Pemex aplaza por cuarta vez la adjudicación de los dos floteles
El concurso en el que participa el naval gallego podría demorarse hasta el 2014
Pemex ha vuelto a dilatar el proceso para la adjudicación de los dos floteles a los que aspiran los astilleros de Navantia
en la ría de Ferrol y el vigués de Hijos de J. Barreras. Ayer estaba
previsto que la empresa mexicana abriese las ofertas que compiten en la
licitación internacional para la compra de los barcos, pero finalmente
este paso no se produjo, al decidir convocar una nueva junta de
aclaraciones «con el fin de precisar aspectos técnicos en las bases de
licitación».
Ese nuevo encuentro se celebrará el próximo
martes, 19 de noviembre, fecha en la que Pemex también se compromete a
informar de la «reprogramación» del proceso. O lo que es lo mismo, a
concretar de nuevo los hitos del concurso, que serán demorados.
La petrolera mexicana anunció inicialmente que
daría a conocer el resultado de la adjudicación el 18 de septiembre,
aunque después aplazó esta resolución al 26 de octubre y, por último, al
6 de diciembre. Ahora llega el cuarto retraso. Aunque Pemex aún no
ha fijado el nuevo calendario para dar a conocer el ganador, parece poco
probable que vaya a resolverse antes de que termine el año. Según los
plazos que siempre ha barajado la empresa, entre la apertura de las
ofertas de los distintos astilleros y la adjudicación del encargo habrán
de pasar más de 20 días, pero en estos momentos ni siquiera está fijada
la jornada para que los aspirantes entreguen sus propuestas.
Así, Navantia y Barreras, ambos sin carga de
trabajo, ven cómo se esfuma la posibilidad de que este encargo pueda
aliviar tanto sus cuentas como sus carteras de pedidos al menos hasta el
2014.
Filial de la petrolera
Los dos astilleros gallegos concurren a la
licitación con una filial de Pemex -PMI Norteamérica- y compiten con
otras diez ofertas, la mayoría de astilleros mexicanos, aunque también
aspira a hacerse con la obra Dragados.
El acuerdo para la construcción de los barcos
floteles -estarán destinados a albergar las dotaciones de las
plataformas que operan para la petrolera en el golfo de México- se firmó
el 19 de septiembre del 2011 en Santiago, auspiciado por la Xunta. Su
presidente, Alberto Núñez Feijoo, anunció que cada barco estaría
presupuestado en 180 millones de euros y reportaría 30 meses de trabajo.
Catorce meses después, y cuando restan menos de cuatro semanas para que
los astilleros de Navantia en la ría de Ferrol se queden totalmente
paralizados, ya que el último barco en construcción está ya listo, sigue
sin despejarse este concurso. La plantilla de Barreras, que tampoco
tiene ocupación, está afectada por un expediente de regulación de
empleo.
La preocupación entre los trabajadores del naval
por su futuro inmediato es máxima. Ayer, los operarios de los astilleros
públicos aprobaron un calendario de movilizaciones que los sacará a la
calle al menos en seis ocasiones en las próximas tres semanas.
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