El naval tendrá que devolver ayudas
Los inversores reintegrarán el «tax lease», pero será el Gobierno español el que decida cuándo
La decisión cayó como un jarro de agua fría sobre
los astilleros que aún conservaban una mínima esperanza en que el
comisario de Competencia, Joaquín Almunia, rectificase. Pero la Comisión
Europea ha sido implacable: los inversores favorecidos por el tax lease español deberán devolver las bonificaciones fiscales que obtuvieron ilegalmente entre los años 2007 y 2011.
No cedió Almunia, pese a la insistencia de su
homólogo italiano, Antonio Tajani, que defendió hasta el último momento
el reintegro de las ayudas a partir del año 2009. Tampoco la presión del
sector, autoridades españolas, sindicatos e inversores surtió efecto.
Aunque las peticiones de España no fueron
satisfechas, la propuesta aprobada ayer por el Colegio de Comisarios
amortigua el golpe que el borrador inicial pretendía infligir al sector,
del que dependen 87.000 puestos de trabajo. La razón está en la letra
pequeña de la resolución.
Caso por caso
Si bien es cierto que los inversores deberán
devolver las ayudas que recibieron en forma de bonificación fiscal desde
el cierre del expediente francés el 30 de abril del 2007 hasta el
momento en que se abre el español (29 de junio del 2011), Bruselas
concede al Gobierno y los servicios tributarios la potestad de decidir
qué inversores deben devolver bonificaciones y de estas, cuáles no se
ajustaron a la normativa europea de ayudas y deben ser reembolsadas. Así
se deja la puerta abierta a una devolución parcial que deberá ser
estudiada caso por caso. También decidirá España cómo y en qué plazo se
reembolsan.
Almunia no quiso dar cifras porque, según
explicó, «corresponde a las autoridades nacionales calcular el importe»,
pero algunas fuentes indican que se alejará bastante de los números que
hasta el momento manejaban el sector y el Gobierno. El propio comisario
aseguró que los cálculos son erróneos y se mostró sorprendido porque «a
lo largo de las propuestas que he presentado, la cifra seguía
invariable».
Bruselas también ha blindado a astilleros y
armadores de cualquier carga financiera. Serán los inversores los que
hagan frente a la devolución de ayudas ilegales. Para ello, declara que
«los beneficiarios no podrán trasladar su obligación de devolución a
terceros, ni siquiera en aplicación de contratos existentes».
Pese a la ingeniería jurídica de la que hizo gala
la Comisión Europea, para Pymar no es suficiente: «Es una resolución
discriminatoria e injusta», aseguran. Por lo pronto, barajan la
posibilidad de iniciar acciones legales.
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