Feijóo se da un plazo de entre "ocho y diez" semanas para cerrar el acuerdo con Pemex
"La negociación ha entrado en la última fase", señala
"Hemos llegado a la final, pero falta el resultado". El presidente de la
Xunta, Alberto Núñez Feijóo, afirmó ayer que el principio de acuerdo
con Petróleos Mexicanos (Pemex) para aportar carga de trabajo al naval
gallego podría cerrarse en un plazo de entre "ocho y diez semanas".
"Esperemos que llegue a buen puerto", confió Feijóo, quien aseguró que
el proyecto "abre una esperanza para apaciguar los lógicos y fundados
miedos" del sector. Un portavoz del grupo petrolero confirmó a FARO que
responsables de la empresa mantuvieron esta semana "conversaciones" con
la Xunta, pero matizó que "no se ha cerrado ningún acuerdo". "Obviamente
estamos viendo otras posibilidades", añadió.
El anuncio de que la mayor compañía petrolera latinoamericana podría contratar buques y bienes de equipo a las empresas gallegas del naval generó una gran expectación en el sector, cuyos portavoces llamaron a la "prudencia" hasta que ese principio de acuerdo se concrete. Ayer, Feijóo aclaró algo más sobre las negociaciones, que se aceleraron durante la visita del presidente del Gobierno central a México esta semana, acompañado del propio titular de la Xunta. "Lo importante de la visita se consiguió. Tenemos a dos presidentes [por Rajoy y Calderón] que han incluido en su agenda un acuerdo para renovar la flota de Pemex y hay un plazo", garantizó.
Según Feijóo, el inicio de las negociaciones se remonta al pasado diciembre, y esta semana se celebraron dos reuniones con directivos de Pemex. "En la que tuvimos el martes fijamos una hoja de ruta para trasladar a los dos presidentes y el miércoles, tras su reunión, seguimos viendo la posibilidad de un acuerdo estratégico con el aval de ambos", relató Feijóo. Ahora queda esperar a que las negociaciones fructifiquen, algo que sucederá dentro de "ocho o diez semanas".
Un portavoz de Pemex aseguró ayer que los "contactos" con el Gobierno gallego continuarán en las próximas semanas, aunque no concretó "cuándo exactamente". "Estamos analizando las posibilidades que tenemos para trabajar con los astilleros de Galicia, pero no se ha cerrado ningún acuerdo. Es todo lo que puedo decir", reconoció. Preguntado sobre el tipo de embarcaciones que necesita ahora el grupo petrolero, éste explicó que Pemex acaba de modernizar su flota "con la adquisición en el último año de seis nuevos petroleros, por lo que ahora necesitamos buques complementarios que den servicio a estos barcos". "Ahora buques de apoyo y a la larga, quizá algún otro buque tanque", añadió este portavoz.
Fuentes del sector consultadas por FARO explicaron que Pemex tiene necesidad de dos tipos de buques: pequeños remolcadores para dar servicio a los petroleros y gaseros en los trasbordos de combustible, y barcos supply de apoyo para las plataformas de petróleo, similares a los que se han construido en los astilleros de Vigo en los últimos años. Las mismas fuentes explicaron que Pemex, al igual que otras petroleras, no compra los barcos directamente, sino que son las armadoras con las que trabaja las que los contratan.
Los astilleros de Vigo mantienen su cautela respecto al principio de acuerdo con Pemex, ya que este tipo de negociaciones, si se consolidan, será "a medio plazo". "Está bien que la Xunta nos respalde políticamente, pero al final somos los astilleros quienes cerramos los contratos", explicó un directivo de una atarazana viguesa. La compañía que preside Jordy Herrera es un gigante del petróleo con 150.000 empleados y unas ventas que superan los 40.000 millones al año.
UGT y CC OO exigen a la Xunta que convoque la mesa del naval
UGT y CC OO reclamaron ayer a la Consellería de Economía e Industria la convocatoria "urgente" de la mesa del naval y del diálogo social ante la "difícil situación que atraviesa el sector" en Galicia y para que tanto la Xunta como el Gobierno central informen de los posibles acuerdos alcanzados con Pemex. Los sindicatos explicaron que la "gravedad de la situación hace necesario" que los agentes implicados en el sector "se reúnan y den una respuesta acorde" a una época en la que "día a día las empresas entran en concurso de acreedores y miles de trabajadores pierden sus puestos de trabajo".
