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17 de octubre de 2013

La Voz de Galicia


Diego Comendador: «En lugar de ser un sanatorio, un concurso es un tanatorio»

Este experto recuerda que el 90 % de las empresas acaban en liquidación

Desde esta mañana, organizado por el Consello Galego de Colexios de Economistas, Compostela acoge un encuentro de expertos en derecho concursal. Diego Comendador es una de las voces gallegas más autorizadas.
-¿Qué cambios trajo la nueva normativa del 2011?
-Fundamentalmente tres: redujo a una la administración concursal, introdujo el procedimiento abreviado para agilizar trámites y estableció los acuerdos de financiación previos al concurso, lo que se conoce como preconcurso. Ninguna de estas tres cuestiones está funcionando bien.
-¿Por qué?
-Del total de empresas que entran en concurso, un 90 % acaban en liquidación. Y solo unas pocas logran llegar a un convenio con los acreedores.
-¿Qué es lo que falla?
-Con la Ley Concursal deberían reformarse otras leyes. A una empresa en concurso hay que exigirle que cumpla, pero no ponerle zancadillas.
-¿Cuáles son esas barreras?
-No pueden contratar con el sector público o no tienen el certificado de estar al corriente en obligaciones tributarias y con la Seguridad Social, lo que les impide negociar otros contratos o con proveedores. Y el Banco de España obliga a la banca a dotarse de provisiones para financiar empresas en concurso. Todo esto tiene un efecto disuasorio. La firma se retrae para acogerse a la reestructuración.
-¿A qué se refiere?
-Pues que muchas empresas se acogen a este instrumento tarde, cuando ya están muy deterioradas, y acaban en liquidación. Y eso no protege a los acreedores. En lugar de ser un sanatorio, el concurso se ha convertido en un gran tanatorio. En otros países es muy diferente.
-¿Por ejemplo?
-Las estadísticas de Europa dicen que la media de empresas que van a concurso por cada diez mil se sitúa, aproximadamente, en unas setenta. En España, pese a estar inmersa en una crisis enorme, la proporción se sitúa en 24. Esto quiere decir que se acude poco al concurso y que se confía poco en este proceso de reestructuración. No lo ven como algo para salvarse.

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