Preocupación máxima a la espera de acontecimientos
No está siendo ni mucho menos la vuelta a la
normalidad tras la etapa estival propia de cualquier otro año. Con la
empresa intervenida y en una situación delicada, la plantilla no sabe a
qué carta quedarse. Sin embargo, la dispersión en varios centros de
trabajo y la ausencia de un comité intercentros hace que no se canalice
de forma centralizada la preocupación de su millar de trabajadores
radicados en Galicia de un total de 8.000.
En estos momentos las miradas de todos ellos
convergen en una fecha del calendario: el 12 de septiembre. Ese día se
reunirá el consejo de administración y entra dentro de lo posible una
transformación del equipo directivo.
Mientras, las noticias que van recibiendo
coinciden en la extrema dificultad que atraviesa el que ha sido un buque
insignia empresarial en Galicia hasta hace muy pocos meses. El último
mazazo, que ha llegado desde la esfera judicial, es la reclamación de
una fianza a la empresa de casi 55 millones de euros. La plantilla sabe
que ese dinero no existe en la caja de la sociedad y que, por tanto,
será muy difícil, literalmente imposible, que pueda depositarse, pero la
demanda existe y supone un nuevo nubarrón en el encapotado cielo que
rodea a la multinacional con sede en Chapela.
Ante la gravedad de la medida adoptada por el
juez de la Audiencia Nacional, desde el lado sindical se considera, y
así se lo han hecho ver a la plantilla, que no cabe otra respuesta que
presentar un recurso. Y ese recurso deberá partir de Deloitte, el
administrador concursal nombrado para Pescanova.
En estos momentos no se sabe si los responsables
designados por el juzgado de lo mercantil consideran que es la vía
adecuada, pero los sindicatos así lo creen. Francisco Vilar, responsable
de la federación agroalimentaria de Comisiones Obreras, el sindicato
mayoritario, está convencido y quiere saber si los administradores
piensan lo mismo.
«Les hemos pedido una reunión para hablar de esta
fianza, pero todavía no nos han contestado. Esperamos que sea pronto,
aunque quizás se retrase unos días. En tal supuesto pensamos que tendrá
que ver con la reunión del día 12 a fin de esperar acontecimientos»,
explica Vilar. Ni este ni ningún otro dirigente sindical lo verbalizan,
pero no entienden cómo desde la esfera judicial se adopta una decisión
que puede abortar el intento de salvar la empresa mediante un concurso
tutelado por otro juzgado.
Y por si las aguas no bajan suficientemente
revueltas, el comité de empresa de Baixamar, perteneciente al mismo
grupo, ha denunciado el boicot de la dirección al mantenimiento del
convenio. Por el contrario, plantea una rebaja sustancial en los
salarios.
la plantilla situación de indefinición
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