Grandes firmas gallegas logran crecer en el peor estadio de la crisis
La presencia exterior, la innovación y un menor endeudamiento, claves de su resistencia
En un entorno salpicado por las constantes
desgracias económicas y sociales que desencadena la crisis, Inditex
levanta cada año la cabeza como ajena al drama. Sus ventas en España
cayeron un 5 % en el 2012 por el desplome del consumo, pero las del
grupo crecieron casi el 16 %, hasta lograr un beneficio neto de 2.360
millones. Cifras tan apabullantes han generado en Galicia el falso
espejismo de que el gigante de Arteixo, primera multinacional textil, es
la única excepción a la dura regla que impone la crisis. Y nada más
lejos de la realidad. Más de una decena de firmas gallegas, líderes o
referentes en sus respectivos sectores, han logrado crecer en ventas e
incluso empleo en el peor estadio de la recesión. Frinsa, Calvo y
Jealsa, en la conserva; Gadisa y Froiz, en la distribución alimentaria;
R, en la tecnología; Feiraco y Leite Río, en la industria transformadora
de leche; y Estrella Galicia, en el sector cervecero.
En todas ellas confluyen alguna de estas
variables. Y a veces todas. Constante innovación en los procesos
productivos, internacionalización y un moderado nivel de endeudamiento.
Factor este último que se ha convertido en un grave problema para
algunas empresas, que ven cada vez más difícil la refinanciación
bancaria para sus compromisos más inmediatos.
De las principales firmas, la única excepción por
ventas ha sido Citroën, cuya facturación se situó en el 2011 -último
dato disponible- en 5.106 millones, un 8,1% menos que en el año
anterior. Pero la industria con sede en Vigo prevé una mejora en el
2013. «Este año arranca la producción del nuevo Citroën C4 Picasso y de
las versiones eléctricas de los Peugeot Partner y Citroën Berlingo. Se
espera que la producción supere en el 2013 los 400.000 vehículos y se
generen cerca de mil nuevos empleos», explican desde la compañía.
Una gran excepción
De entre las firmas gallegas analizadas destaca
el grupo Pérez Rumbao, del sector de la venta de automóviles, uno de los
más castigados por la crisis y el desplome del consumo. El mercado de
turismos lleva en caída libre varios años, pero la cuota de mercado de
la empresa ha pasado del 10 % en el 2011 a un 13 % en el 2012. Parte del
secreto del grupo está en la diversificación del negocio, como la
fabricación de carrocerías, enfocada en su gran mayoría a la
exportación. En la evolución del empleo de las grandes firmas gallegas,
por ejemplo, destaca la conservera Jealsa. A finales del 2011
contabilizaba 2.734 trabajadores y cerró el pasado 2012 con 3.500. La
empresa se ha convertido casi en exclusiva en proveedor de Mercadona,
«un factor clave para nuestro desarrollo», tal y como precisa Juan
Alonso, director de operaciones de la compañía.
Calvo, otro grupo conservero, atribuye su
fortaleza ante la crisis, entre otras cosas, a su expansión exterior. A
falta de conocer los datos del 2012, el grupo cerró el 2011 con un
crecimiento en las ventas del 15 %, que se situaron en 566,2 millones.
Las grandes cadenas de distribución alimentaria
están avanzando en plena recesión. En el pasado ejercicio, marcado por
un profundo desplome del consumo, Gadisa sumó la apertura de cuatro
supermercados Gadis (Bueu, Mos, Lugo y León), un Cash & Carry IFA,
en el polígono de O Ceao, y dos nuevos establecimientos franquiciados
Claudio, en Tomiño y Navia. Froiz, por su parte, cerró el 2012 con 514
millones de facturación, un 1,4 % más, y cuatro aperturas. «Subimos
gracias al desarrollo de una gran actividad promocional y a mejoras de
eficiencia interna», aseguran.
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