La CIG, por su parte, avisó de que el naval "no podrá acceder a nuevos contratos hasta que no cuente con un sistema de bonificación fiscal alternativo al tax lease" y considera el principio de acuerdo con Pemex como un "intento de desmovilizar al sector". La Xunta respondió que la suspensión del tax lease no será un obstáculo para cerrar contratos con Pemex. Fuentes del Gobierno gallego indicaron que el tax lease es la aplicación de un descuento y "puede haber alternativas" si la petrolera y los astilleros "llegan a acuerdos de financiación".
El anuncio de que la mayor compañía petrolera latinoamericana podría contratar buques y bienes de equipo a las empresas gallegas del naval generó una gran expectación en el sector, cuyos portavoces llamaron a la "prudencia" hasta que ese principio de acuerdo se concrete. Ayer, Feijóo aclaró algo más sobre las negociaciones, que se aceleraron durante la visita del presidente del Gobierno central a México esta semana, acompañado del propio titular de la Xunta. "Lo importante de la visita se consiguió. Tenemos a dos presidentes [por Rajoy y Calderón] que han incluido en su agenda un acuerdo para renovar la flota de Pemex y hay un plazo", garantizó.
Según Feijóo, el inicio de las negociaciones se remonta al pasado diciembre, y esta semana se celebraron dos reuniones con directivos de Pemex. "En la que tuvimos el martes fijamos una hoja de ruta para trasladar a los dos presidentes y el miércoles, tras su reunión, seguimos viendo la posibilidad de un acuerdo estratégico con el aval de ambos", relató Feijóo. Ahora queda esperar a que las negociaciones fructifiquen, algo que sucederá dentro de "ocho o diez semanas".
Un portavoz de Pemex aseguró ayer que los "contactos" con el Gobierno gallego continuarán en las próximas semanas, aunque no concretó "cuándo exactamente". "Estamos analizando las posibilidades que tenemos para trabajar con los astilleros de Galicia, pero no se ha cerrado ningún acuerdo. Es todo lo que puedo decir", reconoció. Preguntado sobre el tipo de embarcaciones que necesita ahora el grupo petrolero, éste explicó que Pemex acaba de modernizar su flota "con la adquisición en el último año de seis nuevos petroleros, por lo que ahora necesitamos buques complementarios que den servicio a estos barcos". "Ahora buques de apoyo y a la larga, quizá algún otro buque tanque", añadió este portavoz.
Fuentes del sector consultadas por FARO explicaron que Pemex tiene necesidad de dos tipos de buques: pequeños remolcadores para dar servicio a los petroleros y gaseros en los trasbordos de combustible, y barcos supply de apoyo para las plataformas de petróleo, similares a los que se han construido en los astilleros de Vigo en los últimos años. Las mismas fuentes explicaron que Pemex, al igual que otras petroleras, no compra los barcos directamente, sino que son las armadoras con las que trabaja las que los contratan.
Los astilleros de Vigo mantienen su cautela respecto al principio de acuerdo con Pemex, ya que este tipo de negociaciones, si se consolidan, será "a medio plazo". "Está bien que la Xunta nos respalde políticamente, pero al final somos los astilleros quienes cerramos los contratos", explicó un directivo de una atarazana viguesa. La compañía que preside Jordy Herrera es un gigante del petróleo con 150.000 empleados y unas ventas que superan los 40.000 millones al año.
UGT y CC OO exigen a la Xunta que convoque la mesa del naval
UGT y CC OO reclamaron ayer a la Consellería de Economía e Industria la convocatoria "urgente" de la mesa del naval y del diálogo social ante la "difícil situación que atraviesa el sector" en Galicia y para que tanto la Xunta como el Gobierno central informen de los posibles acuerdos alcanzados con Pemex. Los sindicatos explicaron que la "gravedad de la situación hace necesario" que los agentes implicados en el sector "se reúnan y den una respuesta acorde" a una época en la que "día a día las empresas entran en concurso de acreedores y miles de trabajadores pierden sus puestos de trabajo".
La CIG, por su parte, avisó de que el naval "no podrá acceder a nuevos contratos hasta que no cuente con un sistema de bonificación fiscal alternativo al tax lease" y considera el principio de acuerdo con Pemex como un "intento de desmovilizar al sector". La Xunta respondió que la suspensión del tax lease no será un obstáculo para cerrar contratos con Pemex. Fuentes del Gobierno gallego indicaron que el tax lease es la aplicación de un descuento y "puede haber alternativas" si la petrolera y los astilleros "llegan a acuerdos de financiación".
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