Almunia desoye al frente español y exige que los inversores reembolsen el viejo ´tax lease´
El comisario rechaza los argumentos jurídicos aportados porque "no encajan en la jurisprudencia sobre ayudas de Estado" - Comunidades, astilleros y sindicatos urgen a Rajoy a que interceda ante Barroso antes del día 17
El argumentario jurídico,
económico y social esgrimido ayer por España en Bruselas no logró
cambiar la posición del comisario europeo de la Competencia y
vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Joaquín Almunia, sobre el
anterior tax lease: este sistema de arrendamiento financiero era
"ilegal" y por tanto hay que reembolsar las bonificaciones fiscales
otorgadas entre 2005 y 2011, aunque solo deberán hacerlo los inversores,
como avanzó ayer FARO. Almunia se mostró rotundo y rechazó una a una
las razones presentadas por el ministro de Industria, José Manuel Soria;
los presidentes de los gobiernos regionales de Galicia, Asturias y País
Vasco, los astilleros privados (Pymar) y los secretarios generales de
CC OO y UGT.
De nada sirvió la advertencia del frente español
de que esta decisión llevaría al cierre a una mayoría de los astilleros
y pondría en peligro 87.000 empleos directos e indirectos en un país
con una tasa de paro del 27% justo cuando Bruselas pretende impulsar la
reindustrialización de Europa y el empleo juvenil. Comunidades, empresas
y sindicatos coincidieron al asegurar que el último cartucho que le
queda al naval es la presión política al más alto nivel que se puede
permitir España: que el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, intente frenar
la resolución de Almunia a través del presidente de la CE, José Manuel
Durão Barroso, antes de que su propuesta se vote en el Colegio de
Comisarios de la CE, el próximo miércoles 17.
Una
vez fallen los comisarios, la única alternativa que le quedaría al
sector es recurrir la resolución ante la Corte Europea de Justicia,
dilatando aún más el bloqueo que sufre el naval desde que se suspendió
el tax lease en junio de 2011, y que ya se ha llevado por delante seis
astilleros privados, decenas de auxiliares y la mitad de toda su fuerza
laboral (solo en la comarca de Vigo más de 11.000 puestos de trabajo).
La
propuesta de Almunia provocó la indignación de los astilleros, que
exigen el mismo trato que recibió Francia en 2006, cuando la Comisión
declaró ilegales sus ayudas a la construcción naval pero no exigió el
reintegro de las mismas. Eximir de la devolución a los astilleros, los
intermediarios (agencias de leasing y entidades financieras) y los
armadores "no nos soluciona absolutamente nada". "Seguiremos sin tener
inversores para las nuevas estructuras (de tax lease) y seguiremos sin
tener financiadores", explicó ayer desde Bruselas Alberto Iglesias,
director del astillero Metalships & Docks de Vigo. Éste recalcó que
los argumentos jurídicos entregados por el frente español son
"extraordinariamente poderosos e irrefutables". "Tenemos la absoluta
seguridad de que en un recurso esto lo ganamos al 99%", afirmó.
Pero
Almunia no lo cree así. El comisario de Competencia aseguró que algunas
razones expuestas ayer por el Gobierno, las comunidades, el sector y
los sindicatos no se pueden "encajar en la jurisprudencia que rige la
disciplina de las ayudas de Estado". Es más, una de las bazas esgrimidas
por la delegación española para defender el antiguo tax lease, la carta
que la anterior comisaria de la Competencia (Neelie Kroes) envió en
marzo de 2009 a una ministra noruega y en la que dejaba constancia de
que el sistema no era discriminatorio "no se puede tomar en
consideración desde el punto de vista jurídico", según Almunia.
"Con
los argumentos jurídicos que hemos visto se puede excluir de la
responsabilidad de devolver las ayudas a los armadores, es decir, a los
compradores de los buques. Ya habíamos anunciado que los astilleros no
tienen ninguna responsabilidad a la hora de devolución de ayudas. Por
tanto, queda la devolución de los inversores", apostilló. "No se pueden
estirar ilimitadamente los argumentos de seguridad jurídica", añadió.
