El naval vigués tiene un 70% menos de contratos y perdió un 80% de plantilla
El veto al 'tax lease', que se espera se apruebe mañana, agravó la ya crítica situación de los astilleros de la Ría.
2012 pasará a la historia del naval vigués por ser un 'annus horribilis', el peor de los últimos 30 años, por la sequía de nuevos contratos y la pérdida de más puestos de trabajo y quiebra de empresas. La nota de color sólo la podría poner el nuevo 'tax lease' que se espera apruebe la Comisión Europea en su reunión de mañana y que supondría para los astilleros un instrumento con el que poder competir con el resto de Europa.
El comisario responsable de esta decisión, Joaquín Almunia, dijo hace unos días que la resolución llegaría de manera inmediata. De ser así, supondrían 17 meses de espera por parte de los astilleros de la Ría, tiempo en el que no pudieron contratar y su ya crítica situación se complicó aún más.
En los último cinco años, el naval vigués perdió un 80% de su plantilla ya que a día de hoy emplea a apenas 2.000 trabajadores y en pleno 'boom' llegó a tener a más de 10.000 empleados. En cuanto a carga de trabajo tiene un 70% menos. En 2007, en pleno 'boom' del sector, los astilleros de la Ría lograron 29 pedidos. En el primer semestre de 2012 sólo hay contabilizados dos, de Armón, según datos de la Gerencia del Sector Naval (Gernaval), del Ministerio de Industria.
Además, en este tiempo Galicia perdió el liderazgo en favor de País Vasco, donde la cartera de pedidos de sus astilleros privados supone el 35% del territorio nacional y la comunidad gallega un 26%.
ACTIVIDAD EN MÍNIMOS
A día de hoy sólo Metalships, Armón y Cardama tienen carga de trabajo asegurada hasta 2014. Freire está a punto de quedarse sin barcos y Factoría Naval de Marín acaba de retomar la actividad con reparaciones. Los dos más grandes, Barreras y Vulcano, están sin trabajo desde hace más de un año y con sus plantillas afectadas por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). El astillero de Beiramar acaba de superar un concurso de acreedores (tras perdonarle sus acreedores 56 millones de euros) y tiene previsto construir un buque-hotel para la petrolera mexicana Pemex el próximo año. Vulcano, por su parte, cumple estos días un año desde que entregó el último barco que tenía en construcción -el sísmico 'Polar Duchess'- a la armadora noruega Rieber Shipping, con la que tiene un preacuerdo para otros buques, pero que necesitan 'tax lease'. Hace unos meses que también superó un concurso de acreeedores (con una quita de la deuda del 80%) y tiene a toda su plantilla con un ERE, que acaba de ampliar hasta marzo de 2013.
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