El empresario gallego, Eduardo Vieira, ha
calificado de «usurpación y robo» la operación por la que el Gobierno de
Santa Cruz ha procedido a la expropiación de su filial argentina Vieira
Argentina S.A. de Puerto Dorado, a la vez que ha asegurado que
utilizará todas las armas legales a su alcance para impedir el proceso
expropiatorio. La firma ha sido cedida por el Gobierno provincial a la
compañía Vepez.
Vieira califica de «expolio» la expropiación de su filial
El empresario gallego anuncia todo tipo de acciones en Argentina para recuperar la propiedad
Eduardo Vieira aludió a la solicitud que los
trabajadores hicieron al ministro de la Producción, Rafael Gilmartin, y
sostuvo que el funcionario «faltó a su palabra de que se aceptaría la
decisión que tomaran los trabajadores, que pedían la paralización del
proyecto de expropiación».
Insistió en que «aquí hay una norma de
intervención que está caducada, hay una ley de expropiación que no se
puso en marcha y, sin embargo, la posesión de los bienes está en manos
de estos señores», por lo que confirmó que «vamos a seguir haciéndole
frente a lo que es un expolio sin más, hecho para satisfacer los
intereses económicos de unos cuantos».
Fue tajante contra los argumentos utilizados por
las autoridades argentinas de que se revertió la propiedad debido al
abandono de los trabajadores por parte la empresa. «Es falso. El
abandono es el de ellos que intervienen una sociedad para terminar
trabajando en negro sin pagar ni siquiera el seguro médico», sentenció,
al tiempo que describió cómo por parte del ministro Gilmartín se
dilataron plazos y se justificaron intentos de acuerdo que finalmente no
fructificaron. Eduardo Vieira dijo, en su intervención pública, que se
siente apoyado por una buena parte de los trabajadores (asegura que
otros están manipulados por el que será el nuevo propietario Luis Jones,
presidente de Vepez) y por empresarios de Puerto Dorado, y que
continuará la batalla hasta recuperar la propiedad de la filial
argentina que regentó durante más de 20 años.
Por su parte, el principal aspirante a quedarse
con la titularidad de la empresa, Luis Jones, se mostró confiado en
poder retomar la actividad productiva, con todo su personal y respetando
la antigüedad. Para ello, aseguró que una parte del coste que le
supondrá asumir esa carga procederá de las aportaciones públicas que
hará el Estado de Santa Cruz. Jones rechazó las acusaciones de
usurpación. «Aquí -dijo- la única maniobra que pudo haber fue ayudar a
la gente en un momento de extrema necesidad cuando había quedado en la
calle; aportamos dinero y luego trabajo».
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