Sousa no se presentará ni como consejero y pide disculpas
Cree que
el resto de miembros del consejo debería renunciar a volver a
presentarse y avanza que no apoyará la reelección de ninguno de ellos
El expresidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa,
remitió una carta a los accionistas en la que les pide disculpas por los
errores de gestión y anuncia que no se presentará a la reelección, ni
siquiera como consejero. Además, avanza que no apoyará ni propondrá la
reelección de ninguno de los consejeros salientes.
En su opinión, el resto de los miembros del consejo de
administración saliente debería adoptar 'una actitud responsable' y
renunciar a volver a presentarse como candidatos a ser nuevamente
elegidos como consejeros de la sociedad. 'Todos, en mayor o menor
medida, hemos cometido errores y la asunción humilde de los mismos es un
acto de respeto y coherencia con todos los accionistas de Pescanova',
según Sousa.
'Es mi recomendación, y será la orientación de mi voto, que el consejo de administración nuevo de Pescanova cuente con personas que conozcan esta industria y puedan preservar el mayor valor de los activos y la compañía', agrega.
'Yo siempre estaré a disposición del consejo de administración entrante, en la medida en que pueda ser de utilidad. No sólo porque es mi deber, sino porque Pescanova ha sido a lo que he dedicado mi vida y mi ilusión empresarial', añade.
Para su expresidente, Pescanova 'es viable, y su futuro, con las inversiones ya efectuadas, puede ser excepcionalmente próspero para sus accionistas, trabajadores y demás entes colaboradores'.
Sobre su responsabilidad en la crisis de la sociedad, indica que, después de 38 años en la gestión de la firma y tras haber ejercido la presidencia ejecutiva durante la mayor parte de ellos, debe 'asumir con gran pesadumbre y en primera persona' la situación en que hoy se encuentra Pescanova.
'Debo en este momento pedir disculpas por todo aquello en lo que mi gestión ha sido errada e inadecuada', remarca. 'No importa que haya habido aciertos en estos 38 años, cuando el final no ha sido el que debiera ser; no hay campo para las justificaciones, sino tan sólo para las disculpas y eso es lo que debo hacer y hago', señala.
'Es mi recomendación, y será la orientación de mi voto, que el consejo de administración nuevo de Pescanova cuente con personas que conozcan esta industria y puedan preservar el mayor valor de los activos y la compañía', agrega.
'Yo siempre estaré a disposición del consejo de administración entrante, en la medida en que pueda ser de utilidad. No sólo porque es mi deber, sino porque Pescanova ha sido a lo que he dedicado mi vida y mi ilusión empresarial', añade.
Para su expresidente, Pescanova 'es viable, y su futuro, con las inversiones ya efectuadas, puede ser excepcionalmente próspero para sus accionistas, trabajadores y demás entes colaboradores'.
Sobre su responsabilidad en la crisis de la sociedad, indica que, después de 38 años en la gestión de la firma y tras haber ejercido la presidencia ejecutiva durante la mayor parte de ellos, debe 'asumir con gran pesadumbre y en primera persona' la situación en que hoy se encuentra Pescanova.
'Debo en este momento pedir disculpas por todo aquello en lo que mi gestión ha sido errada e inadecuada', remarca. 'No importa que haya habido aciertos en estos 38 años, cuando el final no ha sido el que debiera ser; no hay campo para las justificaciones, sino tan sólo para las disculpas y eso es lo que debo hacer y hago', señala.
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