Pescanova necesita este mes 30 de los 55 millones del crédito
Empresas de todo el mundo quieren comprarle activos a precio de saldo
La necesidad de liquidez de Pescanova es
acuciante, extrema incluso. Y es que, según fuentes conocedoras de la
reunión mantenida el lunes entre el administrador concursal, Deloitte, y
la banca acreedora, en la misma se informó de que este mes de mayo la
pesquera precisa 30 de los 55 millones de euros solicitados en el nuevo
préstamo.
Aunque algunas entidades financieras integrantes
del extinto steering committee (el núcleo duro de los acreedores)
sostienen que el acuerdo que liberará a Pescanova el circulante que
precisa es un hecho, otras mantienen cierta precaución al respecto y
subrayan que aún se está analizando la solicitud de liquidez realizada
por Deloitte. Insisten en que primero hay que saber en qué condiciones
está realmente la compañía y exactamente para qué pide el dinero, y que
luego se redactará un pliego de condiciones en el que se detalle qué se
venderá o comprará para dar luz verde al préstamo.
En cualquier caso, todo apunta a que la banca no
dejará caer la empresa, que precisa ya dinero para afrontar los gastos
corrientes que la mantienen en marcha. Tanto es así que se da por hecho
que el préstamo de 55 millones se firmará la próxima semana.
Colaboración del presidente
Fuentes consultadas confirmaron que el presidente
de la compañía, Manuel Fernández de Sousa, acude a la sede de la
empresa y que está colaborando con los auditores de Deloitte.
Y mientras la continuidad de Pescanova hace
equilibrios sobre la cuerda floja, las grandes empresas del sector
pesquero se frotan las manos y no ocultan su intención por comprarle
activos, eso sí, a precio de saldo.
Según ha podido saber este periódico, Deloitte
está recibiendo «multitud» de llamadas de empresas del sector
interesadas en adquirir filiales de Pescanova, especialmente las
extranjeras, aunque «no se hará operación alguna hasta que lo autorice
el juez».
De todos modos -recuerdan otras fuentes- ya antes
de que estallara el escándalo financiero de la multinacional gallega
había empresas internacionales interesadas en comprar. Ese fue el caso
de la noruega Marine Harvest, que trató de adquirir los activos
acuícolas (cría de salmón) de Acuinova, en Chile, aunque la operación no
prosperó por discrepancias económicas. Idéntica situación se produjo
con Cupquelan, firma de capital canadiense, que tampoco fue la única en
mostrar su interés por Acuinova, ya que según la prensa chilena
especializada también Granja Marina Tornagaleones, AquaChile y
Multiexport Foods lo estarían.
Junto con Marine Harvest, otros gigantes del
pescado congelado como Thai Union Frozen Foods, la africana Oceana Group
o la estadounidense High Liner Foods estarían a la caza. «Si antes de
los problemas había interés, ahora, que se huelen que pueden conseguir
gangas y hacer negocio por poco dinero, aún más», añadieron fuentes
financieras, que no están dispuestas a que se malvendan activos.
Por otra parte, el sindicato Manos Limpias ha
pedido a la Fiscalía de la Audiencia Provincial de Pontevedra que le
retire el pasaporte al presidente al entender que hay riesgo de fuga.
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