Según
ha podido saber FARO, de los más de 2.800 millones de euros en
bonificaciones fiscales generados en el periodo estudiado por
Competencia corresponden a los inversores, es decir, a los integrantes
en las Agrupaciones de Interés Económico (AIE) que participaron en las
operaciones de tax lease, aproximadamente un 20% del total (más de 560
millones de euros). El problema de exigir estas ayudas a los inversores,
al margen de que los astilleros se quedarán sin futuros financiadores y
que existe una serie de contratos que en caso de cambios normativos
obligan a los constructores navales a hacerse cargo de posibles
devoluciones, es que algunas operaciones de tax lease todavía no se han
completado (quedan pagos pendientes a los astilleros).
Fuentes
del sector reconocen que no se esperaban la inmovilidad de Almunia en
la reunión de hoy. "Estamos decepcionados con la actitud del comisario;
la UE y el Colegio de Comisarios no pueden validar una propuesta que
dejaría a Europa a la altura de una república bananera", lamentaron
desde la patronal gallega del metal, Asime.
Ni
el propio ministro español de Industria, José Manuel Soria, se esperaba
es respuesta del comisario de Competencia. Soria, que antes de reunirse
con Almunia se mostró "optimista" respecto a los resultados del
encuentro, salió del mismo alertando del daño "irreversible e
irreparable" que se causará al sector. El ministro señaló que a los
argumentos jurídicos ya expuestos por España desde el comienzo de este
proceso (confianza legítima y seguridad jurídica) se suma la "inacción
por parte de la CE desde 2002". "Nunca nadie dijo nada en contra del
sistema de ayudas", manifestó. Soria también hizo alusión a la carta de
Neelie Kroes (con la que se reunió brevemente ayer) y confió en que haya
una reconsideración de Competencia antes del próximo miércoles.
El
presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, reconoció a la salida de
la reunión que la nueva propuesta, que "va en la buena dirección" tras
excluir también a los armadores, "no arregla el problema del naval".
"Sin financiación, los armadores, los clientes, no van a solicitar
nuevos pedidos. Y sin financiación, los astilleros no van a poder
construir barcos. O resolvemos la totalidad del problema o nos vamos a
autoengañar", manifestó. En la misma línea se pronunció el presidente
del Principado de Asturias, Javier Fernández, quien afirmó que "el
colapso" de los astilleros sigue existiendo y por tanto debe aplicarse a
nuestro juicio que la devolución no tenga lugar más que a partir de
2011".
Los responsables autonómicos,
así como los secretarios generales de CC OO y UGT, Ignacio Fernández
Toxo y Cándido Méndez, y los astilleros de Pymar coincidieron en que
llegado a este punto debe ser el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy,
quien se ponga al frente de la defensa del naval y medie directamente
con el presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso. "Hacemos una
apelación a Rajoy para que se pronuncie ante el Colegio de Comisarios y
particularmente ante el presidente de la CE. Hay tiempo para cambios en
la posición de Almunia y es un tiempo que tenemos que aprovechar",
afirmó el lehendakari Íñigo Urkullo.
Graves efectos sociales
Si
Competencia no cambia su resolución los efectos en la sociedad gallega
serán devastadores. Según el Consello Económico y Social (CES), la
devolución del tax lease supondría "un drama para la economía gallega y,
consiguientemente, para muchas familias que se verían abocadas a una
situación de desamparo y pobreza". En su sesión plenaria, el CES,
presidido por Corina Porro, concluyó que está en juego "la supervivencia
del propio sector". En la misma línea, el Comité Económico y Social
Europeo instó también ayer a Almunia a emitir un dictamen favorable
sobre el tax lease. Este órgano ha remitido una carta al comisario en la
que muestra su "preocupación" por los "graves efectos sociales" que
tendría una decisión que obligara a "devolver las ayudas recibidas".
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