Un acuerdo de última hora permite a Factoría Naval evitar el segundo concurso en 20 meses
El conselleiro de Industria afirma que la empresa "queda en condiciones de volver a competir, en principio en el campo de las reparaciones"
Factoría Naval firmó ayer, ya en tiempo de descuento, el acuerdo
marco con el que ha conseguido evitar el que sería su segundo concurso
de acreedores en veinte meses. La suspensión iba a ser dictaminada a las
dos de la tarde por el titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de
Pontevedra si no tenía sobre la mesa un plan de viabilidad "creíble". El
astillero tiene ante sí una nueva oportunidad para intentar salir a
flote y ayer se escenificó el nacimiento de "la nueva" empresa en una
comparecencia conjunta del conselleiro de Economía e Industria, Javier
Guerra, flanqueado por los directores generales del astillero, Enrique
Lago y del Igape, Javier Aguilera y los representantes del frente de
proveedores y de los trabajadores. El escenario elegido fue el Concello
de Marín en donde su titular, María Ramallo, actuó de anfitriona.
Javier Guerra recalcó que todos (propiedad, entidades financieras, proveedores, trabajadores y Xunta) se han alineado con un mismo objetivo, "con el mismo sueño: que Factoría Naval vuelva a ser lo que era". El conselleiro hizo especial hincapié en el esfuerzo realizado por todos los implicados, quienes a su vez pusieron en el acento en el convencimiento y/o esperanza que tienen en que se pueda reanudar, cuanto antes, la actividad. Una actividad que, tal como recoge el plan de negocio que se echa a rodar se centrará en la reparación de embarcaciones".
"Por fin podemos decir que con el acuerdo de todos, Factoría queda en condiciones de volver a competir, primero en el campo de las reparaciones y cuando el mercado vuelva a la normalidad quizás pueda regresar a la construcción naval" destacó el conselleiro de Economía e Industria que recordó el compromiso que mantuvo y mantiene (a través del Igape y XesGalicia) "con el astillero pero sobre todo con la industria auxiliar y con los trabajadores".
Tras dos años con el astillero al borde del abismo, durante los cuales "lo pasaron muy mal" , ha llegado la hora de "una nueva Factoría", destacaba ayer Javier Guerra quien tuvo palabras de agradecimiento para todos. Para los proveedores "que pusieron muchos billetes"; para los trabajadores "porque algunos se han quedado fuera para que la compañía tenga viabilidad y pueda recuperarlos"; para las entidades financieras (Novagalicia Banco y Bankia) "que han permitido dotar a la empresa de la liquidez necesaria para ponerse en marcha" y para la propiedad (el empresario valenciano José María Suescun) "por poner en marcha un plan de negocio, muy pensado, muy valorado y por la responsabilidad que asume para sacar adelante la empresa".
Javier Guerra recalcó que todos (propiedad, entidades financieras, proveedores, trabajadores y Xunta) se han alineado con un mismo objetivo, "con el mismo sueño: que Factoría Naval vuelva a ser lo que era". El conselleiro hizo especial hincapié en el esfuerzo realizado por todos los implicados, quienes a su vez pusieron en el acento en el convencimiento y/o esperanza que tienen en que se pueda reanudar, cuanto antes, la actividad. Una actividad que, tal como recoge el plan de negocio que se echa a rodar se centrará en la reparación de embarcaciones".
"Por fin podemos decir que con el acuerdo de todos, Factoría queda en condiciones de volver a competir, primero en el campo de las reparaciones y cuando el mercado vuelva a la normalidad quizás pueda regresar a la construcción naval" destacó el conselleiro de Economía e Industria que recordó el compromiso que mantuvo y mantiene (a través del Igape y XesGalicia) "con el astillero pero sobre todo con la industria auxiliar y con los trabajadores".
Tras dos años con el astillero al borde del abismo, durante los cuales "lo pasaron muy mal" , ha llegado la hora de "una nueva Factoría", destacaba ayer Javier Guerra quien tuvo palabras de agradecimiento para todos. Para los proveedores "que pusieron muchos billetes"; para los trabajadores "porque algunos se han quedado fuera para que la compañía tenga viabilidad y pueda recuperarlos"; para las entidades financieras (Novagalicia Banco y Bankia) "que han permitido dotar a la empresa de la liquidez necesaria para ponerse en marcha" y para la propiedad (el empresario valenciano José María Suescun) "por poner en marcha un plan de negocio, muy pensado, muy valorado y por la responsabilidad que asume para sacar adelante la empresa".
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