Juan Manuel Urgoiti se alza como presidente de Pescanova
Su planteamiento, que ha logrado un apoyo del 70%, es reducir el consejo a siete miembros, cuatro menos que ahora
La propuesta de Damm ha logrado cuajar en la
junta de accionistas celebrada hoy en Chapela. Pese a la oposición del
expresidente, Manuel Fernández de Sousa, que ya había anunciado su
negativa a la iniciativa que promovían desde Damm, Luxempart e
Iberfomento, el proyecto ha logrado el respaldo del 70,82%, en total
11.026.960 votos. El consejo estará formado por siete miembros, cuatro
menos que ahora, y se tratará de un personal «transitorio» mientras dure
el concurso de acreedores. La presidencia estará ostentada por Juan
Manuel Urgoiti, ya que no está previsto que José Carceller se postule
como presidente de la firma. Finalmente el sistema de votación se ha
tenido que modificar, ya que las posturas de partida eran tan
irreconciliables que no había acuerdo. Ha triunfado el de propuestas
generales, como listas cerradas, y no el de consejero por consejero,
pese a las reiteradas tentativas.
La tensión se vivió durante la junta, en donde se
vio como los pequeños accionistas, tanto los que iban en bloque como
los individuales, no fueron demasiado respetados en sus propuestas, ya
que ni siquiera se llegaron a votar. Muchos de los presentes, aquellos
que han perdido sus ahorros, pidieron que se votara primero el número de
consejeros y posteriormente la propuesta concreta de cada lista. Pero
el presidente de la junta, José María Pérez-Carasa, hombre de Fernández
de Sousa, decidió que se votaba la primera propuesta presentada, la de
la corporación Damm, en la que se mantienen como miembros, entre otros,
José Carceller, François Tesch o Yago Méndez.
A falta de saber las impugnaciones que se presenten, uno de los que podía haber sido presidente de Pescanova,
pues era candidato por el tándem Aemec-Cartesian, Baldomero Falcones,
aceptó el resultado de la votación y señaló que todas las propuestas
intentaban «salvar la compañía» y que la de ellos «apostaba por el
futuro, con excelentes profesionales de todo los sectores».
Cartesian, «estupefacto» ante lo ocurrido
El fondo estadounidense Cartesian, que tiene el 5% del capital de Pescanova,
ha asegurado estar «estupefacto» ante lo ocurrido en la multinacional
pesquera y ha considerado que el «remedio para ese fraude» debe comenzar
con la «transparencia».
Así lo ha afirmado este jueves un representante
del fondo, quien ha dado lectura a un comunicado, en nombre del
presidente Peter Yu, durante la celebración de la junta general de
accionistas y a través del cual ha dado su apoyo a la propuesta de nuevo
consejo de administración de Pescanem, sociedad en la que también está
la asociación de accionistas minoritarios Aemec.
En su intervención, ha indicado que el «desastre»
ocurrido en la pesquera es fruto de una «suma de errores» del gestor,
el consejo de administración, el auditorio y el regulador, entre otros,
y, en ese sentido, advirtió de que «ninguna de estas partes tiene que
eludir su responsabilidad».
Así, el representante de Cartesian ha apelado a
la «transparencia» y ha solicitado que se «haga público» el informe
'forensic' de KPMG, a fin de que puedan conocerlo los accionistas. A su
juicio, la «oscuridad» ha «predominado durante demasiado tiempo».
De igual forma, apeló por que los antiguos
consejeros den «un paso atrás» y hagan sitio a otros independientes y
por que el «siguiente capítulo de la vida de Pescanova» sea que se hayan
dejado atrás malas prácticas del pasado.
Crónica de la junta
Con tres cuartos de hora de retraso sobre el horario previsto, a las 12.45 de esta mañana ha comenzado en la sede de Pescanova, en Chapela, la junta general de accionistas decisiva para la refundación de la compañía, ahora en concurso de acreedores.
La junta quedó constituída con un quorum
definitivo del 54,18por ciento y la preside finalmente José María
Pérez-Carasa, un hombre de Manuel Fernández de Sousa.
La elección de Pérez-Carasa, presidente de la
Sociedad Gallega de Importación y Exportación de Carbones (de la que
Fernández de Sousa es administrador único) se produjo en el consejo de
administración celebrado inmediatamente antes de la junta y que se
prolongó por espacio de una hora.
Tras pedir «cordialidad y buenas maneras», dado
el clima de crispación extrema en el que llegan los principales
accionistas de la firma a esta cita clave, Pérez-Carasa abrió la junta
con la votación del cese del consejo de administración. Curiosamente
hubo un voto en contra.
En el transcurso de la jornada, Deloitte, como
administrador concursal, informará a los accionistas de la situación
económica de la empresa, una semana después de que enviara al juzgado de
lo Mercantil el informe concursal que recoge una deuda de 3.674
millones de euros y un agujero patrimonial de 1.667 millones más.
El nuevo consejo de administración que salga de
la junta -las candidaturas de Damm y Luxempart por un lado, y Aemec y
Cartesian por otro, a falta de que el expresidente exponga su opción,
son hasta el momento las contendientes- será determinante para el futuro
de la pesquera.
Apoyo de Sousa
Sousa ha asegurado que no dará su voto a la
propuesta de los accionistas Damm, Luxempart e Iberfomento, según recoge
EFE, que aseguran contar con el respaldo del 44%.
El grupo de minoritarios agrupados en Pescanem,
cuentan con el apoyo del inversor norteamericano Cartesian y entre ambos
dicen tener el respaldo del 8%.
En paralelo a la celebración de la junta de
accionistas de Pescanova, el presidente de la Confederación de
Empresarios de Galicia (CEG), José Manuel Fernández Alvariño, ha apelado
a «la inteligencia y el sentido de la responsabilidad» en la cita, con
la intención de mantener la empresa y que no se desmorone.
Manuel Fernández de Sousa también ha aprovechado
su intervención que el futuro de Pescanova pasa por «nuevas personas,
nuevas caras». En su esperada intervención ha lamentado que en los
últimos cinco meses hayan «imperado compartamientos lejos de lo
deseable». «Más confrontación que análisis», ha observado De Sousa, que
ya había anunciado, y se ha ajustado al guión, que no se presentaría ni
como consejero ni como presidente. Ha puntualizado en su discurso que en
caso de no ser así «ayudaría a que hubiera menos consenso aún».
Por su parte, el ex consejero delegado y
accionista de Pescanova, Alfonso Paz-Andrade, ha pedido también «nueva
sangre» y ha afirmado que Luxempart, que apoya la candidatura de Damm,
no puede estar en el nuevo consejo porque es dueño de Pescahold, de la
que Fernández de Sousa era administrador, al tiempo que ha acusado a
Francois Tesch, representante de Luxempart, de «esconderse».
Junta decisiva
La junta, que se ha celebrado en la sede de la
firma, en Chapela, tiene lugar una semana después de que Deloitte,
administrador concursal de Pescanova, haya revelado en su informe
que el agujero patrimonial de la empresa es de 1.667 millones de euros,
superior al estimado inicialmente, y que cuenta con una deuda de más de
3.674 millones de euros.
Se trata de la primera junta de accionistas desde
que estallara la crisis de Pescanova, con varios directivos y
consejeros imputados, entre ellos Fernández de Sousa, que no estará al
frente en esta ocasión, tras dimitir el pasado 17 de julio. La firma
está pendiente de un plan de viabilidad, que la consultora PwC deberá
tener listo en octubre y que podría contemplar la venta de activos o la
capitalización de deuda, tras la correspondiente quita por parte de la
banca, que podría rondar el 75%.
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