El Juzgado Mercantil declaró casi 200 concursos de acreedores en sus 3 años
Un total de 115 empresas se liquidaron y el 85% de las demandas presentadas dan lugar a situación concursal
El Juzgado Mercantil en Vigo -a punto de cumplir tres años de
funcionamiento- declaró desde entonces 192 concursos de acreedores.
En el año 2010 fueron 67, en 2011 fueron 62 y hasta mediados de
noviembre ya van 63, lo que demuestra el agravamiento de la crisis
económica, con un incremento de las empresas con problemas de
insolvencia. Además fue en el último año cuando tuvieron lugar los
procesos concursales más importantes en la ciudad, como los de los
astilleros Barreras y Vulcano -los dos lo superaron-, o los casos más
recientes con Vieira y Frigorífos Berbés (sector congelado) y Pilotes
Posada y Maderas Iglesias (de la construcción).
Julio ha sido el mes de mayor intensidad, con 12 solicitudes ante el juzgado, como es el caso de Vieira, que también hizo lo propio con sus cinco filiales.
Un 85% de las demandas presentadas desde 2010 dieron lugar a declaración de concurso; el resto, o bien desisten antes de declararse el concurso o no se admiten por no aportar la documentación que la ley exige. Por sectores, hay una amplia diversidad de empresas afectadas, desde el naval, la construcción, congelados, automoción, pesca, transportes o electricidad, hasta telecomunicaciones, alimentación, artes gráficas, viajes, textil o conservero.
El Mercantil se puso en marcha a finales de diciembre de 2009, en plena crisis económica y sus tres años de funcionamiento coincidieron con los ejercicios más críticos de esta coyuntura. Empezó con siete trabajadores, los mismos que tiene en la actualidad -un magistrado, un secretario judicial, cuatro funcionarios que se encargan de la tramitación y un quinto funcionario con menos funciones que el resto-. Se puso en marcha con el objetivo de asumir la mitad de los casos del conjunto de la provincia de Pontevedra, porcentaje que en los dos últimos años podría haber ampliado debido al recrudecimiento de las insolvencias empresariales.
Julio ha sido el mes de mayor intensidad, con 12 solicitudes ante el juzgado, como es el caso de Vieira, que también hizo lo propio con sus cinco filiales.
Un 85% de las demandas presentadas desde 2010 dieron lugar a declaración de concurso; el resto, o bien desisten antes de declararse el concurso o no se admiten por no aportar la documentación que la ley exige. Por sectores, hay una amplia diversidad de empresas afectadas, desde el naval, la construcción, congelados, automoción, pesca, transportes o electricidad, hasta telecomunicaciones, alimentación, artes gráficas, viajes, textil o conservero.
El Mercantil se puso en marcha a finales de diciembre de 2009, en plena crisis económica y sus tres años de funcionamiento coincidieron con los ejercicios más críticos de esta coyuntura. Empezó con siete trabajadores, los mismos que tiene en la actualidad -un magistrado, un secretario judicial, cuatro funcionarios que se encargan de la tramitación y un quinto funcionario con menos funciones que el resto-. Se puso en marcha con el objetivo de asumir la mitad de los casos del conjunto de la provincia de Pontevedra, porcentaje que en los dos últimos años podría haber ampliado debido al recrudecimiento de las insolvencias empresariales.
Fue precisamente la crisis que estalló en 2007 y cuyos primeros efectos se dejaron ver en 2008, lo que obligó al Gobierno a reforzar con nuevos órganos de creación, entre ellos el Mercantil número 3. Está ubicado en la última planta del edificio judicial situado en la calle Lalín, en una superficie de 120 metros cuadrados, un espacio que, sin duda, se queda pequeño para la gran cantidad de trabajo que absorbe debido al gran número de las empresas que tiene Vigo y su área con respecto a Pontevedra, que cuenta con los juzgados de lo mercantil 1 y 2.
En julio de 2009 nació la Ley Concursal, que puso fin a la arcaica legislación existente. Es una norma que regula un único procedimiento y que sustituye a la antigua suspensión de pagos que llevaba a la quiebra inmediata. Es de aplicación tanto a personas físicas como jurídicas.
Grandes concursos en vigo
Avalancha de insolvencias
El recrudecimiento de la crisis está provocando una avalancha de insolvencias que saturan al juzgado situado en la calle Lalín.
