El empresario Juan Abelló vendió sus acciones en Pescanova
Grupo Damm cree que Sousa 'se irroga una representación que no le corresponde'.
Juan Abelló ha deshecho durante el primer trimestre del año la inversión de 1,45 millones de euros que a cierre de 2012 tenía en el capital de Pescanova a través de su sociedad de inversión de capital variable (sicav).
La desinversión de la firma del empresario en esta compañía se registró así en tanto empezaron a trascender las noticias sobre los problemas de la empresa de alimentación, actualmente suspendida de cotización y en concurso de acreedores.
En el primer trimestre del año, la sicav de Abelló también deshizo las posiciones que tenía en Ferrovial, BME, Iberdrola y Faes Farma, valores en los que a cierre de 2012 tenía confiada una inversión total de 1,80 millones de euros, según los datos de la firma registrados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La sociedad de inversión del empresario redujo un 29% su exposición a la renta variable cotizada española en el tercer trimestre del año, de forma que a cierre de este periodo tenía una inversión en la Bolsa española de 16,3 millones de euros.
Pese a disminuir su apuesta por al mercado español, la sicav del empresario apostó por nuevos valores, en concreto, por ArcelorMittal y Banco Popular, a las que confió casi un millón de euros.
CRÍTICAS DE DAMM
Por otro lado, el segundo accionista de Pescanova, Grupo Damm, se ha manifestado sobre el recurso presentado por el presidente de Pescanova, Manuel Fernandez de Sousa en el que pide que se restituya al consejo en sus funciones. Cree el grupo presidido por Demetrio Carceller que Sousa incurre en un evidente conflicto de intereses al promover un recurso de reposición ante el juzgado que 'de facto' le ha separado de la gestión en la que ha venido actuando 'al margen del consejo de administración', explicaron desde el grupo.
Las mismas fuentes se mostraron sorprendidas por este recurso y afirma que Sousa 'se irroga de forma unilateral una representación de Pescanova que no le corresponde', puesto que no tiene el aval del consejo de administración, al que 'ha evitado convocar pese a reconocer que la situación por la que atraviesa Pescanova es grave'.
En este sentido, aseguraron que, pese a reconocer ahora la situación difícil por la que atraviesa Pescanova, Sousa desconvocó el consejo de administración ordinario que estaba previsto para el 26 de marzo tras aducir que no era necesario puesto que se había realizado previamente dos consejos extraordinarios.
Añadieron que 'formalmente el cargo de Sousa como presidente está vencido', ya que en el consejo del 26 de marzo estaba previsto se votara su continuidad al frente de la compañía, tal y como reconoce el juez en su auto en el que declara en concurso a Pescanova y aparta a Sousa de la gestión por el 'riesgo que entraña'.
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