García Costas asegura que cuatro inversores están interesados en participar en Barreras
La plataforma de acreedores señala que "existe cierto distanciamiento" para sumarse al convenio del astillero
El reponsable del astillero Barreras, José García Costas, señaló ayer que hay cuatro inversores interesados en participar en el accionariado del astillero, que se sumarían a él mismo y a Ignacio Lachaga, presidente de la compañía armadora atunera vasca "Albacora".
Costas no quiso adelantar los nombres de los posibles accionistas del astillero y aseguró que lo hará "cuando se supere la fase concursal". Señaló que la entrada de estos inversores garantizaría el futuro del astillero y la vuelta al trabajo en pocos meses.
En la tarde de ayer, y por espacio de cuatro horas, la dirección del astillero mantuvo una reunión con la plataforma de acreedores de Barreras –a los que se les debe 40 millones de euros– y con otras empresas con las que el astillero también tiene deudas.
Mientras que el presidente de Barreras señaló que la reunión "había servido para avanzar", el abogado de los acreedores, Carlos Pérez Bouzada, indicó que "existe cierto distanciamiento" entre las partes, ya que el astillero no ofreció rebajas sobre la quita propuesta del 95% sobre los 74 millones que se les adeuda, ni una reducción en los 15 años que tienen las empresas para cobrar.
Costas afirmó que "si el día después de la confirmación de los saldos, somos capaces de presentar un acuerdo de proveedores, habremos hecho los deberes anticipadamente".
Por su parte Bouzada señaló que habían solicitado que se les informase de quiénes van a ser los nuevos accionistas, qué aportaciones van a realizar al capital y qué perspectivas de carga de trabajo puede tener el astillero en el futuro. "Se nos ha dicho que cuando el astillero salga de concurso existen posibilidades inmediatas de contratar nuevos barcos", afirmó el abogado de los acreedores.
Para seguir avanzando en un acuerdo, tanto el astillero como la plataforma de acreedores han constituido una comisión de trabajo para redactar un proyecto de convenio que pueda ser aceptado por todas las partes.
Este proyecto tendrá que estar terminado a finales de esta semana o principios de la nueva para después someterlo a la aprobación de las partes en una nueva reunión. "Este documento tiene que aportar propuestas concretas para que podamos darle nuestro visto bueno", asegura Bouzada.
El astillero se encuentra en suspensión de pagos desde julio del año pasado y su plantilla está sometida a un ERE en espera de que el astillero pueda ter carga de trabajo, algo que no podrá ocurrir mientras no salga de la situación concursal en la que se encuentra.
Costas no quiso adelantar los nombres de los posibles accionistas del astillero y aseguró que lo hará "cuando se supere la fase concursal". Señaló que la entrada de estos inversores garantizaría el futuro del astillero y la vuelta al trabajo en pocos meses.
En la tarde de ayer, y por espacio de cuatro horas, la dirección del astillero mantuvo una reunión con la plataforma de acreedores de Barreras –a los que se les debe 40 millones de euros– y con otras empresas con las que el astillero también tiene deudas.
Mientras que el presidente de Barreras señaló que la reunión "había servido para avanzar", el abogado de los acreedores, Carlos Pérez Bouzada, indicó que "existe cierto distanciamiento" entre las partes, ya que el astillero no ofreció rebajas sobre la quita propuesta del 95% sobre los 74 millones que se les adeuda, ni una reducción en los 15 años que tienen las empresas para cobrar.
Costas afirmó que "si el día después de la confirmación de los saldos, somos capaces de presentar un acuerdo de proveedores, habremos hecho los deberes anticipadamente".
Por su parte Bouzada señaló que habían solicitado que se les informase de quiénes van a ser los nuevos accionistas, qué aportaciones van a realizar al capital y qué perspectivas de carga de trabajo puede tener el astillero en el futuro. "Se nos ha dicho que cuando el astillero salga de concurso existen posibilidades inmediatas de contratar nuevos barcos", afirmó el abogado de los acreedores.
Para seguir avanzando en un acuerdo, tanto el astillero como la plataforma de acreedores han constituido una comisión de trabajo para redactar un proyecto de convenio que pueda ser aceptado por todas las partes.
Este proyecto tendrá que estar terminado a finales de esta semana o principios de la nueva para después someterlo a la aprobación de las partes en una nueva reunión. "Este documento tiene que aportar propuestas concretas para que podamos darle nuestro visto bueno", asegura Bouzada.
El astillero se encuentra en suspensión de pagos desde julio del año pasado y su plantilla está sometida a un ERE en espera de que el astillero pueda ter carga de trabajo, algo que no podrá ocurrir mientras no salga de la situación concursal en la que se encuentra.
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