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6 de mayo de 2012

Faro de Vigo

 

Pontevedra, industria del norte con paro del sur

Solo hay tres provincias en la zona septentrional de España con un nivel de desempleo superior a la media. Todas padecen del deterioro industrial

 Un mapa, dos realidades, tres excepciones. España carga, a día de hoy, con la losa de un 24,44% de su población activa en paro. Este es el mapa. El sur es, en líneas generales, una inmensa mancha que eleva la media de desempleo en casi cuatro puntos porcentuales. Sin tener en cuenta las comunidades de Andalucía, Canarias, Baleares, Extremadura, Castilla La Mancha, Ceuta, Melilla y Valencia, la tasa de paro en España sería del 18,8%. Estas son las dos realidades. Pero, en la zona más septentrional del Estado hay tres provincias que presentan una ratio de desempleo sobre su población activa por encima de la media. Se trata de las excepciones de Girona, Ávila y Pontevedra.

La tasa de actividad en la provincia pontevedresa, similar a la de Salamanca o Teruel, está en el 56.59%, más de tres puntos por debajo de la media española. La de paro, con el 25,08%, supera en algo más de seis décimas el dato estatal. Las tres excepciones tienen un nivel de desempleo (según la Estadística de Población Activa o EPA) similar al de Valencia, Melilla o Murcia. ¿Y por qué?
En Pontevedra, y a cierre del primer trimestre de 2012, había 343.200 trabajadores ocupados. Por el camino quedaron 51.700 empleos, destruidos en apenas tres años. Solo la industria manufacturera (parte de la rama industrial) arrasó 6.000 puestos de trabajo.
Carlos Gradín es profesor asociado en el departamento de Economía Aplicada de la Universidade de Vigo. "El sector industrial perdió 7.500 empleos en los dos últimos años" en el sur de Galicia, lo cual es en sí mismo "un factor diferenciador" respecto a la realidad del mercado de trabajo gallego y español. Gradín menciona, asimismo, la elevada destrucción de empleo industrial en provincias de Cataluña y Castilla y León. Precisamente allí donde, como en Pontevedra, se supera la media estatal de paro.
Las comparaciones
"Hay que ver con quién nos comparamos", incide Jaime Cabeza, catedrático de Derecho del Empleo. "Se dice que Lugo y Ourense está muy por debajo [en desempleo] y eso obedece a dos factores: menor población activa y menor dedicación al sector industrial y de servicios". En efecto, las provincias de A Coruña y Pontevedra presentan unas tasas de actividad similares (entre el 58 y el 56%), mientras que en Lugo y Ourense rondan el 50% (en el caso de Lugo, el 47,7%). Como apunta el economista Alberto Vaquero, de la universidad viguesa, "la tasa de actividad gallega se sitúa en 4,5 puntos por debajo de la media española, lo que supone un handicap importante" para nuestra economía.
Pero, volviendo al caso particular de Pontevedra, ¿qué ha pasado en una provincia que no depende tanto de la construcción como Murcia o Alicante? En varios trimestres, y al menos desde el año 2004, la tasa de paro pontevedresa fue inferior a la media del Estado.
Reconversión industrial
Pero el punto fuerte del mercado laboral, la industria, ya no era el mismo que antaño pese a generar mucho valor añadido y a ejercer un efecto multiplicador en el empleo. Cabeza cita "el metal, vinculado al automóvil y al naval" y también a la construcción. En este último caso, y en Pontevedra, el ladrillo eliminó 9.000 empleos, por los 16.000 que desaparecieron en A Coruña en dos años y tres meses (desde enero de 2010). El pinchazo de la burbuja inmobiliaria no es, en cualquier caso, un factor diferenciador. En toda España se destruyeron medio millón de empleos en este subsector en el mismo periodo de tiempo.
"Desde la reconversión industrial estos sectores [por el metal] se armaron en Vigo a través de cadenas de subcontratas" y, agrega el catedrático Jaime Cabeza, "eso produce empleo más precario, temporal, fungible y fácil de eliminar cuando las cosas vienen mal dadas".
Carlos Gradín concuerda con el diagnóstico, casi homogéneo a la hora de interpretar los negativos datos de paro de Pontevedra. "La destrucción masiva de empleo industrial tiene que ver con la especialización en sectores muy sensibles a la crisis financiera y al ciclo económico por la pérdida de acceso de familias y empresas al crédito, y por el aplazamiento de decisiones de inversión en momentos de incertidumbre".
Parte del peso industrial en el sistema económico pontevedrés está vinculado a la automoción, al igual que en Girona y Álava. Las industrias auxiliares trabajaron de forma intensiva para grandes factorías, de manera que, con la caída de la producción de éstas, ejercía un efecto dominó sobre las compañías de dimensión más reducida. Esto as aplicable a otros sectores como el de la construcción o el naval, donde se ha tejido un gran número de firmas satélite que, en lugar de exportar, se alimentaban de compañías más grandes. Por contra, sectores más dependientes del consumo interno (comercio minorista) no padecen de forma tan inmediata el deterioro industrial.
¿Se pueden extrapolar los datos de Pontevedra a los de Ávila y Girona, con tasas de paro superiores a la media del Estado? Alberto Vaquero apunta que, "en efecto, y como viene señalando el Ministerio de Industria, el sector de la automoción [con mucho peso en las tres provincias] es uno de los motores económicos de España, al tratarse de una actividad que demanda un elevado número de suministros y servicios industriales". No obstante, matiza, "no se puede asociar los resultados del desempleo en base al comportamiento de una única actividad". Hay más condicionantes.
Otros sectores
En A Coruña hay 20.000 trabajadores ocupados más en el comercio minorista respecto a Pontevedra, hasta un total de 70.400 personas. Hay 9.000 empleados más dedicados al sector de la construcción, 14.300 más en la administración pública y de defensa, 10.500 más en sanidad y 16.000 más en el ámbito educativo (también del sector público). En la industria de bienes de equipo, 9.300 trabajadores menos, a cierre del pasado mes de marzo.
Desde 2010 el sector servicios ha perdido 30.800 ocupados en Galicia, 37.000 la construcción y 18.200 la industria. ¿Por qué es tan relevante el deterioro industrial en términos del mercado laboral? "La destrucción de empleo es mala en todos los sectores", puntualiza Alberto Vaquero, bien sea el primario, secundario (incluyendo la construcción como subsector) y el servicios. "Los efectos multiplicadores, los que se pueden calcular a partir de las TIO (Tablas Input-Output) dependen mucho del tipo de sector y especialmente de la actividad". Por regla general "el sector secundario presenta unos efectos multiplicadores mayores, ya que el secundario suele tirar en gran medida del resto", aclara Vaquero. Y así ha pasado en la automoción, "que ha sido tradicionalmente uno de los que más efecto multiplicador ha generado". El tercer sector, continúa el profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo, "al ser finalista, presenta unos efectos multiplicadores menores".
Un ejemplo es el siguiente. La única vez en el último año en que el empleo en el comercio (con más de 70.000 ocupados en A Coruña) disminuyó más de un 1% interanual fue el pasado mes de febrero, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). El índice de cifra de negocios del tercer sector creció un 1% interanual en febrero, frente a una contracción del 8,1% de la producción industrial.

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