Pescanova consigue hasta el 15 de enero de plazo para no perder Pesca Chile
La plantilla solo tiene garantizadas dos nóminas más, pese a que la marca no se ha resentido en la campaña navideña
El activo más preciado del grupo Pescanova aún no está
perdido. Las negociaciones entre la matriz y el administrador concursal
de Pesca Chile no han servido para detener el proceso de subasta, que
sigue su curso, pero sí han permitido ganar tiempo a la compañía, que,
según fuentes conocedoras de la operación, tiene previsto cerrar un
acuerdo favorable con el síndico de la filial y el comité de acreedores
antes del 15 de enero.
La oferta de Pescanova llegaría a tiempo para
afrontar los créditos pendientes con las entidades BCI y DNB Bank, que
vencen justo al día siguiente, el 16 de enero.
Un síntoma de que la situación se desbloquea es
el acuerdo alcanzado entre el administrador concursal y los 125
trabajadores despedidos a cambio del compromiso del pago de la deuda de
forma inminente. Según el Diario Financiero de Chile, el pasado
viernes, la totalidad de estos trabajadores, suscribieron en el Juzgado
Laboral número 1 de Santiago un avenimiento con el síndico de la
quiebra, Herman Chadwick, para detener los juicios laborales. La filial
concursada se comprometió a pagar toda la deuda, 3,53 millones de euros,
el 4 % del total. «Es una arista que se resuelve y que genera
tranquilidad en los trabajadores, que en una buena parte han sido
recontratados», declaró el representante legal de la plantilla, que
aclaró: «Cualquiera sea la salida de esta quiebra, se le deberá pagar a
los trabajadores primero».
Sin acuerdo en la quita
Con una deuda de 88,2 millones de euros, Pesca
Chile tiene como principales acreedores a Banco de Crédito e Inversiones
(BCI), DNB, Itaú, Banco do Brasil y HSBC. La división chilena controla
las empresas Acuinova Chile, que emplea a 955 trabajadores, y Nova
Austral, con una plantilla de 789 empleados. Estas dos últimas filiales
constituyen la pieza más valorada de la compañía, y por ellas existen ya
dos ofertas firmas de compra, las presentadas por la canadiense Cooke,
y la noruega Marine Harvest, esta última con más opciones de
adjudicarse las salmoneras, según reveló Chadwick la pasada semana.
Entre tanto, en España prosiguen las tensiones
entre el consejo de administración y la banca acreedora por la quita que
prevé el plan de reestructuración de Damm (el 92 %) para inyectar 250
millones y hacer viable la compañía. Fuentes financieras aseguraron ayer
que la postura de la banca se mantiene en el rechazo a asumir las
pérdidas propuestas.
El acuerdo entre las partes es necesario para
conseguir cerrar un convenio en enero. El tiempo apremia, ya que, según
confirmaron ayer fuentes del comité de empresa, hay dinero para pagar a
proveedores y plantilla en enero y febrero. A partir de ahí, la
situación sería muy complicada. La buena noticia es que, a pesar de la
gran repercusión que ha tenido el caso Pescanova, tanto desde el punto
de vista judicial como económico, la marca no se ha resentido en la
campaña navideña, que fuentes de la empresa califican de muy buena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario