Vulcano negocia otro ERE temporal a la espera de poder cerrar nuevos contratos
El expediente que afecta a la plantilla a día de hoy expira el día 30 - La factoría viguesa asegura que "ya está casi cerrado" el acuerdo para buscar un armador al "ferry" de Sevilla
El astillero vigués Factorías Vulcano ha iniciado las negociaciones
para poner en marcha un nuevo Expediente de Regulación de Empleo
temporal (ERE de suspensión) que afectará a toda la plantilla, compuesta
por 114 trabajadores. El astillero tiene a día de hoy en marcha un ERE
rotatorio, pero cuya vigencia (después de haber sido prorrogado) expira
el 30 de este mes, confirmaron a FARO fuentes sindicales. La medida
estaba "prevista" y se adopta a la espera de poder cerrar nuevos
contratos. A mediados de junio llegó a las gradas de Vulcano la
estructura metálica del "ferry" procedente de la liquidada Astilleros de
Sevilla. La compañía aseguró entonces que la finalización -e incluso
modificación de diseño- de este buque de 139 metros de eslora podría dar
trabajo a hasta medio millar de trabajadores, entre personal propio de
la factoría y de la industria auxiliar.
Desde la empresa
confirmaron a este periódico la decisión, y la desvincularon de la falta
de armador del buque que está en sus gradas. "La búsqueda (de armador)
continúa adelante, aunque está ya casi cerrada", indicó un portavoz del
astillero. "Faltan unos flecos", zanjó. "La negociación acaba de empezar
y todavía no se ha empezado a hablar de plazos", explicó Ramón
Sarmiento, responsable del naval de Comisiones Obreras. Su homólogo en
la CIG, César Rodríguez, indicó que "podría prolongarse durante un año".
En
todo caso, los sindicatos enmarcan el nuevo ERE de Vulcano dentro del
"parón" en el que están sumidos gran parte de los astilleros de la Ría
de Vigo. A excepción de Rodman Polyships, como avanzó FARO, ninguno de
ellos ha logrado cerrar un nuevo contrato en lo que va de año.
El
"ferry" procedente de Sevilla -llegó a las gradas de Teis el 16 de junio
pasado- había sido contratado en origen por la naviera finlandesa
Viking Line. Pero esta compañía rescindió el contrato y exigió al
astillero andaluz la devolución del dinero.
El propietario del
buque, Banco Santander, llegó entonces a un acuerdo con Vulcano para
rematar el buque. "Confiamos en que el proceso para cerrar el contrato
se haga lo más rápidamente posible, hablar de plazos es siempre muy
complejo, solo pretendemos formalizarlo cuanto antes", apuntó en junio
el director general de Vulcano, José Domínguez, a este diario.
El
hecho de cerrar el contrato con uno u otro armador iba a ser
determinante, toda vez podría obligar al astillero a modificar la
configuración original del buque, cuyo desarrollo original estaba "muy
avanzado" a principios de este verano. Pero, hasta la fecha, y como
sostuvo Rodríguez, no se ha cerrado un acuerdo con ninguna casa
armadora.
La llegada del "ferry" supuso para el astillero vigués,
que superó un duro proceso concursal, un punto de inflexión ya que sus
gradas habían permanecido vacías desde octubre de 2011, cuando entregó
el sísmico 533 Polar (Duquesa Polar) a la casa armadora noruega Rieber
Shipping.
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