La mayoría de la provincia
Se puso en marcha en diciembre de 2009 con el fin de asumir la mitad de los casos del conjunto de la provincia de Pontevedra
El recrudecimiento de la crisis está provocando una avalancha de insolvencias que saturan al juzgado situado en la calle Lalín.
La mayoría de la provincia
Se puso en marcha en diciembre de 2009 con el fin de asumir la mitad de los casos del conjunto de la provincia de Pontevedra
Hijos de Bernardo Alfageme
El juez subastará la marca miau y las fábricas de la conservera
La histórica conservera viguesa Hijos de Bernardo Alfageme entró en concurso de acreedores en abril de 2010 y, tras cerrar varias plantas, paralizar la producción y reducir plantilla, entró en liquidación y, ahora, se espera su subasta. La Xunta no aceptó ninguna de las ofertas de compra por el grupo (las marcas Eureka y Peña sí consiguieron adjudicarse) por lo que el juez del Mercantil de Vigo procederá la próxima semana a subastar primero la enseña Miau y, cuando los administradores concursales lo soliciten, los bienes. La inmobiliaria Promalar -expropietaria de la conservera y propiedad de la familia Lago- entró en concurso y se liquidó.
Factorías Vulcano
Superó el concurso con una quita del 80%. Lleva un año sin trabajo
El astillero vigués Factorías Vulcano salió en marzo del concurso de acreedores en el que estuvo inmerso durante algo más de un año. Estuvo en la cuerda floja en varias ocasiones y se logró salvar 'in extremis' gracias al apoyo de su principal acreedor Pymar (sociedad público-privada integrada por Gobierno, comunidades y astilleros privados), que le perdonó 48 millones de euros. La deuda ascendía a 123 millones. Pese a su salida de concurso el astillero lleva un año sin carga de trabajo (120 empleados con un ERE), tras la entraga del sísmico 'Polar Duchess' (foto) a la armadora noruega Rieber, con la que tiene un preacuerdo para varios barcos, pero que necesitan 'tax lease', vetado por la UE.
Hijos de J. Barreras
Se salvó tras perdonarle las auxiliares 56 millones de euros
Hijos de J. Barreras -el mayor astillero privado de España- superó recientemente un concurso de acreedores y evitó su liquidación tras adherirse al convenio la mayoría de los acreedores. Empresas auxiliares y proveedores le perdonaron 56 millones, el 80% de los 71 que adeudaba.
La junta de accionistas aprobó proceder a una ampliación de capital social de 10 millones de euros. El astillero -que tiene a sus 130 trabajadores con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE)- construirá un buque-hotel para la petrolera mexicana Pemex y otros pedidos que espera tener en marcha a final de año.
Grupo Vieira y Frigoríficos Berbés
Dos grandes del sector congelado, ahogadas por las deudas y también con sus filiales
El histórico grupo vigués pesquero Vieira fue declarado en concurso el pasado mes de julio por el juzgado de lo Mercantil número 3 de Vigo. Fue un concurso necesario instado por un acreedor, la empresa británica CDC Group. Su deuda estimada en cerca de 60 millones arrastró a sus filiales Vieirasa, Vigoca, La Plaza, Puerto Vieira y Temperáns, que también se acogieron a este procedimiento.
Por su parte, Frigoríficos Berbés y su filial Berbescon -ubicada en Salvaterra- también entró en concurso y los sindicatos cifran en unos 7.000 euros de media lo que debe a cada trabajador, entre salarios desde el año 2008, las nóminas de agosto (la mitad), septiembre, octubre y tres pagas extra. La plantilla -90 personas- está afectada por un ERE.
Maderas Iglesias y Pilotes Posada
La crisis del 'ladrillo' arrastra a líderes de la construcción con deudas millonarias
Maderas Iglesias pasó un preconcurso -lo que le da tres meses para negociar la deuda con sus acreedores-, que no superó y entró en concurso el pasado verano. La administración concursal cifra en 80 millones de euros el pasivo del grupo y en 95 millones su patrimonio. Se trata del mayor fabricante de España de tarimas flotantes y la segunda compañía maderera. Tiene 300 empleados (con un ERE) y tres plantas de producción en Porriño y Mos. Su filial Vázquez Rey, con sede en Arteixo, también solicitó concurso que pasará a asumir el Mercantil de Vigo.
