Fernández de Sousa mantiene la presidencia de Pescanova
La Xunta reitera que la empresa, si lo pide, tendrá «todo tipo de axuda»
Manuel Fernández de Sousa-Faro salvó el primer
envite y seguirá como presidente de Pescanova tras un consejo de
administración extraordinario que se presumía tirante y que se prolongó
finalmente unas siete horas, según las fuentes consultadas. Fue una cita
con «cierta tensión», explican, pero que se resolvió «con normalidad».
La compañía remitió anoche un comunicado oficial ante la Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV) explicando que la actividad
prosigue sin incidencias tanto en los «centros fabriles nacionales como
en sus operaciones pesqueras y de acuicultura en el extranjero». De
forma casi telegráfica, añade que el consejo «por unanimidad» acordó
«ratificar la línea de reestructuración de su política financiera». Sin
dar más detalles. Todo lo más, que a la cita en Chapela (Redondela)
acudieron 11 de los 12 consejeros, que guardaron mutismo. Sigue sin
aclararase qué sucede con la deuda ni con las cuentas del 2012, aún sin
aprobar.
El regulador bursátil, que mantiene suspendida la
cotización de la compañía desde el martes, había exigido información
sobre la situación financiera. Y ha abierto una investigación por
posible uso de información privilegiada y/o manipulación del precio de
las acciones. Está por ver si le bastan estas explicaciones que dio
cerca de las once de la noche la pesquera a través de tres comunicados
idénticos, o si exige otras.
La cita de ayer era muy relevante para desvelar
si el Fernández de Sousa-Faro contaba con apoyos suficientes dentro del
consejo, teniendo en cuenta que dos consejeros (Carceller y el fondo
Luxempart) estaban dispuestos a forzar su salida, según otras fuentes.
Pero también era una cita clave para determinar un calendario de
negociación de la deuda (principal punto de fricción con los bancos
acreedores). Porque la propia compañía admite que sus números no
cuadran. La compañía no descarta vender activos; alguna filial como
Acuinova, de cría de salmón. Ayer la consultora BDO, la que audita sus
cuentas desde el 2002, explicó la situación al consejo, pero no se hizo
público el resultado.
El Gobierno gallego, tal vez conocedor de la
situación económica del grupo, mostró ayer su disposición a apoyar a la
multinacional pesquera, de la que dependen unos 10.000 empleos (1.500
directos en Galicia). «Pescanova coñece perfectamente que a Xunta a
acompañará na medida das súas posibilidades. O compromiso da Xunta non
ten ningún tipo de dúbida», apuntó el conselleiro de Economía. «Refírome
-concretó- a todo tipo de axuda que poida precisar tanto no eido
institucional como económico».
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