El informe concursal reduce a un tercio el beneficio bruto declarado por Pescanova
Deloitte cree que el Ebitda de la compañía puede llegar a los 100 millones - La antigua cúpula cifró las ganancias antes de impuestos en 180 millones, por los "50 o 60" reales
Los actuales administradores de Pescanova
ya han entregado al juez de lo Mercantil 1 de Pontevedra, Roberto de la
Cruz, el informe concursal de la compañía. El documento, que todavía no
se ha entregado a los acreedores, no difiere sustancialmente del
diagnóstico contable de KPMG, que elaboró una auditoría forense en la
que se cifraba la deuda neta de la empresa en 3.280 millones y
cuantificaba el agujero patrimonial en otros 928. La administración
concursal, Deloitte, incluye en su diagnóstico una rebaja sustancial del
beneficio bruto (Ebitda, ganancias antes de impuestos e intereses) que
la empresa había declarado en relación al año 2012.
La pesquera consume ya 30 millones de la línea de crédito
La línea de crédito que abrieron siete
entidades financieras (Banco de Sabadell, Banco Popular, NCG Banco,
Caixabank, Bankia, BBVA y Banco Santander) y la Xunta de Galicia para
dar liquidez a Pescanova ha sido un balón de oxígeno para que la firma
pudiese continuar su actividad normalmente. De los 56 millones de los
que se dotó ese préstamo (como tope máximo), la multinacional pesquera
ha consumido 30 millones, según pudo confirmar este diario.
Los administradores de la empresa hicieron uso de esta línea de liquidez en dos tramos: uno inicial de 10 millones y otro de 20 para afrontar con garantías el día a día. La falta de liquidez fue la que precipitó la solicitud de concurso de acreedores de la multinacional, que mantiene un ritmo de facturación positivo pero que necesita caja para pagar a la plantilla o los proveedores.
La estimación inicial de la banca era de que el préstamo podría dotar de liquidez a Pescanova hasta finales de octubre, un cálculo bastante aproximado teniendo en cuenta que se ha echado mano de poco más de la mitad del dinero que se dispuso a finales de junio.
Los administradores de la empresa hicieron uso de esta línea de liquidez en dos tramos: uno inicial de 10 millones y otro de 20 para afrontar con garantías el día a día. La falta de liquidez fue la que precipitó la solicitud de concurso de acreedores de la multinacional, que mantiene un ritmo de facturación positivo pero que necesita caja para pagar a la plantilla o los proveedores.
La estimación inicial de la banca era de que el préstamo podría dotar de liquidez a Pescanova hasta finales de octubre, un cálculo bastante aproximado teniendo en cuenta que se ha echado mano de poco más de la mitad del dinero que se dispuso a finales de junio.
Pescanova, como sociedad imputada en el
caso que instruye el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, está
obligada a depositar una fianza de 54,8 millones de euros. Así lo
establece el auto del magistrado (que pide garantías por cerca de 1.200
millones a diez consejeros y directivos y seis sociedades mercantiles)
en el marco de las medidas cautelares notificadas este lunes. Y
Pescanova, en "situación de insolvencia", como reconoce la propia
administración concursal, no puede hacer frente a estas garantías.
Los asesores jurídicos de la compañía estudian todavía las consecuencias del auto judicial y no descartan formular un recurso. Esto daría tiempo a la sociedad, dado que el impago de una fianza civil acarrea el embargo de los bienes. Si se formula un recurso, no se puede embargar hasta que el auto sea firme (Sousa formulará el suyo este viernes, previsiblemente). En todo caso, fuentes próximas a la compañía no descartan la adopción de medidas adicionales como la petición de un nuevo respaldo a la banca y la Xunta. El Gobierno gallego no descarta, a priori, apoyar a la pesquera. El conselleiro de Economía, Francisco Conde, declaró ayer en Vigo, no obstante, que esta posibilidad todavía no ha sido planteada por los gestores de la auditora Deloitte.
Los asesores jurídicos de la compañía estudian todavía las consecuencias del auto judicial y no descartan formular un recurso. Esto daría tiempo a la sociedad, dado que el impago de una fianza civil acarrea el embargo de los bienes. Si se formula un recurso, no se puede embargar hasta que el auto sea firme (Sousa formulará el suyo este viernes, previsiblemente). En todo caso, fuentes próximas a la compañía no descartan la adopción de medidas adicionales como la petición de un nuevo respaldo a la banca y la Xunta. El Gobierno gallego no descarta, a priori, apoyar a la pesquera. El conselleiro de Economía, Francisco Conde, declaró ayer en Vigo, no obstante, que esta posibilidad todavía no ha sido planteada por los gestores de la auditora Deloitte.
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