Otra de las grandes del 'ladrillo' que se acogió a la antigua suspensión de pagos fue Pilotes Posada, con una deuda de unos 8 millones derivada del impago de varias constructoras inmobiliarias.
El juez subastará la marca miau y las fábricas de la conservera
La histórica conservera viguesa Hijos de Bernardo Alfageme entró en concurso de acreedores en abril de 2010 y, tras cerrar varias plantas, paralizar la producción y reducir plantilla, entró en liquidación y, ahora, se espera su subasta. La Xunta no aceptó ninguna de las ofertas de compra por el grupo (las marcas Eureka y Peña sí consiguieron adjudicarse) por lo que el juez del Mercantil de Vigo procederá la próxima semana a subastar primero la enseña Miau y, cuando los administradores concursales lo soliciten, los bienes. La inmobiliaria Promalar -expropietaria de la conservera y propiedad de la familia Lago- entró en concurso y se liquidó.
Factorías Vulcano
Superó el concurso con una quita del 80%. Lleva un año sin trabajo
El astillero vigués Factorías Vulcano salió en marzo del concurso de acreedores en el que estuvo inmerso durante algo más de un año. Estuvo en la cuerda floja en varias ocasiones y se logró salvar 'in extremis' gracias al apoyo de su principal acreedor Pymar (sociedad público-privada integrada por Gobierno, comunidades y astilleros privados), que le perdonó 48 millones de euros. La deuda ascendía a 123 millones. Pese a su salida de concurso el astillero lleva un año sin carga de trabajo (120 empleados con un ERE), tras la entraga del sísmico 'Polar Duchess' (foto) a la armadora noruega Rieber, con la que tiene un preacuerdo para varios barcos, pero que necesitan 'tax lease', vetado por la UE.
Hijos de J. Barreras
Se salvó tras perdonarle las auxiliares 56 millones de euros
Hijos de J. Barreras -el mayor astillero privado de España- superó recientemente un concurso de acreedores y evitó su liquidación tras adherirse al convenio la mayoría de los acreedores. Empresas auxiliares y proveedores le perdonaron 56 millones, el 80% de los 71 que adeudaba.
La junta de accionistas aprobó proceder a una ampliación de capital social de 10 millones de euros. El astillero -que tiene a sus 130 trabajadores con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE)- construirá un buque-hotel para la petrolera mexicana Pemex y otros pedidos que espera tener en marcha a final de año.
Grupo Vieira y Frigoríficos Berbés
Dos grandes del sector congelado, ahogadas por las deudas y también con sus filiales
El histórico grupo vigués pesquero Vieira fue declarado en concurso el pasado mes de julio por el juzgado de lo Mercantil número 3 de Vigo. Fue un concurso necesario instado por un acreedor, la empresa británica CDC Group. Su deuda estimada en cerca de 60 millones arrastró a sus filiales Vieirasa, Vigoca, La Plaza, Puerto Vieira y Temperáns, que también se acogieron a este procedimiento.
Por su parte, Frigoríficos Berbés y su filial Berbescon -ubicada en Salvaterra- también entró en concurso y los sindicatos cifran en unos 7.000 euros de media lo que debe a cada trabajador, entre salarios desde el año 2008, las nóminas de agosto (la mitad), septiembre, octubre y tres pagas extra. La plantilla -90 personas- está afectada por un ERE.
Maderas Iglesias y Pilotes Posada
La crisis del 'ladrillo' arrastra a líderes de la construcción con deudas millonarias
Maderas Iglesias pasó un preconcurso -lo que le da tres meses para negociar la deuda con sus acreedores-, que no superó y entró en concurso el pasado verano. La administración concursal cifra en 80 millones de euros el pasivo del grupo y en 95 millones su patrimonio. Se trata del mayor fabricante de España de tarimas flotantes y la segunda compañía maderera. Tiene 300 empleados (con un ERE) y tres plantas de producción en Porriño y Mos. Su filial Vázquez Rey, con sede en Arteixo, también solicitó concurso que pasará a asumir el Mercantil de Vigo.
Otra de las grandes del 'ladrillo' que se acogió a la antigua suspensión de pagos fue Pilotes Posada, con una deuda de unos 8 millones derivada del impago de varias constructoras inmobiliarias.
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