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11 de septiembre de 2013

La Voz de Galicia


Fernández de Sousa tira la toalla y pide lo mismo a Damm y Luxempart

En una carta a los accionistas se disculpa y anuncia que no se presentará ni como consejero

En un nuevo golpe de efecto, el expresidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa anunció ayer, a través de una carta abierta a los accionistas, que tira la toalla y que no se presentará a la reelección ni como presidente ni tampoco como consejero en el nuevo órgano de representación que la junta general de accionistas deberá aprobar mañana. Pero la misiva, en la que les pide «disculpas» por la situación en la que se encuentra la firma, el que fuera el máximo responsable de la multinacional durante casi cuatro décadas y ahora imputado por el escándalo financiero de la misma, trata de aligerar sus responsabilidades repartiendo las culpas de la debacle entre todos los miembros del aún vigente consejo.
Por ello, insta a renunciar a la reelección a todos los miembros actuales, entre los que están sus más feroces críticos, la corporación catalana Damm y el fondo Luxempart, que, junto con Iberfomento y Yago Méndez, forman parte de la candidatura que más posibilidades tiene de conseguir mañana respaldo mayoritario del accionariado.
Reparto de culpas
Apela Fernández de Sousa «a la actitud responsable», sosteniendo que «todos, en mayor o menor medida, hemos cometido errores y la asunción humilde de los mismos es un acto de respeto y coherencia con todos los accionistas de Pescanova».
Dice asumir «con gran pesadumbre y en primera persona» la situación límite en la que está la firma a la que ha dedicado «su vida y su ilusión empresarial», por lo que pide «disculpas por todo aquello en lo que mi gestión ha sido errada e inadecuada» y añade que «no hay campo para las justificaciones, sino tan solo para las disculpas».
Pero poseedor aún del 7 % de los títulos de la compañía, y aunque finalmente no presente la candidatura que en su día anunció, dando entrada a los principales fondos de inversión y con expertos en el sector, la salida de Fernández de Sousa del tablero -de materializarse finalmente- no es completa ni mucho menos inocua.
Y es que en la misma carta anuncia que la «orientación de su voto» será que el nuevo consejo cuente con «personas que conozcan esta industria y puedan preservar el valor de los activos y la compañía», de lo que se deduce que su apuesta será -por las críticas contra la lista de Damm y Luxempart y su guerra con ambos- respaldar la otra alternativa, la que ayer presentaron la Asociación Española de Accionistas Minoritarios (Aemec) y el fondo Cartesian, que suman juntos el 8 % del capital en la recién nacida organización de minoritarios de Pescanova (Pescanem).
Ayer pidieron «un voto de confianza» para su propuesta, integrada por 15 consejeros, todos independientes, sin presencia ni de dominicales ni de ejecutivos, pero hay quien ve tras ella un pacto entre Fernández de Sousa y Cartesian para que el primero pueda seguir manteniendo su poder en la sombra, pese a que el presidente del fondo, Peter Yu, aseguró ayer que iniciaría acciones legales para defender los intereses de los inversores a los que representa. Hasta ahora es el único accionista de referencia que no se ha querellado contra el exgestor.
Voto por listas cerradas
Mientras tanto, en la reunión que mantuvieron ayer en la sede de la compañía en Chapela los representantes legales de los principales accionistas de Pescanova -bajo la supervisión del administrador concursal, Deloitte-, se decidió que la junta vote listas cerradas y no consejeros.

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