Fernández de Sousa recurre ante la Audiencia Nacional la fianza impuesta por el juez Ruz al considerarla «desproporcionada»
La defensa alega que la cantidad está basada únicamente «en lo que dicen los querellantes sin escuchar a los querellados»
El expresidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa ha presentado un recurso ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional contra la fianza impuesta por el juez Pablo Ruz
(178,85 millones de euros), al considerarla «desproporcionada» y
«precipitada». «El auto no incluye los cálculos u operaciones realizadas
para alcanzar esta cifra, que resulta a todas luces desproporcionada,
teniendo en cuenta que la totalidad de los perjuicios aducidos por los
querellantes no alcanza los 100 millones de euros», señala el recurso al
que tuvo acceso Europa Press.
En concreto, la defensa de Fernández de Sousa
considera que dicha fianza no se justifica ni por la causa, ni por lo
prematuro del momento, ni por la cuantía, que está basada únicamente «en
lo que dicen los querellantes sin escuchar a los querellados». En su
opinión, no se ha realizado ninguna diligencia para calcular la cuantía
de la fianza, ni se ha tomado declaración a los querellados. «Lo cierto
es que no se ha practicado ni una sola diligencia para cuantificar los
perjuicios causados, por lo que los mismos presupuestos que se han
utilizado para la fijación de la fianza son incorrectos y carentes de
base», señala.
Según el recurso presentado esta semana por el expresidente de Pescanova,
el juez reconoce en el propio auto recurrido que es «inicialísima» la
fase actual de instrucción y que ha adoptado la decisión apenas con base
en el contenido «de las querellas presentadas y documentación
acompañada a las mismas donde aparecen indicios racionales de
criminalidad». No obstante, apunta el juez, «la constatación de tales
inidicios racionales de criminalidad no puede provenir del solo
contenido de unas querellas para que, sobre su base y en un momento
inicialisimo del procedimiento, se fijen unas fianzas injustificadas y
desproprcionadas».
Asimismo, según el recurso, el «apresuramiento» y
la «falta de sentido crítico» con los que se ha fijado el supuesto
perjuicio de los accionistas queda desmostrado cuando se advierte que
«una buena parte de accionistas personados habría aquirido sus títulos
de la firma gallega después de conocerse la delicada situación en la que
ésta se encontraba». El recurso de Sousa ante la Audiencia
Nacional está basado en los argumentos que figuran en el escrito de
oposición a la solicitud de medidas cautelares que había presentado la
Fiscalía a finales de julio.
En dicho escrito de oposición, la defensa del
expresidente recuerda que en un auto del mes de mayo se indica que las
medidas cautelares se adoptarían «a partir del momento en el que obren
en el procedimiento la totalidad de los datos que permitan acudir a una
estimación razonada y congruente», para apuntar que «no parece que obren
todavía la totalidad de los datos, cuando ni siquiera los imputados han
prestado declaración». El escrito argumenta asimismo que «el supuesto
perjuicio de los accionistas no puede ser valorado ni siquiera en teoría
en tanto que la cotización de Pescanova continúe suspendida».
El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha impuesto fianzas que suman los 1.200 millones de euros en concepto de responsabilidad civil
a una decena de altos cargos de Pescanova y seis sociedades ligadas al
grupo alimentario, a los que se imputa la comisión de delitos de
falseamiento de cuentas, falseamiento de información económica, uso de
información relevante, estafa y falsificación de facturas.
Entre ellos, se encuentra el expresidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa,
que deberá depositar 178,8 millones de euros. Por su parte, los
consejeros Alfonso Paz Andrade y José Antonio Pérez Nievas tendrán que
entregar 125 y 54,7 millones de euros, respectivamente.
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