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12 de septiembre de 2013

La Voz de Galicia

Juan Manuel Urgoiti se alza como presidente de Pescanova

Su planteamiento, que ha logrado un apoyo del 70%, es reducir el consejo a siete miembros, cuatro menos que ahora

 La propuesta de Damm ha logrado cuajar en la junta de accionistas celebrada hoy en Chapela. Pese a la oposición del expresidente, Manuel Fernández de Sousa, que ya había anunciado su negativa a la iniciativa que promovían desde Damm, Luxempart e Iberfomento, el proyecto ha logrado el respaldo del 70,82%, en total 11.026.960 votos. El consejo estará formado por siete miembros, cuatro menos que ahora, y se tratará de un personal «transitorio» mientras dure el concurso de acreedores. La presidencia estará ostentada por Juan Manuel Urgoiti, ya que no está previsto que José Carceller se postule como presidente de la firma. Finalmente el sistema de votación se ha tenido que modificar, ya que las posturas de partida eran tan irreconciliables que no había acuerdo. Ha triunfado el de propuestas generales, como listas cerradas, y no el de consejero por consejero, pese a las reiteradas tentativas.
La tensión se vivió durante la junta, en donde se vio como los pequeños accionistas, tanto los que iban en bloque como los individuales, no fueron demasiado respetados en sus propuestas, ya que ni siquiera se llegaron a votar. Muchos de los presentes, aquellos que han perdido sus ahorros, pidieron que se votara primero el número de consejeros y posteriormente la propuesta concreta de cada lista. Pero el presidente de la junta, José María Pérez-Carasa, hombre de Fernández de Sousa, decidió que se votaba la primera propuesta presentada, la de la corporación Damm, en la que se mantienen como miembros, entre otros, José Carceller, François Tesch o Yago Méndez.
A falta de saber las impugnaciones que se presenten, uno de los que podía haber sido presidente de Pescanova, pues era candidato por el tándem Aemec-Cartesian, Baldomero Falcones, aceptó el resultado de la votación y señaló que todas las propuestas intentaban «salvar la compañía» y que la de ellos «apostaba por el futuro, con excelentes profesionales de todo los sectores».
Cartesian, «estupefacto» ante lo ocurrido
El fondo estadounidense Cartesian, que tiene el 5% del capital de Pescanova, ha asegurado estar «estupefacto» ante lo ocurrido en la multinacional pesquera y ha considerado que el «remedio para ese fraude» debe comenzar con la «transparencia».
Así lo ha afirmado este jueves un representante del fondo, quien ha dado lectura a un comunicado, en nombre del presidente Peter Yu, durante la celebración de la junta general de accionistas y a través del cual ha dado su apoyo a la propuesta de nuevo consejo de administración de Pescanem, sociedad en la que también está la asociación de accionistas minoritarios Aemec.
En su intervención, ha indicado que el «desastre» ocurrido en la pesquera es fruto de una «suma de errores» del gestor, el consejo de administración, el auditorio y el regulador, entre otros, y, en ese sentido, advirtió de que «ninguna de estas partes tiene que eludir su responsabilidad».
Así, el representante de Cartesian ha apelado a la «transparencia» y ha solicitado que se «haga público» el informe 'forensic' de KPMG, a fin de que puedan conocerlo los accionistas. A su juicio, la «oscuridad» ha «predominado durante demasiado tiempo».
De igual forma, apeló por que los antiguos consejeros den «un paso atrás» y hagan sitio a otros independientes y por que el «siguiente capítulo de la vida de Pescanova» sea que se hayan dejado atrás malas prácticas del pasado.
Crónica de la junta
Con tres cuartos de hora de retraso sobre el horario previsto, a las 12.45 de esta mañana ha comenzado en la sede de Pescanova, en Chapela, la junta general de accionistas decisiva para la refundación de la compañía, ahora en concurso de acreedores.
La junta quedó constituída con un quorum definitivo del 54,18por ciento y la preside finalmente José María Pérez-Carasa, un hombre de Manuel Fernández de Sousa.
La elección de Pérez-Carasa, presidente de la Sociedad Gallega de Importación y Exportación de Carbones (de la que Fernández de Sousa es administrador único) se produjo en el consejo de administración celebrado inmediatamente antes de la junta y que se prolongó por espacio de una hora.
Tras pedir «cordialidad y buenas maneras», dado el clima de crispación extrema en el que llegan los principales accionistas de la firma a esta cita clave, Pérez-Carasa abrió la junta con la votación del cese del consejo de administración. Curiosamente hubo un voto en contra.
En el transcurso de la jornada, Deloitte, como administrador concursal, informará a los accionistas de la situación económica de la empresa, una semana después de que enviara al juzgado de lo Mercantil el informe concursal que recoge una deuda de 3.674 millones de euros y un agujero patrimonial de 1.667 millones más.
El nuevo consejo de administración que salga de la junta -las candidaturas de Damm y Luxempart por un lado, y Aemec y Cartesian por otro, a falta de que el expresidente exponga su opción, son hasta el momento las contendientes- será determinante para el futuro de la pesquera.
Apoyo de Sousa
Sousa ha asegurado que no dará su voto a la propuesta de los accionistas Damm, Luxempart e Iberfomento, según recoge EFE, que aseguran contar con el respaldo del 44%.
El grupo de minoritarios agrupados en Pescanem, cuentan con el apoyo del inversor norteamericano Cartesian y entre ambos dicen tener el respaldo del 8%.
En paralelo a la celebración de la junta de accionistas de Pescanova, el presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), José Manuel Fernández Alvariño, ha apelado a «la inteligencia y el sentido de la responsabilidad» en la cita, con la intención de mantener la empresa y que no se desmorone.
Manuel Fernández de Sousa también ha aprovechado su intervención que el futuro de Pescanova pasa por «nuevas personas, nuevas caras». En su esperada intervención ha lamentado que en los últimos cinco meses hayan «imperado compartamientos lejos de lo deseable». «Más confrontación que análisis», ha observado De Sousa, que ya había anunciado, y se ha ajustado al guión, que no se presentaría ni como consejero ni como presidente. Ha puntualizado en su discurso que en caso de no ser así «ayudaría a que hubiera menos consenso aún».
Por su parte, el ex consejero delegado y accionista de Pescanova, Alfonso Paz-Andrade, ha pedido también «nueva sangre» y ha afirmado que Luxempart, que apoya la candidatura de Damm, no puede estar en el nuevo consejo porque es dueño de Pescahold, de la que Fernández de Sousa era administrador, al tiempo que ha acusado a Francois Tesch, representante de Luxempart, de «esconderse».
Junta decisiva
La junta, que se ha celebrado en la sede de la firma, en Chapela, tiene lugar una semana después de que Deloitte, administrador concursal de Pescanova, haya revelado en su informe que el agujero patrimonial de la empresa es de 1.667 millones de euros, superior al estimado inicialmente, y que cuenta con una deuda de más de 3.674 millones de euros.
Se trata de la primera junta de accionistas desde que estallara la crisis de Pescanova, con varios directivos y consejeros imputados, entre ellos Fernández de Sousa, que no estará al frente en esta ocasión, tras dimitir el pasado 17 de julio. La firma está pendiente de un plan de viabilidad, que la consultora PwC deberá tener listo en octubre y que podría contemplar la venta de activos o la capitalización de deuda, tras la correspondiente quita por parte de la banca, que podría rondar el 75%.
 
 

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