Nueva Pescanova, viejas dudas
Damm prevé controlar el grupo con solo 42 millones, y la banca pondrá otros 86 en créditos; el plan de rescate pide el concurso para 12 filiales, con quitas de hasta el 100 %
Damm y su socio Luxempart reinventan el grupo Pescanova
en su propuesta de convenio de acreedores para controlar la
multinacional gallega. Con una inyección de 42 millones (15,5 de capital
y 26,6 en créditos) el consorcio, en connivencia con la banca, que
aportaría en la operación 86 millones en créditos, plantea una
reestructuración y saneamiento integral de la compañía basada
fundamentalmente en quitas que superan los límites permitidos en la Ley
Concursal para la matriz y sus filiales españolas. Estas son las claves
de la llamada Nueva Pescanova, que deben validar acreedores y juez.
Filiales españolas
Quita de hasta el 100 %. No hay rescate
posible de Pescanova (3.600 millones de deuda) sin la reestructuración
de la deuda de las 12 filiales españolas mediante la fórmula de concurso
exprés. Para Pescafina, Novapesca Trading, Insuiña, Frigodis, Frinova,
Bajamar Séptima, Pescafresca, Lafonia Sea Foods, Fricatamar, Frivipesca
Chapela, Pescanova Alimentación y Pescafina Bacalao la propuesta de
convenio plantea quitas que van de entre el 48 % y el 99,9 %, con la
preferencia de que la condonación de la deuda se centre en las entidades
de crédito.
Refundación
Nueva Pescanova. El complejo entramado de
empresas del grupo Pescanova sufrirá una nueva vuelta de tuerca en el
plan del consorcio inversor. Propone una reorganización de la compañía
mediante la fusión por absorción de las 12 filiales españolas (solo se
salva Novapesca Trading), una vez saneadas mediante concurso, si así lo
autoriza el juez. El paso siguiente será la segregación de la totalidad
del negocio y activos y pasivos hacia una nueva entidad, denominada
Nueva Pescanova.
Saneamiento
Crédito de 112,5 millones. Nueva Pescanova
pedirá un crédito de 112,5 millones, con carácter preferente sobre
cualquier otro instrumento de deuda, que será suscrito en un 30 % por el
consorcio Damm-Luxempart; y en un 70 % por la banca, con un interés del
15 % (5 % en efectivo, 10 % capitalizado) y a devolver en siete años.
La deuda financiera tras la reestructuración se quedará en 812,5
millones, excluyendo la de filiales internacionales.
Reorganización societaria
Adiós a los antiguos accionistas. El
consorcio Damm-Luxempart contará con menos del 30?% del capital en el
nuevo organigrama societario. El resto lo tendrán los acreedores que
financien y capitalicen créditos, con quitas de entre el 60 y 90 %, es
decir, los bancos. Habrá poco sitio para los accionistas de la antigua
Pescanova. Verán diluido su capital en un 95 % y solo se les reconoce
una participación del 4,99 %, tras la reestructuración.
Filiales extranjeras
¿Venta de Portugal? La propuesta pide el
levantamiento del convenio para las filiales de Argentina y Brasil. De
Chile se limita a afirmar que «será necesario evitar que los acreedores
recurran». Las plantas de Ecuador y Nicaragua deberán renegociar su
deuda. Y sobre la piscifactoría portuguesa de Mira, el convenio
establece la no presentación de recurso a Pescanova por parte de los
acreedores si se vendiera el activo.
Empleo
Ninguna alusión. La única referencia en todo
el documento de 214 páginas que hace alusión a la plantilla es para
decir que está integrada por 12.000 trabajadores, incluyendo a los de
las filiales extranjeras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario