La plantilla de Barreras asume que no habrá trabajo en verano
Los sindicatos advierten que aunque se logren contratos ahora no entrarían en vigor hasta meses después. Cerca del 90% de los trabajadores del astilleros están en ERE.
Los trabajadores -cerca de un 90 por ciento está en ERE- ya no son tan positivos con respecto a los nuevos contratos que la compañía está negociando y prevén que no haya trabajo este verano y temen que tampoco en lo que quede de año, según indicaron fuentes sindicales a este diario. Además, recuerdan que a pesar de que el astillero lograra algún pedido, el cien por cien de la plantilla no estaría en sus puestos hasta varios meses después (debido a las fases de construcción de un buque), con lo cual ya se entraría en 2012.
Barreras tiene un preacuerdo con Armas para fabricar dos ferrys gemelos, que serían los más grandes hechos en la Ría de Vigo -de 205 metros de eslora- y de 20.000 toneladas de peso, lo cual obligaría a ampliar la grada. El astillero anunció a principios de año que estaba a punto de firmarse, pero acumula ya varios meses de retraso por problemas de financiación, según los sindicatos.
Sistema fiscal en peligro
Además, la situación del sector naval vigués en general se agrava ante la posibilidad de que la Unión Europea anule o modifique los beneficios fiscales de los que gozan ya que esto supondría un peligro para la contratación de barcos nuevos. Los grades astilleros de la Ría ya transmitieron su preocupación al alcalde y tanto el regidor como la Xunta se pusieron en contacto con el Gobierno para que tome medidas en el asunto.
Barreras tiene otros contratos en negociación, que todavía no han fraguado. Es el caso de un buque auxiliar para una plataforma petrolífera en el Golfo de México. La inversión en éste y en los dos ferrys para Armas ascendería a 500 millones de euros y permitirían recuperar el pleno empleo, con 150 en la propia empresa y unos 2.500 en la industria auxiliar.
Haciendo un repaso por los astilleros de la Ría, la situación recuerda a la época de la reconversión del naval, en los años 80.
Vulcano está en concurso de acreedores y sólo tiene un barco que entregará después del verano. Tiene un par de contratos en negociación, que dependerán de la evolución de su situación financiera. Además, está aplicando un ERE sobre toda su plantilla, que aceptó un aplazamiento parcial de la nómina mensual (una media del 20 por ciento) que cobrarán cuando se entregue el barco.
Polyships tuvo que aplicar un ERE de extinción a través del cual despidió a 72 trabajadores, mientras que otros 50 se prejubilaron o se trasladaron a la otra filial del grupo Rodman, Metalships.
Factoría Naval de Marín logró evitar la suspensión de pagos 'in extremis', pero su situación económica es muy delicada y aún debe dinero a cientos de proveedores. La armadora Esvagst anuló un barco con el astillero marinense, que previsiblemente hará Armón.
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