Una autónoma de Vigo destapó el supuesto caso de fraude fiscal
La jueza interrogó a más de 20 moduleros rumanos por facturas falsas
Una autónoma de Vigo que tributaba por el sistema de módulos destapó el supuesto delito de fraude fiscal de la fabricante Las 5 Jotas tras denunciar en un juzgado a finales del 2009 que Hacienda le atribuía una facturación astronómica. Así fue como la jueza destapó una red que incluye cien administradores de empresas imputadas y 60 autónomos, que fueron exonerados. La mayoría proceden del sector del ladrillo y tenían relaciones comerciales con la fábrica de casas de madera. El fraude asciende a un mínimo de 12 millones, pero hay algunos que lo suben a 50.
La titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Vigo solo tuvo que tirar del extremo del ovillo: decenas de trabajadores contratados como autónomos y que en el sector se conocen como moduleros. Tributar por módulos consiste en pagar un fijo en impuestos hasta un techo máximo de facturación. Bajo ese régimen, un pintor o un fontanero abonarían a Hacienda lo mismo, tanto si ganan 1.000 euros al mes como 5.000. La tentación está en inflar su facturación con trabajos ficticios si un tercero le compensa el IVA cargado de más.
Por eso, la denunciante se llevó las manos a la cabeza cuando Hacienda le reclamó el IVA de trabajos que nunca hizo. Sospechó que la empresa para la que trabajaba con un contrato de autónoma había inflado sus facturas con trabajos ficticios sin su permiso. Unos meses antes, otro empleado contratado como autónomo se había quejado en un foro de que Hacienda le había enviado un borrador de la declaración con pagos grandes de empresas del grupo de la fábrica de maderas sin saber él nada.
Moduleros
La jueza tiró del hilo y llamó a declarar a más de 20 moduleros rumanos que negaron haber sido contratados por Las 5 Jotas o haber hecho facturas falsas y trabajos ficticios. Su papel sería el de meros hombres de paja.
El siguiente paso fue buscar a los beneficiarios. Acumular facturas falsas de los módulos interesa a una empresa que quiera justificar gastos ficticios porque así declara menos beneficios.
La jueza siguió la pista de las facturas de Las 5 Jotas y llegó hasta cien empresas de la construcción que operan en Galicia. Algunas tienen sede en Madrid. Los interrogatorios se centran en los gerentes, administradores o socios que sabían lo que ocurría. Más de 200 empresas han sido inspeccionadas ya.
Hacienda presentó un lote de nuevas denuncias hace un mes y va a continuar con más infracciones. Ante el alcance de la investigación, el juzgado ha ampliado los días de interrogatorio para febrero. En algunas jornadas, pasarán hasta 7 imputados. Ahora se buscan pruebas de que las cien empresas han conspirado para defraudar.
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