Un gigante de los mares a la deriva
Pescanova
tiene una deuda de más de 3.000 millones de euros con un centenar de
bancos, a quienes Deloitte pide ahora 50 millones de crédito urgente
para tratar de mantener a flote el grupo vigués
Don José Fernández López fundó Pescanova en 1960. En 1961 mandó
construir el 'Lemos', que se convertiría en el primer buque congelador
del mundo, un hito que le llevaría a formar un grupo de enormes
dimensiones, con más de 160 empresas entre sociedades que dependen en su
totalidad de la matriz, filiales, empresas subsidiarias, sociedades
participadas y uniones estratégicas o 'joint ventures'.
Este gran entramado empresarial se tambalea tras descubrirse un
agujero negro de más de 3.000 millones de euros, más del doble de lo
que se prevía inicialmente, cuando hace tres meses Pescanova presentó
preconcurso de acreedores y que acabó por convertirse en concurso -el
mayor de España fuera del sector inmobiliario-.
Pescanova está presente en los cinco continentes, en más de 20 países, tiene una flota compuesta por más de 100 barcos, cerca de 50 instalaciones de acuicultura, más de 30 plantas de procesamiento, procesa más de 70 especies marinas, vende a través de 16 marcas comerciales propias y emplea a unas 10.000 personas.
Don José dejó la empresa en manos de su hijo Manuel Fernández de Sousa, que acaba de ser apartado de la gestión porque el juez que lleva el concurso entendió que su permanencia entrañaría 'un riesgo evidente'. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) puso al frente de la misma a Deloitte, que ahora tiene una dura batalla para conseguir salvar al gitante de los mares. Una lucha titánica que ya ha empezado con la banca, con quien Pescanova tiene una deuda multimillonaria con un centenar de entidades financieras de todo el mundo y a quien Deloitte pide ahora unos 50 millones de liquidez urgente para tratar de mantener a flote al grupo.
Con Pesca Chile ya no podrá ser porque acaba de ser declarada en quiebra. Argenova, ubicada en Argentina, acaba de cerrar su planta por falta de actividad.
Internamente la crisis también es evidente entre los principales accionistas y la división existente en el consejo. En los dos últimos días abandonaron el barco los consejeros Jesús Carlos García, tras 49 años en la empresa, y Antonio Basagoiti, alegando el primero 'pérdida de confianza'.
Pescanova está presente en los cinco continentes, en más de 20 países, tiene una flota compuesta por más de 100 barcos, cerca de 50 instalaciones de acuicultura, más de 30 plantas de procesamiento, procesa más de 70 especies marinas, vende a través de 16 marcas comerciales propias y emplea a unas 10.000 personas.
Don José dejó la empresa en manos de su hijo Manuel Fernández de Sousa, que acaba de ser apartado de la gestión porque el juez que lleva el concurso entendió que su permanencia entrañaría 'un riesgo evidente'. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) puso al frente de la misma a Deloitte, que ahora tiene una dura batalla para conseguir salvar al gitante de los mares. Una lucha titánica que ya ha empezado con la banca, con quien Pescanova tiene una deuda multimillonaria con un centenar de entidades financieras de todo el mundo y a quien Deloitte pide ahora unos 50 millones de liquidez urgente para tratar de mantener a flote al grupo.
Con Pesca Chile ya no podrá ser porque acaba de ser declarada en quiebra. Argenova, ubicada en Argentina, acaba de cerrar su planta por falta de actividad.
Internamente la crisis también es evidente entre los principales accionistas y la división existente en el consejo. En los dos últimos días abandonaron el barco los consejeros Jesús Carlos García, tras 49 años en la empresa, y Antonio Basagoiti, alegando el primero 'pérdida de confianza'.
Además, Pescanova tiene numerosos frentes abiertos como un expediente sancionador de la CNMV por no presentar las cuentas de 2012 -desencadentante del preconcurso-, la Fiscalía Anticorrupción le está investigando por si hubo uso de información privilegiada por la venta de acciones (antes de acogerse a la Ley Concursal) y se enfrenta a querellas de los accionistas mayoritarios y minoritarios por presuntos delitos de falseamientos de cuentas, de administración desleal y abuso de información privilegiada. El colectivo de funcionarios públicos Manos Limpias también presentó ante el fiscal jefe de la Audiencia de Pontevedra una denuncia por presunta falsedad en documento mercantil, insolvencia punible, maquinación para alterar el precio de las cosas y delito fiscal.
Son demandas contra Manuel Fernández de Sousa, a quien su padre Don Manuel puso al frente de la empresa para dirigir el imperio que creó hace más de medio siglo hasta colocarlo entre las mayores pesqueras del mundo con sus emblemas 'Pescanova, lo bueno sabe bien' y su popular Rodolfo Langostino, ahora en horas bajas.
Banca de Pescanova y Deloitte volverán a reunirse el lunes
Los administradores explicaron a las entidades que la liquidez será para proveedores
Los administradores concursales de Deloitte en Pescanova volverán a
reunirse el próximo lunes con la banca acreedora. Será un encuentro
telefónico clave en el que pretenden avanzar en la petición de liquidez
que ha realizado la compañía de al menos 50 millones de euros.
El “steering commitee”, integrado por los siete principales acreedores
de la empresa de Chapela, mantuvo ayer un encuentro para poner en común
la documentación que han recibido por parte de Deloitte, que les remitió
el pasado jueves, y llevar ya una idea a la próxima reunión. Entre esos
documentos está la información sobre a qué se destinará el crédito que
la empresa pretende de las entidades financieras y que, según algunas
fuentes, irá fundamentalmente a proveedores de filiales en el exterior.
La reunión del lunes podría ser determinante para tomar una decisión sobre liberar liquidez para la compañía, a la que le urge el dinero para continuar con la actividad normalmente.
La situación por la que atraviesa la firma ha dividido a las cerca del centenar de entidades extranjeras y españolas atrapadas en Pescanova, ya que, a diferencia de la foránea, la banca nacional se muestra dispuesta a inyectar esta línea de crédito, a aportar previsiblemente en función del porcentaje de deuda contraída.
De hecho la mayor parte de la deuda la concentra la banca española, con Sabadell a la cabeza (222 millones de euros), Popular (165,5 millones), Novagalicia Banco (161,58 millones), Caixabank (157,44 millones) y Bankia (126 millones), integrantes del 'steering committee' junto a Deutsche Bank y Royal Bank of Scotland.
En concreto, la deuda bancaria superaría los 3.000 millones de euros, de los cuales unos 1.900 corresponden a su matriz.
La reunión del lunes podría ser determinante para tomar una decisión sobre liberar liquidez para la compañía, a la que le urge el dinero para continuar con la actividad normalmente.
La situación por la que atraviesa la firma ha dividido a las cerca del centenar de entidades extranjeras y españolas atrapadas en Pescanova, ya que, a diferencia de la foránea, la banca nacional se muestra dispuesta a inyectar esta línea de crédito, a aportar previsiblemente en función del porcentaje de deuda contraída.
De hecho la mayor parte de la deuda la concentra la banca española, con Sabadell a la cabeza (222 millones de euros), Popular (165,5 millones), Novagalicia Banco (161,58 millones), Caixabank (157,44 millones) y Bankia (126 millones), integrantes del 'steering committee' junto a Deutsche Bank y Royal Bank of Scotland.
En concreto, la deuda bancaria superaría los 3.000 millones de euros, de los cuales unos 1.900 corresponden a su matriz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario