Deloitte cita a los mayores socios de Pescanova ante el clima de confrontación previo a la junta
La administración concursal quiere preparar la cita del jueves y evitar "disputas" en el cónclave - Intentó adelantar el consejo a este miércoles - Al encuentro, "atípico", asistirán los asesores de Sousa, Damm, Cartesian o Massaveu
Por más que el objetivo que corean unos y
otros sea el de "salvar la compañía", lo único que se deja oír en las
horas previas a la junta extraordinaria de accionistas de Pescanova, que
debe preparar a la multinacional de cara a intentar armar su
viabilidad, es ruido. Las confrontaciones entre los socios y el riesgo
de que el cónclave de este jueves sea "un dislate" han llevado al
administrador concursal de la pesquera, Deloitte, a convocar un
encuentro "atípico".
Elena Espinosa no acepta de momento entrar en el consejo
La iniciativa que lidera el grupo Cartesian, Pescanem, propuso a la exministra Elena Espinosa formar parte del consejo de administración de Pescanova, No obstante, Espinosa no ha aceptado de momento este ofrecimiento del fondo norteamericano, según fuentes próximas a la multinacional. Esas fuentes sostienen que la intención de Cartesian era de dar entrada a la exministra como consejera pero para elegirla después presidenta de la segunda multinacional gallega. Pescanem, nombre que ha recibido la iniciativa del fondo de EE UU, presenta hoy oficialmente su propuesta.Sousa se incorpora a sí mismo como consejero en su propuesta pero no incluye a su hermano ni a su hijo
Recurre la fianza impuesta por el juez Ruz y ataca a los críticos: "Se han librado de rendir cuentas"
El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, comunicó a los administradores concursales de la pesquera su intención de presentar una propuesta de consejo a través de la mercantil Sodesco. En la misma se incluye como miembro de este órgano de administración, si bien no incluye a su hermano Fernando (por ahora representante de ICS Holdings) y su hijo Pablo (vocal por Inverlema). Incorpora, además, a exempleados. En todo caso, en la compañía no descartan que retire su propuesta. "No creo que la llegue a formular, sería algo absurdo", exponen.
Pero
los planes de Fernández de Sousa no han trascendido, aunque se escuda en
el 7,5% de capital social que tiene en la compañía que fundó su padre
en 1960 para reclamar presencia en el consejo de administración, que le
niega a priori tanto la propuesta de Damm como la de Cartesian Capital
Group.
Lo que sí se conoció ayer fue el contenido del recurso que la defensa del empresario presentó el viernes en la Audiencia Nacional contra la fianza civil que le impuso el juez Pablo Ruz, de 178,8 millones, por su responsabilidad en la quiebra de Pescanova. En el recurso de apelación califica esta cifra de "desproporcionada" y "precipitada". "El auto no incluye los cálculos u operaciones realizadas para alcanzar esta cifra, que resulta a todas luces desproporcionada, teniendo en cuenta que la totalidad de los perjuicios aducidos por los querellantes no alcanza los 100 millones de euros", expone el documento elaborado por el prestigioso penalista Gonzalo Martínez-Fresneda.
El mismo hace una dura crítica a los accionistas Damm y Luxempart. "Los querellantes [por ambos socios] han aprobado las cuentas que aún hoy están bajo sospecha", reza el texto. Y va más allá: "Mi mandante podría haber negado los hechos, podría haber forzado sin mucho problema la aprobación de las cuentas de 2012".
Por último, sostiene que "la habilidad y celeridad" de Damm y Luxempart a la hora de posicionarse como querellantes los ha "librado de comparecer en esta causa para rendir cuentas".
Lo que sí se conoció ayer fue el contenido del recurso que la defensa del empresario presentó el viernes en la Audiencia Nacional contra la fianza civil que le impuso el juez Pablo Ruz, de 178,8 millones, por su responsabilidad en la quiebra de Pescanova. En el recurso de apelación califica esta cifra de "desproporcionada" y "precipitada". "El auto no incluye los cálculos u operaciones realizadas para alcanzar esta cifra, que resulta a todas luces desproporcionada, teniendo en cuenta que la totalidad de los perjuicios aducidos por los querellantes no alcanza los 100 millones de euros", expone el documento elaborado por el prestigioso penalista Gonzalo Martínez-Fresneda.
El mismo hace una dura crítica a los accionistas Damm y Luxempart. "Los querellantes [por ambos socios] han aprobado las cuentas que aún hoy están bajo sospecha", reza el texto. Y va más allá: "Mi mandante podría haber negado los hechos, podría haber forzado sin mucho problema la aprobación de las cuentas de 2012".
Por último, sostiene que "la habilidad y celeridad" de Damm y Luxempart a la hora de posicionarse como querellantes los ha "librado de comparecer en esta causa para rendir cuentas".
No hay comentarios:
Publicar un comentario