El juez derriba el intento del presidente de recuperar los mandos de Pescanova
El magistrado no considera que apartar a Sousa aboque a la empresa a la liquidación - Insiste en que el consejo no hizo "la más esencial de sus funciones", aprobar las cuentas
El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro, consideró
"inimaginable" que un "consultor" designado por la Comisión Nacional
del Mercado de Valores (CNMV) tuviera las aptitudes necesarias para
garantizar el "mantenimiento" del Grupo Pescanova. Sousa recurrió por
esto la decisión del juez de lo Mercantil 1 de Pontevedra, Roberto de la
Cruz, de suspender las facultades ejecutivas de todo el consejo,
incluidas las suyas. Y si el presidente considera que solo él tiene "un
conocimiento altamente especializado" o "un dominio de las informaciones
antecedentes" del negocio, el magistrado no está en absoluto de
acuerdo. Sousa no es imprescindible en el concurso de acreedores que él
mismo solicitó para Pescanova, y reponerlo en el cargo no sería
"responsable".
Esta es la conclusión que ha expuesto el juez
titular del caso en apenas seis páginas, en las que tumba una a una las
razones por las que la suspensión del consejo (que pierde sus poderes de
gestión) no están encaminadas ni a liquidar la empresa ni a impedir que
el propio Sousa elabore una propuesta de convenio de acreedores, como
había mantenido en su recurso. El consejo sigue existiendo (con dos
miembros menos, Antonio Basagoiti y Jesús García) y la figura del
presidente también. Lo que han perdido es el bastón de mando por razones
"motivadas".
El Parlamento de Galicia fue escenario ayer de un encendido debate entre el director general del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Javier Aguilera, y la diputada del BNG Carme Adán. El responsable del organismo público aseguró que, para el Gobierno, "la prioridad es que las cuentas de la compañía queden claras". "En la medida de nuestras posibilidades, la Xunta estará acompañando a Pescanova en todo lo que pueda necesitar", pero aseguró que es "imposible" saber qué acciones se podrían emprender para respaldar a la multinacional.
En este sentido, Aguilera no hizo referencia a una petición que ya trascendió el pasado lunes, cuando la administración concursal (Deloitte) expuso a la banca acreedora que pretendía requerir de la Xunta que actuase como avalista de los 55 millones de euros de liquidez que va a recibir de, al menos, seis bancos. FARO ha intentado reiteradamente conocer si la Consellería de Economía e Industria ha valorado esta posibilidad, sin éxito. Tampoco Pescanova quiso explicar si ya se había pedido una cita con el conselleiro, Francisco Conde, a preguntas de este diario.
Las respuestas de Aguilera no resultaron satisfactorias para Adán, que acusó al director del Igape de no tener ninguna previsión ante la "probable" liquidación de la firma, con su venta por partes. "El Gobierno no puede permanecer de mero espectador. Debe contarnos qué hizo, qué medidas aplicó y qué información tiene del maquillaje de las cuentas", reiteró Adán. Aguilera aseguró que la Xunta desconocía la situación real de la compañía. El debate se crispó cuando Aguilera cuestionó si la diputada nacionalista sabía o no "sumar o restar", aseveración que retiró tras reclamarlo la propia política viguesa.
Muestras de apoyo
Por otra parte, el secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco-Cecopesca), Juan Manuel Vieites, indicó ayer que espera que los problemas que actualmente atraviesa Pescanova se resuelvan "a la mayor brevedad", por lo que supone en empleo y por ser una marca gallega que "significa mucho para el sector pesquero en su globalidad".
La Xunta aplaza cualquier decisión para apoyar la compañía hasta que no se clarifiquen las cuentas
El Parlamento de Galicia fue escenario ayer de un encendido debate entre el director general del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Javier Aguilera, y la diputada del BNG Carme Adán. El responsable del organismo público aseguró que, para el Gobierno, "la prioridad es que las cuentas de la compañía queden claras". "En la medida de nuestras posibilidades, la Xunta estará acompañando a Pescanova en todo lo que pueda necesitar", pero aseguró que es "imposible" saber qué acciones se podrían emprender para respaldar a la multinacional.
En este sentido, Aguilera no hizo referencia a una petición que ya trascendió el pasado lunes, cuando la administración concursal (Deloitte) expuso a la banca acreedora que pretendía requerir de la Xunta que actuase como avalista de los 55 millones de euros de liquidez que va a recibir de, al menos, seis bancos. FARO ha intentado reiteradamente conocer si la Consellería de Economía e Industria ha valorado esta posibilidad, sin éxito. Tampoco Pescanova quiso explicar si ya se había pedido una cita con el conselleiro, Francisco Conde, a preguntas de este diario.
Las respuestas de Aguilera no resultaron satisfactorias para Adán, que acusó al director del Igape de no tener ninguna previsión ante la "probable" liquidación de la firma, con su venta por partes. "El Gobierno no puede permanecer de mero espectador. Debe contarnos qué hizo, qué medidas aplicó y qué información tiene del maquillaje de las cuentas", reiteró Adán. Aguilera aseguró que la Xunta desconocía la situación real de la compañía. El debate se crispó cuando Aguilera cuestionó si la diputada nacionalista sabía o no "sumar o restar", aseveración que retiró tras reclamarlo la propia política viguesa.
Muestras de apoyo
Por otra parte, el secretario general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos (Anfaco-Cecopesca), Juan Manuel Vieites, indicó ayer que espera que los problemas que actualmente atraviesa Pescanova se resuelvan "a la mayor brevedad", por lo que supone en empleo y por ser una marca gallega que "significa mucho para el sector pesquero en su globalidad".
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