Deloitte eleva la deuda de Pescanova a más de 3.600 millones
El informe concursal advierte que la salida depende de la reestructuración que incluye vender unidades no esenciales
3.644 millones de euros es el total de la deuda incluida por el
administrador concursal de Pescanova, Deloitte, en su informe presentado
al juez esta semana, con casi quinientos acreedores.
La consultora KPMG había calculado 3.281. Además, la situación
patrimonial es negativa en 1.600 millones. Deloitte asegura que la
salida de la insolvencia de la empresa solo puede hacerse con un
análisis del grupo del que es cabecera (con 115 empresas participadas).
Es por ello que además del informe de 217 páginas y los anexos
habituales de inventario y listado de acreedores, incorpora uno más
sobre el análisis económico y financiero de las sociedades del grupo.
Para el administrador concursal, la salida dependerá de una reestructuración conjunta de la situación del grupo que implica la venta y reorganización de ciertas unidades productivas no esenciales, además de la aprobación del convenio con los acreedores. De hecho, explica en el informe, ya está realizando gestiones para la venta de algunos activos que no son necesarios para la continuidad de la actividad.
En su informe, Deloitte, cuyas conclusiones no difieren de las de KPMG al que cita numerosas veces, cree que para empezar habría que reformular las cuentas de 2011 (las de 2012 aún no han sido presentadas) porque ve indicios suficientes para concluir que no muestran una imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la empresa. En este sentido destaca la inseguridad que existe sobre su información financiera.
Señala también que la empresa operó con sociedades instrumentales registrando en sus estados financieros ingresos y gastos que no responden a una operación comercial real, con el objetivo de obtener financiación mediante el descuento comercial de facturas, tal como ya señalaba KPMG en el informe forense.
En el análisis del personal, destaca que en 2011 Pescanova tenía 126 trabajadores que a 30 de abril de 2013 eran 50. Precisamente ese mes tuvo lugar una reducción de plantilla que consistió en una reubicación de trabajadores en otras sociedades del grupo.
Para el administrador concursal, la salida dependerá de una reestructuración conjunta de la situación del grupo que implica la venta y reorganización de ciertas unidades productivas no esenciales, además de la aprobación del convenio con los acreedores. De hecho, explica en el informe, ya está realizando gestiones para la venta de algunos activos que no son necesarios para la continuidad de la actividad.
En su informe, Deloitte, cuyas conclusiones no difieren de las de KPMG al que cita numerosas veces, cree que para empezar habría que reformular las cuentas de 2011 (las de 2012 aún no han sido presentadas) porque ve indicios suficientes para concluir que no muestran una imagen fiel del patrimonio y de la situación financiera de la empresa. En este sentido destaca la inseguridad que existe sobre su información financiera.
Señala también que la empresa operó con sociedades instrumentales registrando en sus estados financieros ingresos y gastos que no responden a una operación comercial real, con el objetivo de obtener financiación mediante el descuento comercial de facturas, tal como ya señalaba KPMG en el informe forense.
En el análisis del personal, destaca que en 2011 Pescanova tenía 126 trabajadores que a 30 de abril de 2013 eran 50. Precisamente ese mes tuvo lugar una reducción de plantilla que consistió en una reubicación de trabajadores en otras sociedades del grupo.
ADVERTISEMENT
Ya en la cuenta de resultados, el informe precisa que la sociedad registró unos resultados de explotación positivos en 2011 y 2012 de 41,5 millones y 55,7 millones respectivamente, que en 2013 ya serían negativos en 1,1 millones, aunque considera que estos resultados estarían distorsionados por las operaciones con sociedades instrumentales. En cuanto al resultado del ejercicio, los beneficios, llevarían ya dos años en negativo, en 2012 y a 30 de abril de 2013.
Deloitte explica en el informe concursal que las causas de la insolvencia de la empresa están relacionadas con la operativa y la financiación del grupo en los últimos años. Sin embargo precisa que el análisis es complejo por las prácticas contables y de financiación irregulares.
En este sentido explica que las fuertes inversiones, fundamentalmente para posicionarse en la acuicultura, las necesidades operativas de financiación, así como la fuerte asunción de pérdidas operativas en parte del negocio tradicional, provocó una gran necesidad de financiación que llevó finalmente a esta situación. El nivel de deuda y la incapacidad para seguir incrementándola llevó a la insolvencia.
La empresa, precisa el informe, presentaría fondos propios y patrimonio neto negativos al menos desde 2011 y estaría en situación de disolución desde al menos ese ejercicio por lo que debería haber solicitado concurso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario