Sousa informó de ´tensiones´ en la tesorería a los consejeros cuatro días antes de pedir el preconcurso
El 25 de febrero, dos días antes del consejo ordinario, alertó de que no iba a poder devolver 15 millones de un crédito sindicado
Dentro del ruido que salta de las
dificultades económicas de Pescanova y del crepitar de los sables entre
sus socios, emerge nueva información que arroja luz y confusión a partes
iguales sobre el caos de la multinacional. El consejero dominical José
Antonio Pérez-Nievas, que representa a Iberfomento en la pesquera,
remitió ayer una nota (sin membrete, logo o firma) para negar que, como
cree Anticorrupción, cometió un presunto delito de uso de información
relevante al vender acciones antes de la saltar la crisis de la firma.
Pero en dicho comunicado llamó la atención una fecha, la del 25 de
febrero, de la que no se había hablado hasta la fecha. Según
Pérez-Nievas, ese día el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de
Sousa, comunicó a los consejeros externos dominicales (nueve de los
doce) que había "tensiones de tesorería". Cuatro días después solicitó
el preconcurso de acreedores.
¿Por qué es importante este dato?
Hasta la fecha había trascendido que dos socios, Luxempart y Damm, se
habían negado a firmar las cuentas en el consejo de administración del
día 27, convocado de manera ordinaria. Luxempart explicó posteriormente
de que se había producido una "súbita e inexplicable" necesidad de
liquidez en Pescanova. Al día siguiente del consejo, casi a medianoche,
Pescanova informó que no iba a presentar los números de 2012 hasta que
no se produjese una de estas dos cosas: o vendían sus granjas acuícolas
de Chile (de la empresa Acuinova Chile y Nova Austral) o se renegociaba
la deuda al amparo del artículo 5 bis de la Ley Concursal. Acabó por
hacer lo segundo: pedir el preconcurso.
Según el testimonio del
representante de Iberfomento, los consejeros no supieron de los
problemas el día 27, sino en la mañana del 25. "El mismo día 25 a última
hora de la mañana, en una reunión de urgencia no prevista que concluye a
las 16:45 horas, el presidente de Pescanova informa por primera vez a
los consejeros externos dominicales de la existencia de algunas
tensiones de tesorería derivadas de la proximidad del vencimiento de un
préstamo sindicado", dice textualmente Pérez-Nievas en la nota que envió
ayer.
El pago de este crédito -15 millones- "podría no ser
atendido puntualmente al haberse retrasado la venta de un activo en
Chile destinado a ello". Por tanto, la venta de Acuinova Chile o Nova
Austral no se negoció por motivos empresariales sino por una grave
crisis de liquidez. Con esta operación quería ingresar 190 millones, no
los 15 del préstamo sindicado.
"No parecía un hecho de especial
gravedad", continúa la carta de José Antonio en relación a ese aviso de
Sousa, "por lo que se trataría en el consejo ordinario convocado para el
27 de febrero". El día 22 de ese mes Sousa vendió su tercer mayor
paquete de acciones desde diciembre: 149.838 de títulos. Se embolsó
2,329 millones.
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