Los directivos culpan a la banca y a la auditora externa
Viña Tamargo dice que el informe forense no contabilizó bien el pasivo - Relatan que despachaban con el expresidente una vez a la semana
El responsable del área de Auditoría Interna de Pescanova, Joaquín Viña Tamargo, fue identificado por KPMG como el responsable "directo" de confeccionar los estados contables de la multinacional gallega. Y este directivo, que a día de hoy mantiene las mismas atribuciones, puso ayer en cuestión el informe forense. Fuentes de la acusación explicaron a este diario que Viña, que declaró como imputado en la Audiencia Nacional por su presunta responsabilidad en la quiebra de la empresa, sostuvo que "no se había contabilizado bien el pasivo" y que se habían "duplicado" empresas, lo que habría engordado la deuda final. Según la administración concursal, Deloitte, el pasivo total de Pescanova asciende a 3.644 millones de euros.
Viña Tamargo, al igual que Alfredo López Uroz (jefe de Administración) negaron la existencia de una doble contabilidad en Pescanova. Este último sostuvo, como explicaron fuentes de la defensa, que toda la deuda financiera "estaba en los registros contables" de la compañía. López Uroz explicó que la multinacional utilizaba el sistema de neteo (operativa que consiste en compensar deuda con activos y que, al final, oculta la deuda real) con el conocimiento de la auditora externa, BDO. No fue hasta el momento de solicitar el preconcurso -según este directivo- cuando los abogados de la compañía, del bufete Lener, advirtieron de la necesidad de reflejar el total del pasivo. "BDO tenía la documentación suficiente" para conocer tanto el sistema de neteo como, a la postre, la cifra real de deuda, algo con lo que no concuerdan fuentes de la acusación. Alfredo López solo respondió a las preguntas de su defensa y de los fiscales, y explicó que la mayor parte de los créditos de factoring se hicieron sin recurso (financiados solo en base al proyecto, sin aval) y que los bancos "pedían documentación muy exigua" para conceder créditos documentarios.
Por último compareció también el exresponsable del área financiera, Antonio Táboas Moure, que se jubiló en septiembre pero, declaró, ya se había apartado de la compañía en abril de 2012 por una baja laboral. Por lo tanto, declaró -según los letrados de la defensa- que no conoció los detalles de la ampliación de capital o la venta de activos de Chile, que no se llegó a producir. Desde la acusación aseguraron que los directivos "no fueron claros" en sus declaraciones y que además "incurrieron en contradicciones" con el informe forense de KPMG, clave para decidir su imputación. "Aseguraron que despachaban con Sousa una vez a la semana y que él tomaba las decisiones", remataron las mismas fuentes.
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