El informe de KPMG pone contra las cuerdas al presidente de Pescanova
El mismo informe que Manuel Fernández Sousa, presidente de Pescanova, encargó realizar a la consultora KPMG
sobre las cuentas de la compañía, sitúa tanto a Sousa como a la cúpula
directiva del grupo gallego en una posición muy delicada.´
La CNMV ha publicado el miércoles como hecho relevante las seis primeras conclusiones extraidas por Deloitte,
administrador concursal de Pescanova, designado por el regulador del
mercado, de la lectura del informe forensic realizado por KPMG. Como
primera conclusión Deloitte destaca que durante los últimos ejercicios
“se han diseñado y ejecutado prácticas contables cuyo objetivo era
presentar una deuda financiera del grupo inferior a la real y,
consecuentemente, una cifra de resultados superior a los realmente
generados”.
El administrador concursal del grupo explica que para la obtención de
financiación Pescanova, según el informe de KPMG, “ha llevado a la
práctica determinadas operaciones (formalización de créditos
documentarios sin que existieran transacciones reales con mercancía,
utilización de estructuras societarias instrumentales para generar
financiación bancaria y resultados ficticios, líneas de factoring
dispuestas sin sustancia económica, etc…) que pueden ser consideradas
como irregulares desde un punto de vista contable y financiero”.
En su comunicado al regulador del mercado Deloitte indica que esta
operativa de Pescanova “no fueron fortuitas, sino que fueron resultado
de una planificación de forma consciente que se han venido realizando
durante varios años”. Y añaden, como última conclusión del informe de
KPMG, que existen “indicios fundados de que determinadas personas de la
cúpula directiva de Pescanova han instruido, ejecutado, llevado a cabo o
conocido, en mayor o menor medida, dichas prácticas”.
A pesar de todo, el informe podría haber sido todavía peor para
Fernández Sousa y su equipo. En el comunicado de Deloitte no se emplea
en ningún momento la palabra "fraude" y tampoco se habla de alzamiento
de bienes, un delito que de haberse planteado podría haber tenido aun
más graves consecuencias para el presidente de Pescanova.
Patrimonio neto negativo
Pescanova tiene un patrimonio neto negativo, a 31 de diciembre de
2012, de 927 millones de euros, según el informe forensic de KPMG del
que ha informado a la CNMV Deloitte.
El mismo documento cifra en 3.281 millones de euros la deuda del
grupo. Pescanova informó de un pasivo de 1.522 millones con motivo de la
presentación de sus resultados hasta el pasado mes de septiembre; se
trata de la última comunicación oficial sobre la deuda reconocida por la
compañía, que el 28 de febrero anunció que no formulaba las cuentas de
2012.
Convenio a pesar de todo
Deloitte informa que considera que la documentación de KPMG debe ser
tenida en cuenta “para el entendimiento de la situación en la que
actualmente se encuentra Pescanova, sin que afecten sustancialmente al
esquema de trabajo planteado por la administración concursal”. La
consultora señala que a pesar “de la gestión irregular
de los últimos años” va a tratar de lograr la salida de Pescanova de la
situación concursal en la que se encuentra a través de un “convenio” con
los acreedores. “Dichas conclusiones”, añade Deloitte, “serán
consideradas a la hora de formular las cuentas anuales del ejercicio
2012”.
Por último Deloitte dice en el comunicado enviado a la CNMV, firmado por Santiago Hurtado,
en nombre de la consultora, que se “reserva el derecho derecho a
adoptar las medidas que resulten oportunas tras el análisis del Informe,
dando en su caso traslado a los órganos competentes”.
Un documento vigilado por la CNMV
El 15 de abril la CNMV publicó un comunicado de Pescanova en el que
se informaba de la contratación de KPMG para llevar a cabo una auditoría
forensic: “Pescanova, S.A. comunica al mercado que ha aceptado la
propuesta de KPMG para la realización de Análisis Forensic que se
empezará a realizar a la máxima brevedad, tan pronto como los equipos de
trabajo de ambas partes estén disponibles”.
Ese mismo día, pocos minutos antes de publicarse el hecho relevante
sobre la contratación de KPMG, la compañía había comunicado a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores que había presentado en el
juzgado solicitud de declaración de concurso voluntario.
El primer comunicado estaba firmado por Alfredo López Uroz,
de la dirección de administración del grupo, por lo que es posible
concluir que es Pescanova quien contrata a KPMG. Sin embargo fuentes
conocedoras del proceso aseguran que fue el organismo presidido por Elvira Rodríguez quien “instó” a la multinacional gallega a contratar a la consultora.
La defensa del presidente de Pescanova sostiene en un escrito enviado recientemente al juez Pablo Ruz
de la Audiencia Nacional (ver página siguiente), que en la “Carta de
Encargo firmada con KPMG” se aclara que la consultora “habría sido
contratada por mi mandante para desarrollar un “trabajo de Forensic a
realizar en Pescanova, cuyo origen se produce por la deuda no reconocida
en los estado financieros y que recientemente ha sido aflorada”.
Al día siguiente de que se comunicara la contratación de KPMG, la CNMV informó que iba a “monotorizar” los trabajos realizados por KPMG.
Al día siguiente de que se comunicara la contratación de KPMG, la CNMV informó que iba a “monotorizar” los trabajos realizados por KPMG.
Deloitte desvelará hoy más detalles en el consejo
Deloitte, administrador concursal de Pescanova, ha convocado al
consejo de la compañía, incluido su presidente Manuel Fernández Sousa, a
una reunión informativa el jueves 11 de julio, veinte días antes de la
reunión del consejo de administración que el propio Sousa ha convocado a
su vez. De acuerdo a fuentes cercanas al consejo de administración de
Pescanova, la consultora desvelará más detalles del informe forensic
realizado por KPMG.
De los 12 miembros que ocupaban los asientos del consejo cuando la
compañía solicitó preconcurso de acreedores el 1 de marzo, están
imputados: Manuel Fernández Sousa, presidente; Alfonso Paz-Andrade, consejero; José Antonio Pérez-Nievas, consejero en nombre de Iberfomento; Pablo Javier Fernández Andrade, hijo del presidente; Fernando Fernández de Sousa Faro, hermano del presidente; Robert Albert Williams, de la comisión de auditoría y cercano a Sousa; y Jesús García, exconsejero (dimitió hace dos meses), cercano a Sousa.
El grupo Damm, segundo mayor accionista de Pescanova con el 6,2% del capital, representado en el consejo del grupo por José Carceller, y el fondo Luxempart,
han sido los más críticos con Fernández Sousa y los consejeros que le
han apoyado. Damm se adhirió a una querella presentada contra el
presidente del grupo mientras que Luxempart, que asegura haber perdido
52 millones en Pescanova, ha presentado querella, admitida también a
trámite, contra el presidente y otros consejeros y directivos de la
multinacional gallega.
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