Cuando Pescanova casi vendió su nombre
La multinacional cambió el registro de su marca para compartirlo con Heinz - La firma de EE UU no lo desmiente
Durante casi un mes la marca Pescanova, el activo
más valioso de la compañía que fundó José Fernández López en 1960,
estuvo en manos de dos firmas distintas: la propia Pescanova SA y
Yoshida's Inc, un holding propiedad del gigante norteamericano Heinz.
Desde la empresa aseguraron que se debió a una suplantación de identidad
en la oficina de registro de patentes y marcas, pero el sector sostiene
que Manuel Fernández de Sousa pretendía descapitalizar la matriz para
desvincular su red de filiales de un concurso que supera los 3.000
millones de euros.
A cierre de 2011 el activo no corriente de Pescanova ascendía a 201,8
millones de euros. ¿Qué es esta partida? Se trata de los bienes
destinados a asegurar la vida de la empresa, su permanencia, que no se
pueden vender (convertir en dinero líquido) rápidamente. Los activos de
todo el grupo Pescanova estaban valorados en 1.120 millones de euros. Si
la multinacional -con sus filiales- vendiese todos sus activos fijos
apenas podría pagar un tercio de la deuda, que supera los 3.000 millones
de euros. Si solo tuviese los activos de la matriz para responder ni
siquiera podría hacer frente a la deuda contraída con su principal
acreedor, Banco Sabadell (222,183 millones). Pero, ¿qué es lo que más
vale de Pescanova SA, la madre de todas las filiales? "La marca, un
activo que puede tener una tasación de cientos de millones de euros",
dice un ejecutivo conocedor de la empresa. Y la marca es de Pescanova.
Pero estuvo a punto de dejar de serlo.
Como desveló FARO el 5 de marzo -cuatro días después de que la compañía pidiese el preconcurso-, la multinacional modificó el registro de su marca para compartirlo con un gigante de la alimentación: el grupo Heinz (a través de su filial Yoshida's). Esto es lo que pasó oficialmente, ya que desde el 9 de febrero hasta este diario lo hizo público, el nombre y logo de Pescanova tuvo dos dueños registrados en la Oficina de Marcas, Dibujos y Modelos de la Unión Europea (OAMI): la propia pesquera y el grupo norteamericano que acaba de adquirir Warren Buffet. Desde la empresa y el bufete Ungría, representante de Pescanova, aseguraron que el registro se había modificado sin su consentimiento y atribuyeron el cambio a una suplantación de identidad. Pero en el sector de patentes aseguran que nunca se había producido un hecho así. Y desde la industria alimentaria, tampoco.
Descapitalizar Pescanova
Es más, altos ejecutivos de compañías pesqueras consultados por FARO aseguran que el movimiento fue un intento para dejar Pescanova sin ningún activo de valor para responder a una deuda tan grande. "La razón de descapitalizar la matriz estriba en que de esta forma el administrador concursal no tendrá ningún activo que vender para hacer frente a la deuda", explican las mismas fuentes, que piden el anonimato.
De este modo, como coincide un consejero consultado al respecto, "con una empresa con una deuda tan inmensa en quiebra y sin activos, cualquier quita propuesta debería ser aceptada por la banca". En base a esta teoría, la marca Pescanova podría quedar al margen de un concurso que afecta en España, por ahora, solo a la matriz. (Su filial de mayor facturación, la trader Pescafina, entró en preconcurso el 8 de abril). "De esta forma no hay ni stocks con los que se pueda hacer frente a la quiebra en la Sociedad Anónima (por la matriz) y, como las filiales participadas no están en concurso, podrían continuar con su actividad sin injerencias externas".
¿Y qué dice Heinz? FARO se puso en contacto con el máximo responsable de comunicación del grupo, Michael Mullen. La compañía no desmintió que, desde el 9 de febrero hasta el 5 de marzo, la marca Pescanova fuese suya en un 50%, como así constaba en el registro oficial OAMI. La respuesta recibida fue un escueto "Heinz has no comment" (Heinz no hace comentarios al respecto). "Lo curioso es que no lo niegan en rotundo, que también sería lo lógico", se confiesa, extrañado, un directivo de la industria. "Seguro que fue todo premeditado", inciden desde las entrañas de la pesquera.
