Los inversores tendrán que devolver las bonificaciones a la hacienda española
La CE deja en manos de España la gestión de la devolución de las ayudas del tax lease desde 2007
Los pronósticos se han cumplido y la última propuesta de la CE ha sido
la que finalmente han dado por válida los comisarios de la UE. El sector
naval español tendrá que hacer frente a las devoluciones de las ayudas
percibidas en forma de bonificación fiscal desde 2007 hasta 2011, tal y
como confirmaba esta mañana el comisario de Competencia, Joaquín
Almunia, tras la reunión del Colegio de Comisarios. “La decisión
adoptada hoy establece que este regimen es parcialmente incompatible con
las normas de la UE sobre ayudas de Estado. El regimen fue implantado
en España en 2002, pero las autoridades nunca lo notificaron a la CE”,
explicó el Comisario. Si el sistema se hubiese notificado antes de
ponerlo en marcha, como es preceptivo, la CE lo hubiese analizado y
expresado con plena seguridad jurídica su compatibilidad o no del
sistema”.
Almunia recordó que antes de la publicación de la resolución del tax
lease francés en abril de 2007 se produjeron denuncias y cartas pidiendo
a la CE que analizase el sistema español. En aquel momento las
competencias en asuntos marítimos y de transporte no eran de Competencia
si no de la DG Trade, algo que cambió en la siguiente legislatura de la
UE. “Sólo cuando recibimos una denuncia formal, en 2010, por parte de
siete asociaciones nacionales de representantes del sector naval, y una
vez unificadas todos los organos de control de ayudas de estado en
Competencia, hemos podido hacer una investigación en profundidad”, dijo.
De esta forma daba por zanjada la cuestión de porqué tardó tanto la
CE en pronunciarse sobre el caso español, a diferencia del expediente
frances. El caso de Francia es ha sido una de las piezas claves de la
defensa española, ya que el sector galo fue eximido de la devolución de
las ayudas. Ni la administración ni el sector nacional han logrado el
mismo objetivo, tal y como demandaban, pero la fecha de la resolución
del expediente francés, abril de 2007, es la que se ha tomado como
referencia para establecer la fecha de la devolución de las ayudas
nacionales. La primera propuesta de la CE fijaba 2005 y España había
cedido en los últimos días a fijar la fecha en 2011, cuando se inició el
proceso que ha paralizado prácticamente la actividad naval en nuestro
país.
También se ha confirmado lo adelantado por Almunia hace escasas
semanas: la obligación de devolver las ayudas ilegales sólo afecta a los
inversores que formaron parte de las agrupaciones de interés
económicos. No a las compañías navieras ni a los astilleros. Sin
embargo, el comisario quiso dejar claro que “los beneficiaros de la
ayuda no pueden trasladar la obligación de la devolución a terceros, ni
siquiera en aplicación de contratos existentes”. La decisión de la CE
determina qué parte de las ayudas es incompatible y desde cuándo se
tiene en cuenta su fecha de aplicación. Ahora será el gobierno español
el que tiene que determinar quién debe devolver el dinero, “que va a la
hacienda española”, y qué cantidad debe ser devuelta en cada caso.
Astilleros, sindicatos y administración española han venido
advirtiendo a lo largo de las últimas semanas que esta decisión supondrá
“la muerte” del naval español, aunque Almunia quiso dejar claro en su
intervención que “el futuro de la industria naval y de sus trabajadores
dependerá fundamentalmente de su potencial innovador y de su capacidad
para atraer clientes e inversores. Confío plenamente en que gracias a
ellos, el naval pueda superar en el menor plazo de tiempo las actuales
dificultades. La CE garantiza, que el control que realizamos sobre las
ayudas no será un obstáculo para el futuro brillante del sector”, dijo.
El comisario se negó en repetidas ocasiones a dar una cifra estimada
de la cuantía que tendría que ser devuelta. “Nunca he anticipado ninguna
cifra ni corresponde a la CE hacerlo. Sólo le corresponde a la hacienda
pública española evualar quienes son los responsables a devolver entre
los inversores, cómo se va a producir la devolución y cuánto se ha de
devolver. Nunca hemos avanzado ninguna cifra ni tenemos información
precisa y detallada sobre todos los elementos que permiten estimar
cuánta ayuda no compatible corresponde devolver a los inversores”,
insistió. Sin embargo sí opina que las cifra estipulada por España,
alrededor de 3.000 millones de euros, “no tiene mucho que ver con lo que
vaya a ser al final el montante de la recuperación”.
Sobre la carta de la anterior comisaria de Competencia, la holandesa
Neelie Kroess, que en 2009 indicó que negó que el sistema de
bonificación español incurriese en una discriminación sobre el sector de
otros países -uno de los principales argumentos de la defensa española-
Almunia destacó que “no tiene validez” porque no se refiría en concreto
a si el sistema español permitía ayudas de Estado ilegales, si no que
no era “discriminatorio frente a inversores, astilleros o navieras de
otros Estados”.
El turno del Gobierno
Almunia indicó que la decisión exige al Gobierno de España que debe
ser él el que establezca una lista de los inversores que participaron en
las agrupaciones de interés económico. Así, con la información que
tiene en el Ministerio de Hacienda, la administración española tiene que
determinar “cuántas ayudas fiscales beneficiaron a cada uno de los
inversores, qué parte es compatible con las directrices de ayudas
marítimas y si hay otros elementos que pueden justiticar otro tipo de
deducciones en función de la normativa tributaria española”. A mayores
hay que tener en cuenta la posibilidad de recurso ante el tribunal
europeo. “Cabe la posibilidad de un recurso ante la corte de justicia,
que es quien tiene la última palabra. Nunca diría que me opongo a que
alguien recurra”, concluyó Almunia.
Poco después, Pymar, la asociación de pequeños astilleros, anunciaba
ante los medios su intención de “seguir luchando por los 87.000 empleos
del sector” porque “somos unos supervivientes”. La consejera delegada de
la asociación, Almudena López del Pozo, avanzó que el sector analizará
con detalle la resolución del colegio de comisarios antes de tomar la
decisión de recurrir o no a instancias judiciales aunque mostró cierta
tranquilidad con relación al hecho de que sea el gobierno “el que tiene
que establecer el cálculo de la recuperación”. “Confiamos en que lo van a
hacer de la mejor manera posible”, dijo, aunque insistió en que “aquí
nadie está hablando de condonar”. López recordó las “muestras de apoyo”
recibidas por el gobierno en las últimas semanas, lo que supone un
aliciente para “seguir luchando. Va a ser difícil pero lo vamos a
intentar”. En conjunto, la consejera delegada de Pymar concluyó que la
resolución al tex lease español “no es una buena decisión, aunque hemos
conseguido algunas cosas”.
El nuevo tax lease
En su intervención el comisario de Competencia instó al sector a
utilizar el nuevo sistema de bonificación fiscal, aprobado a finales de
año. “Hay seguridad jurídica con el nuevo sistema, validado por la CE.
Hay unas garantías para que las ayudas compatibles se produzcan. El
sector naval es un sector que ha demostrado competitividad y capacidad
de innovación. Hay demanda entre navieras y armadores que conocen bien
la calidad del sector español. Hay inversores y habrá inversores. Lo que
hay que hacer es buscarlos y convencerlos”, indicó. Por su parte,
Almudena López recordó que la “incertidumbre” generada en los últimos
meses debido al expediente hoy resuelto ha impedido su utilización.
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