Pescanova reconoce oficialmente casi 3.500 millones de deuda
Las cuentas ya enviadas a la CNMV recogen pérdidas de 20 millones
Se acabaron las quinielas. Ya es oficial. La deuda
reconocida por Pescanova ascendía a 3.498 millones de euros al cierre
del 2012, según la contabilidad oficial entregada a la Comisión Nacional
del Mercado de Valores (CNMV) por el antiguo equipo gestor de la
multinacional (bajo la administración de Deloitte desde el 25 de abril,
cuando el juzgado declaró el concurso de acreedores). Es una
contabilidad no auditada, ni tampoco aprobada por un consejo dividido
entre los fieles al aún presidente e imputado por la Audiencia Nacional,
Manuel Fernández de Sousa-Faro; y sus críticos, encabezados por el
presidente de la cervecera Damm, Demetrio Carceller.
En la información proporcionada por la
multinacional (pendiente de ser confirmada por la administración
concursal) también se apuntan las grandes cifras de su cuenta de
resultados, con una cifra de negocios de 1.735 millones el pasado
ejercicio, un 4,3 % mayor incluso que la del ejercicio anterior, y unas
pérdidas netas de 20 millones frente a los casi 49 millones de beneficio
que alcanzó un año antes.
En cuanto a los sueldos del consejo, no los
detalla. Solo apunta que el presidente recibió 390.000 euros en concepto
de «dietas». Y se remite a su retribución total de la cúpula: dos
millones de euros, un 5,6 % más que en 2011 pese a que el grupo había
entrado ya en números rojos.
Varias correcciones
En ese balance oficial, que tuvo que ser
presentado dos veces tras exigir los técnicos del regulador que se
«corrigieran» los importantes «descuadres» detectados en las primeras
cuentas, se señala que la deuda de la multinacional con las entidades
financieras se elevaba a 2.626 millones, frente a otros 349 por
emisiones de valores negociables (bonos convertibles cuyos suscriptores
decidirán en asamblea el 1 de agosto si se querellan contra el consejo
de Pescanova por presunto fraude); 260 millones por acreedores
comerciales; otros 144 millones por «pasivos directos asociados con
activos mantenidos para la venta (es decir, dinero que se ha de abonar
antes de poder cerrar dichas operaciones); y, por último, 120 millones
por «otras deudas».
A pesar del elevado volumen de deuda que habría
que refinanciar en pocos meses, los servicios administrativos de
Pescanova -interlocutores del regulador- solo reconocen un vencimiento
impagado en el 2012, de 12,6 millones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario