Deloitte y la banca negocian el convenio de Pescanova con un borrador del plan de PwC
Trabajan "a buen ritmo" aunque sin los bancos extranjeros porque no está constituido el comité de seguimiento y no se ha dado entrada a la entidades extranjeras - Lazard, Freshfields y KMPG asesorarán en las negociaciones
El liquidador de Pesca Chile, Hernan Chadwick, recibirá ofertas vinculantes por esta filial el 29 de noviembre
"Nosotros seguimos trabajando pese a todo". El núcleo duro de la banca acreedora de Pescanova, conformado por siete bancos españoles, se aparta de la disputa que han escenificado los exconsejeros de la compañía estos días en la Audiencia Nacional. "Estamos avanzando a buen ritmo, que sigan", zanjan desde una de las entidades. La administración concursal de la pesquera, Deloitte, negocia ya con los bancos la propuesta de convenio de acreedores pese a que todavía no disponen del informe de viabilidad definitivo, en el que trabaja Pricewaterhouse Coopers (PwC). Por ahora están trabajando en base a un "borrador" del plan de negocio, que han recibido en los últimos días pero sobre el cual quieren guardar silencio para "evitar interferencias".
Lo que han cerrado ya es el complejo equipo que va a asesorar a las dos partes. Pescanova ha elegido al banco de inversión Lazard para renegociar su deuda concursal, de 3.644 millones de euros. De inicio el nuevo consejo de administración, controlado por Grupo Damm y Luxempart y representado por Juan Manuel Urgoiti (en la figura de presidente no ejecutivo) puso sobre la mesa una quita del 75% en el pasivo. La banca rechaza de plano esta opción, y se han decantado por KPMG para que sea su asesor financiero. Esta auditora, especializada en fusiones y adquisiciones, conoce a la perfección la compañía dado que elaboró el informe forense, primordial para conocer el estado contable de la multinacional gallega y sobre el cual se asientan gran parte de las acusaciones contra la anterior cúpula por las presuntas "prácticas irregulares". El asesor legal será Freshfields, según indicaron a este periódico desde los bancos. En principio será la propia Pescanova quien sufrague los honorarios de las tres firmas.
Deloitte y la banca mantuvieron un encuentro este miércoles en Madrid y volverán a encontrarse el lunes. "No es una conversación telefónica, son negociaciones presenciales", ratificaron las mismas fuentes, que quieren evidenciar tanto un distanciamiento con el caso Pescanova que se instruye en la Audiencia Nacional como el hecho de que las conversaciones son serias, "no preliminares".
Por ahora sigue sin estar constituido el comité de seguimiento (o steering committee) y los bancos presentes en estas reuniones siguen siendo el Sabadell, Banco Popular, NCG, CaixaBank, Bankia, Banco Santander y BBVA. Todavía no se ha dado entrada a la banca extranjera, aunque tanto Deutsche Bank como Rabobank (ambas suman un pasivo superior a los 180 millones de euros con la pesquera) quieren formar parte de la comisión negociadora en representación de las entidades internacionales.
La intención de Deloitte es de proteger las actividades "nucleares" y "estratégicas" de Pescanova, especialmente la dedicada a la cría de langostino vannamei, el rodaballo y la pesca extractiva. Para ello es primordial salvaguardar la filial namibia, Novanam, toda vez que la de Chile está en proceso de liquidación y Pescanova no tiene "músculo financiero" -como reconocieron los administradores concursales- para recuperarla. Con Pesca Chile se van a perder nueve buques y las dos únicas salmoneras del grupo: Acuinova Chile y Nova Austral. El síndico de la quiebra -el liquidador, en el país sudamericano-, Herman Chadwick, recibirá ofertas vinculantes por esta filial el 29 de noviembre.
De acuerdo con fuentes financieras, el convenio deberá ser mixto, de modo que los bancos asuman una pérdida por la deuda que tienen atrapada en la compañía pero canjeen el resto por acciones de la empresa. Ambas partes persiguen un acuerdo para final de año, de modo que Pescanova salga del concurso de acreedores y acceda a los cauces "habituales" de financiación bancaria.
El hermano ni culpa ni exonera a Sousa
Descarta una mala relación entre ambos y niega conocer el estado de la compañía
Fernando Fernández de Sousa fue consejero de Pescanova en representación de la sociedad ICS Holdings, propiedad de su hermano y expresidente de la pesquera, Manuel Fernández de Sousa. Ayer acudió a la Audiencia Nacional a declarar como imputado por su presunta responsabilidad en la quiebra de la empresa, y negó haber tenido conocimiento alguno de los problemas que derivaron en el preconcurso de la compañía y la posterior suspensión de pagos. Según fuentes de la acusación particular presentes en la declaración, Fernando Fernández aseguró que "siempre pensó en lo mejor para la compañía", y que su puesto como presidente de la comisión de auditoría no le reportaba más datos que los que facilitaban los auditores internos y externos (BDO). Además, incidió en que vivía en Canadá, y que cuando se desató la crisis en Pescanova "se encontraba en Québec", en una zona "de difícil acceso y malas comunicaciones".
El hermano del expresidente explicó, según las mismas fuentes, que "advirtió" en la comisión de auditoría del "23 de noviembre" de 2012 del riesgo de "no atender un préstamo" por tensiones de liquidez. En la entrevista que Manuel Fernández de Sousa concedió a este diario ya explicó que los problemas de tesorería no eran excepcionales. "Problemas serios los hemos ido teniendo siempre, nunca nos sobró el dinero", dijo entonces. En todo caso, su hermano aseguró haberse "sorprendido" por el estado de Pescanova cuando volvió a España el 13 de marzo.
"Declaró que había tenido un accidente el 20 de febrero, por lo que no pudo asistir ni a la comisión de auditoría del 26 de febrero ni al consejo de administración del 27", explicó otro abogado de la acusación particular. "El 9 o 10 de marzo Manuel (por el expresidente de Pescanova) le pide por favor que regrese a España para acudir al consejo". Y así lo hace tras haber hecho escala en Bruselas y aterrizar en Oporto. "Apuntó que a su llegada la situación le desborda". Fuentes del entorno de ambos hermanos explicaron a este diario que "para nada tienen mala relación", como se recogía en diversos medios. "La mala relación de Sousa es con su hermano José María", el presidente de Zeltia.
De hecho Fernando Fernández de Sousa detalló por qué había entrado en el consejo de Pescanova. "Manuel compró la parte de sus hermanos en Sodesco, la empresa familiar -y accionista de la pesquera-, pero no a Fernando", aludiendo a "falta de dinero" en un momento puntual. Preguntado por las conclusiones del informe de KPMG, "declaró que no tenía conocimiento de lo que se recoge ahí".
El exconsejero José Antonio Pérez-Nievas fue "duro" contra Sousa en su declaración, en la que tuvo que explicar por qué vendió "dos millones de euros" en acciones, de acuerdo con letrados presentes en el interrogatorio, el mismo día en que Sousa trasladó a varios consejeros que había problemas de tesorería. Afirmó que lo hizo sin conocimiento del estado real de la empresa y solo porque las acciones "estaban en máximos" y tenía que atender al pago de un préstamo. Pérez-Nievas tildó de "aberración" las prácticas "irregulares" llevadas a cabo en la compañía.
El antiguo testaferro de Novanam, Dawid Pokolo, libre bajo fianza
Pérez-Nievas tilda de "aberración" las prácticas "irregulares" llevadas a cabo en la empresa
El responsable de Recursos Humanos de Novanam (la filial namibia de Pescanova), Dawid Pokolo, ha quedado libre bajo fianza tras depositar 25.000 dólares namibios (unos 1.800 euros) tras su arresto por supuesto fraude en el fondo de pensiones de la plantilla. Pokolo era el representante de Cuvimarket, la compañía que escondía, según el informe de KPMG, la participación de la multinacional en Novanam.
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