El nuevo consejo de Pescanova pedirá una quita del 70 %
El presidente de la compañía se muestra optimista y dice que es el único camino
El grupo catalán Damm tomó ayer el control del consejo
de Pescanova. Con casi el 71 % de los votos obtuvo el respaldo de los
accionistas representados en la junta extraordinaria que se celebró en
la sede de la compañía en Chapela. En primera fila, el expresidente de
la pesquera, Manuel Fernández de Sousa, acompañado por otro de los que
fueron accionistas de referencia en los últimos años, Paz Andrade.
Detrás de ellos los representantes del fondo norteamericano Cartesian y
los minoritarios. Y en la bancada de enfrente, los ganadores, portavoces
de la familia catalana Carceller.
Su propuesta está conformada por la siguiente
lista: François Tesch, representante de Luxempart; Fernando Harce, en
nombre de Iberfomento; José Carceller, por Damm; Yago Méndez, consejero
de Amper; Luis Miguel Sánchez-Merlo, presidente de SES, Astra Ibérica y
consejero de la Sareb; Ángel Legarda, director general de CAF, y el ya
nuevo flamante presidente de la pesquera, Juan Manuel Urgoiti, que es
también consejero de Inditex.
Urgoiti busca transparencia, dijo. Y en su primer
contacto con la prensa mandó un mensaje demoledor a la banca: las
quitas han de ser del 70 %. Es la única manera -explicó- de que la deuda
brutal que soporta Pescanova pueda hacerse asumible.
Ahora llegarán unas duras negociaciones para
adecentar las cuentas de una empresa que incluso la banca quiere salvar,
aunque nadie llegó en ningún momento a descartar el camino de la
liquidación.
Urgoiti aseguró que tras la reestructuración de
la deuda, habrá que «reconstituir el pulmón de tesorería e incrementar
el patrimonio de la compañía». «Hay que salvar estos meses y cerrar el
2012», insistió el nuevo presidente, que se confesó esperanzado y con
optimismo.
La lista de Damm cuenta con tres personas
(Carceller, Tesch y Méndez) que ya estaban en el anterior consejo, y
sobre los que recaen las dudas de los accionistas minoritarios respecto a
la responsabilidad que tienen en la situación de quiebra de la
multinacional pesquera. Urgoiti, por el contrario, no tiene ninguna duda
de que ellos no tienen responsabilidad alguna en la situación; todo lo
contrario, al haber sido los que primero la denunciaron.
Paz Andrade, por su parte, advirtió que Luxempart
sigue siendo dueño de Pescahold, de la que el expresidente de Pescanova
fue administrador. Este hecho incapacita a los consejeros propuestos
para formar parte de un órgano que necesita «sangre fresca y gente
limpia».
Una marcha silenciosa
Fernández de Sousa salió de la sala de juntas y
se despidió de los que se iba encontrando a su paso y lo saludaban.
«Bien, estoy bien», respondió al ser preguntado sobre su estado de
ánimo. Unas horas antes había participado en su último consejo de administración de Pescanova.
Intervino ante los accionistas presentes en la
sala (unas 140 personas), que representaban poco más del 54,18 % del
capital. Se apoyó en la falta de consenso para explicar que no iba a
presentar ninguna candidatura. En contra de lo previsto, ninguno de los
140 asistentes en la sala le echó en cara el modelo de gestión que llevó
a cabo durante estos años ni los errores cometidos. Incluso hubo algún
aplauso y algún respaldo de voto afirmativo para que no se disolviese el
consejo en el que estaba Fernández de Sousa.
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