Grafinsa ya es de los trabajadores
La nueva sociedad, Vicusgraf, espera empezar a producir en 15 días
De las cenizas de Grafinsa, desaparecida oficialmente
hace una semana, nació a primera hora de la tarde de ayer Vicusgraf. Fue
cuando la administradora de la recién creada firma, Mercedes Arufe,
extrabajadora de la antigua gráfica igual que el resto de sus 43
compañeros, firmó ante notario el documento de compraventa. La
participación de cada uno en la sociedad no es lineal, está en función
del tiempo que llevaban en Grafinsa y de la indemnización que les
corresponde. El precio de la acción se fijó en un céntimo.
La creación de la sociedad laboral ha permitido
salvar una firma considerada puntera del sector en Europa, tanto por su
capacidad técnica como de producción. Han fabricado estuches y cajas de
cartón para empresas como McDonald?s, Cola-Cao o Cuétara. Los recién
estrenados empresarios no ocultan el «vértigo» que sienten ante el paso
al frente que han dado, aunque están convencidos de que es lo que tenían
que hacer «porque la empresa es viable», insisten.
Pretenden arrancar la producción, parada desde el
jueves pasado, en un plazo de 15 días. Según explican Mercedes Arufe,
Jairo Pereira e Iván Pérez, es el tiempo que necesitan para terminar el
papeleo y adquirir materia prima. «Ya tenemos un pedido y estamos
pendientes de cerrar otro», aseguran. Detrás del primero está una
importante conservera gallega y del segundo una empresa de alimentación
nacional.
Se dan seis meses para ajustar el balance y
garantizar trabajo para los 44 socios en las dos líneas de fabricación
de la factoría de Vigo -«de momento vamos a empezar con una», dicen-,
que es en la que concentrarán la producción, ya que la de Mos se cierra.
La liquidez que necesitan con urgencia -«tenemos
que pagar 250.000 euros en 15 días»- la sacarán de la venta de la mayor
parte de la maquinaria de la nave de Mos, y del 75 % de la indemnización
que cobren del Fondo de Garantía salarial (Fogasa). Del mismo sitio
saldrá el dinero para la materia prima, cartoncillo, tintas, lacas...
El grueso de la deuda en la que se han subrogado,
cifrada en 2,8 millones de euros, es a largo plazo, por lo que están
convencidos de que no tendrán problema para cancelarla. Los nuevos
socios-empresarios no ocultan su sorpresa porque, dicen, ya han recibido
llamadas de grupos inversores interesándose por el proyecto. «Estamos
estudiando las ofertas, tal vez pueda hacerse una ampliación de
capital».
Si se cumplen las previsiones de la recién creada
sociedad, Vicusgraf pretende facturar 6,5 millones de euros en el 2014,
de los que algo más de un millón sería para la exportación. El objetivo
es alcanzar en el 2017 los ocho millones de facturación, 6,1 en el
mercado nacional y el resto en el internacional.
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