Los expertos consultados por este diario vinculan el cambio de registro de la marca con la salida de personal de la máxima confianza de Manuel Fernández de Sousa (incluido su hijo) de la matriz y las modificaciones para apartarse de la administración de todas las filiales. "Es lógico que no quisiera mantener la marca, algo tan valioso, en Pescanova SA. Pero atribuir a una suplantación el registro de la marca es como intentar ir a un notario a vender un edificio de Zara haciéndose pasar por alguien de la compañía. No es creíble".
Cambio de registro en la OAMI - Imagen del cambio de titularidad de la marca (con el logo) de Pescanova, compañía fundada en 1960 por José Fernández López. Los titulares, según el organismo oficial de la Unión Europea, pasaron a ser dos: Pescanova Sociedad Anónima y Yoshida's Inc., un holding alimentario norteamericano propiedad de la empresa Heinz desde el año 2002.
Cuando una sociedad solicita el concurso voluntario el juez puede decidir por la solución blanda y otra más drástica. La habitual (y blanda) es la intervención, en la que el administrador nombrado por el magistrado se limita a supervisar la gestión del equipo directivo, que mantiene sus facultades. La menos habitual (y la dura) es optar por la suspensión: retirar al consejo las facultades ejecutivas para manejar la firma y delegarlas en personal externo. Esto es lo que hizo el juez de lo Mercantil 1 de Pontevedra, Roberto de la Cruz, que sorprendió a profesionales de la judicatura y, desde luego, al propio Sousa.
"Sousa nunca pensó que el juez lo retiraría de la gestión de la compañía", explica un directivo de la industria alimentaria del congelado. Sin embargo, el ejecutivo continuó haciendo movimientos entre la matriz y las filiales, vendió activos de Promarisco (Ecuador) y envió notificaciones a la CNMV sin contar con el plácet del consejo o sus socios. Es más, poseía apenas el 7,5% de la compañía, frente al 14,4% que decía tener hasta que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) le obligó a revelar la verdad.
"Teóricamente está apartado, pero no así sus fieles", se expresa un consejero. "No pueden seguir ahí, estas personas se reparten por ahí y esto no beneficia a nadie más que a él", asegura este socio crítico con la gestión. Además de su hijo Pablo Fernández Andrade (que ha pasado a trabajar en Frigodis, procedente de Pescanova SA) también han salido de la matriz José Antonio Fernández Lafuente, César del Real, Álvaro Ozores u Olegario Casal Cabaleiro a Pescanova Alimentación, Frigodis, Insuiña y Novapesca Trading, respectivamente.
"La solicitud de concurso la hizo para ganar tiempo, por eso se votó en contra", apunta otro miembro del consejo. En efecto, el 4 de abril Sousa logró sacar adelante su propuesta de suspender pagos por siete votos contra cinco. En contra se pronunciaron José Carceller (Damm), François Tesch (Luxempart), Yago Méndez (hijo de José Luis Méndez, exdirector general de Caixa Galicia e independiente) y Antonio Basagoiti (independiente) y José Antonio Pérez Nievas (Iberfomento).
"Dio por hecho que iba a seguir, por eso presentó esa propuesta en el consejo y por eso desconvocó un consejo que estaba previsto para el 26 de abril" en el que al menos dos socios llevaban la petición de dimisión en la orden del día.
Como desveló FARO el 5 de marzo -cuatro días después de que la compañía pidiese el preconcurso-, la multinacional modificó el registro de su marca para compartirlo con un gigante de la alimentación: el grupo Heinz (a través de su filial Yoshida's). Esto es lo que pasó oficialmente, ya que desde el 9 de febrero hasta este diario lo hizo público, el nombre y logo de Pescanova tuvo dos dueños registrados en la Oficina de Marcas, Dibujos y Modelos de la Unión Europea (OAMI): la propia pesquera y el grupo norteamericano que acaba de adquirir Warren Buffet. Desde la empresa y el bufete Ungría, representante de Pescanova, aseguraron que el registro se había modificado sin su consentimiento y atribuyeron el cambio a una suplantación de identidad. Pero en el sector de patentes aseguran que nunca se había producido un hecho así. Y desde la industria alimentaria, tampoco.
Descapitalizar Pescanova
Es más, altos ejecutivos de compañías pesqueras consultados por FARO aseguran que el movimiento fue un intento para dejar Pescanova sin ningún activo de valor para responder a una deuda tan grande. "La razón de descapitalizar la matriz estriba en que de esta forma el administrador concursal no tendrá ningún activo que vender para hacer frente a la deuda", explican las mismas fuentes, que piden el anonimato.
