PÁGINAS

Translate

18 de marzo de 2011

PSA-Vigo reconoce que el "stock" de algunas piezas de Japón durará solo una semana

El director de Balaídos confía en la capacidad del país nipón para "levantarse rápido"

J. CARNEIRO - VIGO La parálisis de los fabricantes japoneses de componentes debido al terremoto afectará a la automoción gallega antes de lo previsto. El director de PSA-Vigo, Pierre Ianni, confirmó ayer que la planta tiene un stock de algunos componentes que se importan del país asiático para "un mínimo de una semana", periodo a partir del cual si no se restablece el suministro habría paradas de actividad. La planta española que ya confirmó cortes de producción a causa de la catástrofe fue General Motors (Opel) en Zaragoza, para la que trabajan proveedores instalados en Vigo, como GKN Driveline y Benteler.
Ianni, que participó en un acto en la Universidad, explicó que tanto la factoría de Balaídos como el grupo francés están evaluando "una a una" el impacto del terremoto y el posterior seísmo en todas las plantas japonesas proveedoras de PSA, y admitió que es "demasiado pronto" para conocer el impacto real que tendrá en la multinacional.
Los efectos dependerán –matizó el directivo– de la capacidad que tengan estas industrias de componentes para reactivarse tras la catástrofe. Respecto a la reserva de componentes que tiene la factoría, Ianni explicó que de aquellas piezas que se importan en avión hay un stock suficiente para una semana, mientras que de las que se transportan en barco hay para "varias semanas". El grupo PSA, en un primer análisis tras la catástrofe, descartó problemas de desabastecimiento de componentes durante unas cinco o seis semanas.
Ianni manifestó su confianza en "la capacidad de este país –Japón– para levantarse rápido" de un golpe que ha sido "muy fuerte". De este modo, señaló que toda la población está "muy preparada" y, según recordó, "ha sufrido varios golpes en la historia y siempre se ha levantado".
El comité de empresa de la factoría desconocía ayer la situación de las reservas de piezas importadas desde Japón. "Solo nos trasladaron que se había creado un gabinete de crisis a nivel del grupo y que estaban estudiando el impacto", explicó un portavoz sindical a FARO.

Paros

Donde ya se han confirmado paros la próxima semana por desabastecimiento de piezas es en la planta aragonesa de Opel, Figueruelas. La segunda factoría española en producción –tras PSA-Vigo– dejará de producir temporalmente 2.400 vehículos por la paralización de la cadena de montaje durante el lunes 21 de marzo y el turno de tarde del día 25, debido a la falta de un componente que se fabrica en Japón y que no ha llegado por el terremoto del 11 de marzo. El presidente del comité de empresa de General Motors España, José Juan Arceiz, explicó ayer que este componente tiene un elevado valor tecnológico y se envía desde Japón a un proveedor más cercano a la factoría de Figueruelas, que ahora carece de unidades.
Proveedores gallegos como GKN Driveline Vigo y Benteler trabajan para Opel, aunque responsables sindicales de ambas plantas no tenían ayer conocimiento de que los paros en Opel les vaya a afectar. En el caso de GKN, la planta trabaja también para las factorías del gigante Toyota en Japón.
La industria automovilística nipona se recupera lentamente de los efectos del seísmo y el posterior tsunami que arrasó el país el pasado fin de semana, y compañías como Mitsubishi ya han reiniciado la producción en buena parte de sus plantas. Nissan, por su parte, informó ayer de que todas sus plantas productivas en el archipiélago, excepto la de motores de Iwaki, ya han sido reparadas, pero ahora también se enfrentan al problema de regularizar los suministros de sus proveedores.

Citi

A nivel general, los fabricantes europeos de automóviles no tendrán problemas de producción en sus factorías del Viejo Continente como consecuencia de los efectos del terremoto y del tsunami de Japón al menos hasta dentro de cinco o seis semanas, según un informe de Citi.
El estudio parte de la premisa de que actualmente no es posible definir el eventual impacto de la tragedia de Japón sobre la industria automovilística europea, toda vez que el suministro de componentes está muy diversificado y estratificado en distintos niveles. En todo caso, Citi considera que si se produjeran problemas de desabastecimiento de componentes en las fábricas de vehículos, éstos no serían patentes al menos hasta dentro de cinco o seis semanas, dado que las corporaciones cuentan con stock almacenado y con mercancía que está siendo transportada desde Japón y otras regiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario