PÁGINAS

Translate

6 de abril de 2014

Faro de Vigo



Deloitte urge una moratoria a la banca para aplazar un pago y que Pescanova no colapse

La administración concursal pide retrasar el pago de 18 millones hasta que no se efectúe el rescate - La sociedad hipotecó su sede y la marca por este préstamo, que vence el día 28


A finales de abril del año pasado Deloitte se convirtió en administrador concursal de una Pescanova enmallada en un caos empresarial y jurídico. El 28 de junio firmó, con seis bancos y la Xunta, una línea de crédito por hasta 56 millones para evitar el colapso de la multinacional, escasa de liquidez. Gran parte de ese dinero se ha devuelto ya -principalmente con los 29,5 millones que ingresó Pescanova al vender el 50% de Austral Fisheries-, pero falta una parte. Son 18 millones que hay que devolver antes del próximo día 28 de abril, vencimiento que la pesquera no puede afrontar. Por este motivo, la administradora concursal urge la negociación con la banca para lograr una moratoria. De lo contrario, la falta de tesorería de la empresa "podría mermar su capacidad de seguir financiando la operativa del grupo".
La compañía hipotecó su sede y su marca para lograr los 56 millones que -junto a medidas de gestión de tesorería excepcionales- han permitido a Deloitte que Pescanova haya seguido respirando. Los acreedores bancarios de los 18 millones son el Sabadell, Banco Popular, NCG Banco, CaixaBank, Bankia, BBVA y el Santander. Esto es, el mismo núcleo duro de la banca -a excepción del Santander y Bankia- que está en contra de la propuesta de convenio presentada por Grupo Damm y Luxempart. Frente a este problema inminente, Deloitte plantea solicitar un waiver temporal. Un waiver es la solicitud para aplazar por un tiempo determinado los compromisos que el prestatario asume con los deudores en la firma de un contrato.
Mala relación
Podría darse la circunstancia de que Damm logre los apoyos necesarios para que su plan salga adelante y tener que negociar con la misma banca que ha denostado las "maneras" del consorcio inversor, con duras acusaciones por ambas partes. Además, y en ese caso, a la banca se le impondría recuperar 400 millones de deuda sénior en 8,5 años y otros 300 en 15 años (siempre y cuando Pescanova tenga fondos). La banca dio por rotas las negociaciones con Damm por la propuesta presentada que, según las entidades, no es la que habían consensuado.
Y en los últimos días no ha habido síntomas de acercamiento entre las partes, más allá de conversaciones que la cúpula de la pesquera ha tenido con la alta dirección de algunos bancos. Las entidades, preguntadas por FARO, aseguraron que todavía no poseen el informe de evaluación de Deloitte sobre la propuesta de Damm -que lo avala- y, por tanto, no quisieron hacer valoraciones. Pero la carta que Damm y Luxempart han redactado para convencer a los acreedores a que votaran su plan no ha ayudado a mejorar el clima de crispación con los bancos.
"La Sociedad (por Pescanova) entiende que las noticias que han aparecido en prensa en los últimos días relativas a un hipotético "rescate" que supuestamente se pretendería llevar a cabo por ciertos bancos se refieren a un posible escenario de liquidación", reza textualmente la nota. "La Sociedad no tiene conocimiento de la identificación concreta del grupo de entidades en cuestión, ni de su grado de compromiso en dicho escenario, ni tampoco del precio que dichas entidades estarían dispuestas a pagar", culmina. Los bancos ya presentaron a Deloitte -para conocimiento del juez- que su intención es comprar los activos de Pescanova como un conjunto con 115 millones y un aval de deuda sénior de 1.000 millones.
Minoritarios
En el informe de Deloitte, que ayer desgranó FARO, se incluye asimismo el número de acreedores a los que Pescanova debe menos de 100.000 euros. En este caso, recuperarán en un año todo el dinero y no sufrirán quitas. De acuerdo con la administración concursal, son 336 las empresas o particulares que van a recuperar todo su dinero atrapado en la pesquera, y cuya deuda asciende a algo más de 4,4 millones de euros (el 0,15% el pasivo total de la compañía).
 

La flota no recibiría fondos para su renovación hasta el año 2020


Una de las advertencias que Deloitte hace en su informe de evaluación sobre la propuesta de Damm y Luxempart tiene que ver con los buques de Pescanova. Un "elemento fundamental en el devenir del negocio pesquero del Grupo", constata el documento. Para los administradores concursales el número de buques es "suficiente en número y capacidad, pero con un nivel alto de antigüedad". Como ya publicó este periódico, la flota tiene una edad media superior a los 30 años, y algunos de los buques -sobre todo en Namibia- son de finales de los años 60.
La propuesta de convenio de Damm sí hace referencia al dinero que se destinaría para renovar los buques, pero sería a largo plazo. Para el caladero africano, por ejemplo, prevén destinar "hasta 4 o 5 millones" anualmente, pero para el periodo 2020-2026. Para el del Cono Sur (Malvinas, Uruguay, Argentina) tendrían que esperar hasta 2022, cuando el consorcio inversor destinaría entre 8 y 10 millones. Eso sí, ese dinero sería tanto para "renovación de flotas" como para acometer mejoras en plantas de procesado. La antigüedad de los buques reduce de forma considerable la rentabilidad de una nave y, como explica Deloitte, hace "necesaria una inversión en reparaciones" o "mantenimiento".


Luxempart no descarta invertir 25 millones para tomar el control

El esquema del futuro accionariado de Pescanova, si prospera el plan de Damm, deja en manos del consorcio inversor el 30% del capital, frente al 34,41% que podrían alcanzar los acreedores (banca). A mayores de la inyección de 125 millones que incluye el plan, se prevé también una ampliación de capital por hasta 25 millones con derecho preferente a actuales accionistas o los propios bancos. Podrían entrar en el accionariado, por ejemplo, Fidelity, Carolina Masaveu, Silicon Metals Holding, Damm o Luxempart. Y este último fondo, representado en el consejo de Pescanova por François Tesch, ya ha dejado claro que podría suscribir los 25 millones por sí solo. "Si este plan prospera -dijo la sociedad en una nota a los medios- se podría traducir para Luxempart en una inversión complementaria de entre 15 y 25 millones de euros.
Esto elevaría la participación del consorcio en el accionariado, si es que se produce, de modo que asumiría el control accionarial de la nueva Pescanova. A día de hoy, Damm ya es el primer accionista de la multinacional por delante de Manuel Fernández de Sousa, imputado en la Audiencia Nacional por su presunta responsabilidad en la quiebra de la compañía.

 

El plan de Damm se completaría en septiembre


Uno de los problemas más acuciantes del plan de Damm, avalado por la administración concursal, es el de los plazos. Tanto el grupo inversor como Deloitte reconocen que, si el 10 de abril no están todas las filiales españolas en concurso, el cumplimiento de todo el proyecto se verá comprometido. El plan es complicado, ya que prevé la fusión de casi todas las filiales españolas y la creación de una SL, la nueva Pescanova. La ejecución de todas las medidas que proponen Damm y Luxempart se harían en 110 días, según Deloitte, con lo cual el proceso no estaría culminado hasta, por lo menos, el próximo mes de septiembre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario