PÁGINAS

Translate

2 de marzo de 2013

Faro de Vigo


Pescanova solicita el preconcurso tras negarse la banca a renegociar un préstamo

La multinacional debe renovar un préstamo sindicado con más de una veintena de bancos

La multinacional gallega Pescanova, que ocupa el cuarto lugar en el ranking mundial de empresas pesqueras y emplea a más de 10.000 trabajadores, solicitó acogerse en la mañana de ayer a un proceso preconcursal. Lo hizo tras requerir, en la medianoche del jueves, que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) la excluyese de negociación ante los complejos problemas de liquidez por los que atraviesa. Un camino de espinas que, por lo pronto, pretende blindar la firma del posible ataque de bonistas o acreedores. Si Pescanova no presentaba preconcurso se exponía, como indicaron ayer desde círculos próximos a la firma, a verse abocada a un concurso obligatorio. De este modo, la compañía que preside Manuel Fernández de Sousa Faro dispone de hasta cuatro meses para renegociar su deuda o elaborar una propuesta de convenio que contente a la mayoría de sus acreedores.
Es una bomba de oxígeno pero evidencia, no obstante, que Pescanova tiene problemas que resolver, y debe hacerlo pronto. Con un elevado apalancamiento (deuda a largo plazo para financiar inversiones) y una crisis crediticia sin precedentes en Europa, la multinacional fundada en 1960 por José Fernández López precisa renovar con urgencia una póliza bancaria u obtener liquidez con la venta de activos. La firma está pendiente de renegociar un crédito sindicado firmado con más de una veintena de entidades financieras, algunas de las cuales no están dispuestas a renovar su confianza en la pesquera. Este préstamo se selló con cajas y bancos por más de 100 millones de euros.
Situación económica
¿Qué le pasa a Pescanova? Se trata de una firma que factura, vende y obtiene un gran rendimiento de la pesca extractiva e industrial. Pero llevó a cabo "demasiadas inversiones" „según analistas„ con un nivel bajo de recursos propios, para lo que se endeudó con préstamos y emisiones que se remuneraban, en algunos casos (febrero de 2012) al 8,75% para obligaciones convertibles en acciones. "Cuanto antes se solvente su situación financiera mejor va a responder en los mercados", explicó a este diario un analista bursátil. La deuda que arrastra la compañía ascendía, a 30 de septiembre de 2012, a 1.522 millones de euros, de los cuales 459 se corresponden a acreedores comerciales. Su facturación ascendió a 1.149 millones de euros, con unos beneficios después de impuestos de casi 25 millones. Pero su expansión „preferentemente en el terreno acuícola„ se refleja claramente en la cuantía de sus activos fijos consolidados (inversiones). Los últimos datos facilitados por la empresa son a cierre de 2011, y reflejan un nivel de inversión de 1.120,1 millones de euros, casi el doble que al finalizar 2005. Los fondos propios, al concluir el mismo ejercicio „no hay cuentas de 2012„ ascendían a 262 millones de euros, según la información oficial de la empresa gallega.
La noticia sobre los escollos económicos de la compañía viguesa saltaron el jueves a medianoche cuando, a través de un comunicado, informó a la CNMV que no iba a presentar sus cuentas relativas a 2012 hasta que no lograra un objetivo: o vender activos acuícolas en Chile o acogerse al preconcurso de acreedores. LA OPINIÓN adelantó el viernes, en exclusiva, que Pescanova pedía al regulador financiero que bloquease la venta de sus títulos ante un posible derrumbe de su valor en Bolsa. Y a las 8:37 de la mañana la CNMV atendió a la petición y bloqueó la negociación de las acciones. Alas 12:56 horas del mediodía de ayer Pescanova, informó a la CNMV de que optaba por la segunda vía.
La empresa es un titán, tanto a nivel gallego como mundial. Cuenta con una plantilla de 10.599 trabajadores „a cierre del primer semestre de 2012„, posee un centenar de filiales y participadas y tiene capacidad para generar beneficios. Pero necesita liquidez. Fuentes consultadas por este diario apuntan a la posibilidad de desprenderse de otros activos acuícolas rentables para firmas extranjeras y a la necesidad de redimensionar su balance.



Una empresa que despierta el apetito de los inversores

La desaparición de la caja ha hecho que las acciones estén más repartidas que nunca

El accionariado de Pescanova es un pastel, tanto por el reparto atomizado de los socios como por la apetencia que desata entre inversores de todo tipo. La empresa familiar, fundada en 1960 por José Fernández López, dejó de serlo hace tiempo aunque su gestión continúa en manos de su hijo, Manuel Fernández de Sousa. Firmas de capital riesgo, de inversión, alimentarias o holdings de cartera. El presidente mantiene, a día de hoy, el 14,426% de los títulos de la multinacional, aunque ha ido reduciendo su posición de forma progresiva y significativa en los últimos meses. En ese tiempo entró un avezado hombre de negocios con fama de aprovechar las gangas: Demetrio Carceller.
El responsable del grupo cervecero Damm tiene ya el 9,651% de otro grupo alimentario, Ebro Foods, aprovechando las migajas en las que se convierten algunas empresas cotizadas con el Ibex debilitado y la necesidad acuciante que tienen muchas empresas por obtener liquidez. En Pescanova Carceller también ha marcado su territorio. Se convirtió en enero en el segundo mayor socio de la multinacional gallega con el 6,183% de los títulos, comprados a toca teja en el mercado. En lo que va de año los títulos de Pescanova se han revalorizado un 24,2%, pero cerraron el jueves (último día de cotización antes de la suspensión decretada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV) en los 17,4 euros. Es un precio muy bajo en comparación con los 23 euros que marcaba hace un año y los más de 35 que se anotó en 2009.
¿Quién se mueve en las sillas de la multinacional con sede en Chapela? Todos los han hecho. En el mercado no se descarta que Damm quiera seguir incrementando su porcentaje de control en la compañía aprovechando la debilidad que pueda exponer Fernández de Sousa o una cotización a la baja. No en vano Damm se hizo con 40 millones en títulos obligatoriamente convertibles en acciones, que puede transformar en capital cuando quiera. Este paso le daría aún más poder en una sociedad arraigada a nivel mundial, con la facturación al alza y una gran inversión realizada en plantas acuícolas.
En el momento de la fusión de Caixanova y Caixa Galicia, las cajas superaron el 30% del accionariado de Pescanova, lo que las obligó a ceder parte de sus títulos para no tener que efectuar una oferta pública de adquisición (OPA) por toda la empresa. La pérdida de un socio financiero potente desencadenó un maremagnum en el accionariado de la compañía. La firma viguesa no tiene ahora apoyo de ningún banco significativo en su capital, que siempre sirve de respaldo ante eventuales problemas de liquidez.
Sousa, Alfonso Paz-Andrade, Damm y Luxempart se reparten más del 37% del pastel de la pesquera, pero el mercado está expectante ante cualquier movimiento. Uno que se presume inminente, por ejemplo, es la salida de las cajas. Están en la entidad a través de la sociedad Liquidambar, donde participan Caja España-Duero, Ibercaja y Sa Nostra (integrada en Banco Mare Nostrum). El apoyo público que han recibido del fondo de rescate europeo las obliga a desprenderse de participaciones industriales, con lo que ese 3,393% que controlan pueden pasar a manos, de nuevo, a Carceller.



Marine Harvest negoció comprar dos de las plantas chilenas

La firma noruega se interesó por Acuinova y Nova Austral

Dos firmas noruegas „Marine Harvest, líder mundial en la producción de salmón, y Cermaq„ se interesaron por comprar activos acuícolas de Pescanova en Chile. Marine Harvest. Esta firma, que facturó en 2011 más de 2.000 millones de euros, negoció con la multinacional para adquirir las plantas de la empresa gallega en Chile, Acuinova y Nova Austral, que tienen plantas de procesado cada una y centros de cultivo al sur del país andino. Pescanova tiene otra empresa en este país pero es de pesca extractiva (Pesca Chile). En el entorno de Pescanova se apunta ahora a que, dadas las dificultades de liquidez de la empresa, los noruegos van a hacer una oferta muy a la baja por estos activos, teniendo en cuenta además el bajo precio del salmón actualmente y que la venta se frustró por diferencias en el precio final. Acuinova anunció el pasado verano su pretensión de sacar a Bolsa el 49% de su capital para obtener 46 millones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario