La banca no descarta la liquidación de Pescanova, pero intentará evitarla
Pretende ponerse de acuerdo con el nuevo consejo sobre la continuidad de la compañía y la concreción de una propuesta de convenio
La banca acreedora de Pescanova
no descarta la liquidación de la compañía, «aunque todo el mundo la
quiere evitar», aseguran fuentes de la negociación. La junta general
que se celebrará el próximo día 12 será fundamental para conocer cuál es
el futuro por el que apuestan los accionistas. Ellos elegirán a un
nuevo consejo de administración, con el que las principales entidades
financieras acreedoras quieren analizar dos puntos básicos: si se opta o
no por la continuidad de la multinacional, y en su caso, la voluntad de
formular una propuesta de convenio.
La administración concursal asegura en su informe
que «la salida de la insolvencia de la firma requiere un análisis
conjunto del grupo, que a su vez debe ser parte de la solución». Su
reestructuración, advierte, incluirá posiblemente la venta y la
reorganización de ciertas unidades productivas no esenciales y la
aprobación del convenio.
De acuerdo con el escenario que maneja la banca,
es necesaria una inyección de caja de 200 millones de euros y una
macrooperación de capitalización: se cifra en 2.000 millones de euros,
la mitad para equilibrar los recursos propios.
A juicio de las entidades, se precisa incorporar
un banco de inversión que facilite la búsqueda de nuevos inversores. En
este sentido, la administración concursal expresa el interés en Pescanova
por parte de fondos de inversión, tanto españoles como internacionales
con los que ha mantenido reuniones. Explica que al menos 28 fondos ya
han recibido información detallada de la compañía.
Pero además, las entidades financieras que se ven
atrapadas en el agujero de la pesquera entienden que toda la
interlocución con el nuevo consejo tiene que estar supervisada por la
administración concursal para evitar que se tomen decisiones que
torpedeen una posible solución.
Mientras esta llega, se prevé que a finales de
este mes esté acabada la reformulación de las cuentas y que en octubre
esté planteado un primer borrador del plan de viabilidad, que realizará
PWC.
Por el momento no se apoyará la incorporación de
más ejecutivos hasta que no se sepa si se formula una propuesta de
convenio o se liquida la empresa.
Pescanova: 1.667 millones de agujero
Deloitte eleva la deuda a 3.674 millones, 2,4 veces lo que la empresa declaró a la CNMV
El informe que el administrador concursal de Pescanova
ha entregado esta misma semana en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de
Pontevedra muestra que el agujero de la maltrecha multinacional de
productos del mar se eleva a 1.667 millones de euros. Deloitte revela
que la masa activa de la empresa, es decir, su valor, asciende a 2.007
millones de euros, cifra que sale de contabilizar las propiedades, las
participaciones y las inversiones, entre otros conceptos. Sin embargo,
su pasivo, la deuda, se eleva a 3.674 millones, más del doble de la
cantidad que declaró la firma en el último informe que envió a la
Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), relativo al tercer
trimestre del 2012.
De esa deuda contabilizada por el administrador
concursal, 3.644 millones se corresponden con la deuda a los acreedores
-1.691 a los bancos - y 30 con lo que se conoce como créditos a la
masa, aquellos generados una vez iniciado ya el concurso y que tienen
una prioridad de devolución.
«Pool» bancario
Aquí se incluirían los 28 millones de la línea de préstamo concedido por el pool
bancario para que la compañía pudiese hacer frente a sus tensiones de
tesorería más inminentes. Un escenario que hace muy complejo que la
compañía pueda hacer frente a los 54,8 millones de fianza que le ha
impuesto el juez Ruz y que coloca al administrador concursal ante un
grave contratiempo. En caso del incumplimiento del pago, la
multinacional se enfrentaría al embargo de bienes. El agujero de la
compañía ha alcanzado tal envergadura que imposibilita cualquier plan de
rescate urdido desde la Administración pública autonómica. Solo el
balance actual de la firma, más de 1.600 millones negativos, equivaldría
al 20 % del presupuesto que maneja la Xunta. En el informe, que consta
de 216 páginas y que incorpora un anexo que desmenuza todo el entramado
societario del grupo, Deloitte sostiene que la determinación y
cuantificación de las causas de la insolvencia se ha visto dificultada
por «las prácticas contables y de financiación irregulares», tal y como
ya había reflejado el informe forense de KPMG.
Causas de insolvencia
«El intenso proceso inversor en el que se embarcó
la sociedad, las necesidades operativas de financiación del mismo, así
como la asunción de pérdidas operativas en parte de su negocio
tradicional, provocaron unas fuertes necesidades de financiación, que,
incrementadas adicionalmente por los costes financieros de la deuda ya
acumulada, desembocaron en un pasivo de 3,65 miles de millones
negativos», sostiene Deloitte para explicar el camino trazado por la
multinacional gallega. El administrador concursal no solo se refiere al
nivel de deuda sino a la incapacidad real para seguir incrementándola
como principal causa de una insolvencia que ha impedido a la compañía
atender sus obligaciones inminentes y la ha abocado a una situación
límite y a un concurso de incierto desenlace.
Los distintos grupos del accionariado buscan nuevo presidente
Los distintos grupos que conforman el accionariado
están moviendo ficha de cara al consejo de administración del 12 de
septiembre.
Según reveló a la CNMV, Damm, que tiene el 6,2 %
de Pescanova y es el segundo mayor accionista tras Fernández de Sousa,
hará una propuesta para que se constituya un consejo con siete miembros:
José Carceller, en representación suya; otros dos miembros nombrados
por Luxempart e Iberfomento, y cuatro consejeros independientes: Yago
Méndez, Luis Ángel Sánchez-Merlo, Alejandro Legarda y Juan Manuel
Urgoiti. Fuentes consultadas apuntan a este último como futuro
presidente de la multinacional de la alimentación, que quedaría así en
manos de uno de los cuatro consejeros independientes.
El cuarto mayor accionista de Pescanova, el fondo
estadounidense Cartesian, que ostenta el 5 % de la compañía, hará
también su propuesta en el consejo del próximo 12 de septiembre.
Urgoiti inició su carrera en el Banco de Vizcaya y
posteriormente fue consejero delegado del Banco Bilbao Vizcaya, tras su
fusión en 1988. Fue también vicepresidente de la compañía Acciona y
presidente del Banco Gallego.
La compañía estaba en situación de disolución desde el año 2011
De acuerdo con la exposición de los administradores
concursales, la compañía estaba en situación de disolución desde al
menos el año 2011, momento en el que debería de haber sido reequilibrado
su patrimonio o haber solicitado el concurso de acreedores. Y no lo
hizo hasta el 15 de abril del 2013, cuando lo presentó en los juzgados
de Pontevedra.
El informe explica que, aunque la situación
patrimonial negativa no es, en sí misma, una causa de insolvencia, sí
agrava la imagen de la empresa y podría haber incidido de forma
determinante en la capacidad de obtención de financiación del grupo en
los pasados ejercicios. «La sociedad y su grupo -añade- mantuvieron la
operación, y la dinámica inversora, sustentando en base a un crecimiento
ininterrumpido de la financiación bancaria obtenida por medios
regulares e irregulares».
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