De este modo, como coincide un consejero consultado al respecto, "con una empresa con una deuda tan inmensa en quiebra y sin activos, cualquier quita propuesta debería ser aceptada por la banca". En base a esta teoría, la marca Pescanova podría quedar al margen de un concurso que afecta en España, por ahora, solo a la matriz. (Su filial de mayor facturación, la trader Pescafina, entró en preconcurso el 8 de abril). "De esta forma no hay ni stocks con los que se pueda hacer frente a la quiebra en la Sociedad Anónima (por la matriz) y, como las filiales participadas no están en concurso, podrían continuar con su actividad sin injerencias externas".
¿Y qué dice Heinz? FARO se puso en contacto con el máximo responsable de comunicación del grupo, Michael Mullen. La compañía no desmintió que, desde el 9 de febrero hasta el 5 de marzo, la marca Pescanova fuese suya en un 50%, como así constaba en el registro oficial OAMI. La respuesta recibida fue un escueto "Heinz has no comment" (Heinz no hace comentarios al respecto). "Lo curioso es que no lo niegan en rotundo, que también sería lo lógico", se confiesa, extrañado, un directivo de la industria. "Seguro que fue todo premeditado", inciden desde las entrañas de la pesquera.
Los expertos consultados por este diario vinculan el cambio de registro de la marca con la salida de personal de la máxima confianza de Manuel Fernández de Sousa (incluido su hijo) de la matriz y las modificaciones para apartarse de la administración de todas las filiales. "Es lógico que no quisiera mantener la marca, algo tan valioso, en Pescanova SA. Pero atribuir a una suplantación el registro de la marca es como intentar ir a un notario a vender un edificio de Zara haciéndose pasar por alguien de la compañía. No es creíble".
Cambio de registro en la OAMI - Imagen del cambio de titularidad de la marca (con el logo) de Pescanova, compañía fundada en 1960 por José Fernández López. Los titulares, según el organismo oficial de la Unión Europea, pasaron a ser dos: Pescanova Sociedad Anónima y Yoshida's Inc., un holding alimentario norteamericano propiedad de la empresa Heinz desde el año 2002.
´Sousa nunca pensó que el juez lo retiraría de la gestión´
Cuando una sociedad solicita el concurso voluntario el juez puede decidir por la solución blanda y otra más drástica. La habitual (y blanda) es la intervención, en la que el administrador nombrado por el magistrado se limita a supervisar la gestión del equipo directivo, que mantiene sus facultades. La menos habitual (y la dura) es optar por la suspensión: retirar al consejo las facultades ejecutivas para manejar la firma y delegarlas en personal externo. Esto es lo que hizo el juez de lo Mercantil 1 de Pontevedra, Roberto de la Cruz, que sorprendió a profesionales de la judicatura y, desde luego, al propio Sousa.
"Sousa nunca pensó que el juez lo retiraría de la gestión de la compañía", explica un directivo de la industria alimentaria del congelado. Sin embargo, el ejecutivo continuó haciendo movimientos entre la matriz y las filiales, vendió activos de Promarisco (Ecuador) y envió notificaciones a la CNMV sin contar con el plácet del consejo o sus socios. Es más, poseía apenas el 7,5% de la compañía, frente al 14,4% que decía tener hasta que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) le obligó a revelar la verdad.
"Teóricamente está apartado, pero no así sus fieles", se expresa un consejero. "No pueden seguir ahí, estas personas se reparten por ahí y esto no beneficia a nadie más que a él", asegura este socio crítico con la gestión. Además de su hijo Pablo Fernández Andrade (que ha pasado a trabajar en Frigodis, procedente de Pescanova SA) también han salido de la matriz José Antonio Fernández Lafuente, César del Real, Álvaro Ozores u Olegario Casal Cabaleiro a Pescanova Alimentación, Frigodis, Insuiña y Novapesca Trading, respectivamente.
"La solicitud de concurso la hizo para ganar tiempo, por eso se votó en contra", apunta otro miembro del consejo. En efecto, el 4 de abril Sousa logró sacar adelante su propuesta de suspender pagos por siete votos contra cinco. En contra se pronunciaron José Carceller (Damm), François Tesch (Luxempart), Yago Méndez (hijo de José Luis Méndez, exdirector general de Caixa Galicia e independiente) y Antonio Basagoiti (independiente) y José Antonio Pérez Nievas (Iberfomento).
"Dio por hecho que iba a seguir, por eso presentó esa propuesta en el consejo y por eso desconvocó un consejo que estaba previsto para el 26 de abril" en el que al menos dos socios llevaban la petición de dimisión en la orden del día.
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