Anticorrupción pide la imputación del presidente de Pescanova
Sousa, dos consejeros y un accionista vendieron títulos a escondidas
El presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa,
estaba tratando de recuperar en los juzgados el control de la compañía,
ahora en manos del administrador concursal Deloitte. Lejos de
conseguirlo, ya que el juez de Pontevedra se ha negado a devolverle las riendas, cada vez son más los que apuntan contra posibles delitos cometidos por Sousa mientras ocupó su cargo. La Fiscalía Anticorrupción
ha pedido a la Audiencia Nacional que tramite cuatro querellas de
accionistas contra parte de la cúpula y que investigue si Sousa, dos
consejeros (Alfonso Paz-Andrade Rodríguez y José Antonio Pérez-Nievas
Heredero) y el accionista José Alberto Barreras Barreras usaron
información privilegiada o si hubo falsedad en la información financiera
de la compañía. Los fiscales piden que sean llamados a declarar como
imputados.
El accionista Barreras y los tres consejeros (Pérez-Nievas ocupa un
asiento en nombre de Iberfomento y, curiosamente, se enfrentó al
presidente por su gestión) vendieron acciones justo antes de que se hiciera pública la crisis de la pesquera.
Entre los cuatro se deshicieron en dos meses de títulos por valor de al
menos 46,2 millones de euros. Y, al hacerlo antes de que los problemas
de la firma fueran públicos, evitaron perder en total 26,6 millones de
euros, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Por eso la
fiscalía pide que se investigue si hubo uso de información relevante.
También pide investigar a Fernández de Sousa y Paz-Andrade por un
posible delito de falsedad en la información financiera de la compañía.
No es un secreto que Fernández de Sousa vendió acciones a espaldas de
la CNMV. Después de que la compañía que fundó su padre entrara en abril
en concurso de acreedores, confesó que se había desecho de varios
paquetes de acciones entre diciembre y febrero. Lo que sí revela por
primera vez el informe de la fiscalía, firmado por Juan Pavía y Elena
Lorente, son los detalles de las dos investigaciones que ha llevado a
cabo la CNMV y que son las que indican que no solo Sousa acudió al
mercado sin avisar. José Antonio Pérez-Nievas Heredero
vendió acciones por valor de 1,8 millones el 25 y 26 de febrero, un día
antes del Consejo de Administración que disparó las alarmas sobre graves
problemas de tesorería en Pescanova. Evitó perder 1,4 millones de
euros. Por su parte, José Alberto Barreras Barreras,
entre el 11 de enero y el 6 de febrero de 2013 a través de Transpesca,
vendió 700.000 acciones con un ingreso de 11,2 millones de euros y
evitando perder 6,3 millones de euros al hacerlo antes de que se
desatara la crisis.
El informe recuerda además que el presidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa
se embolsó, al menos, 27,5 millones de euros vendiendo acciones solo
entre enero y febrero y evitó pérdidas de 15,6 millones de euros al
hacer estas operaciones antes de confesar la crisis de la pesquera. El
consejero Alfonso Paz-Andre se deshizo de 5,8 millones
en acciones y evitó una pérdida de 3,4 millones. Este consejero sí había
comunicado algunas ventas, pero muy inferiores.
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