir SA, una de las sociedades opacas de Pescanova. De acuerdo al
informe de KPMG, la antigua dirección de la pesquera utilizó cinco
empresas para operaciones y prácticas contables con el objetivo de dar
menos deuda financiera y más patrimonio. Lo que hacía era no incorporar
en las cuentas consolidadas de 2012 la deuda financiera de ciertas
sociedades, de la que Pescanova era en algunos casos cotitular. Una de
ellas era Porvenir. Si la fecha de suspensión de pagos se fija
definitivamente en septiembre de 2011, esta operación podría ser anulada
con el consiguiente desembolso económico. En 2012 y 2013 Pescanova
invirtió más de 120 millones de euros en las granjas de salmón chilenas
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