Damm se reserva el derecho de veto en Pescanova para controlar la gestión
El calendario para poner en marcha el convenio se iniciaría como máximo a final de junio y concluiría en tres meses
La propuesta de convenio de Pescanova que ya tiene el juez de lo Mercantil 1 de Pontevedra en sus manos contempla que la banca sea el accionista mayoritario (34,6%) de Nueva Pescanova, que nacerá de la reestructuración del grupo, pero el consorcio de Damm y Luxempart, con el 30%, tendrá el control en la gestión como socio industrial. Según el documento se suscribirá un pacto de accionistas para regir el gobierno corporativo de la nueva sociedad en el que se reconocerá el derecho de veto para el consorcio en distintos asuntos, desde la aprobación de las cuentas a la entrada de nuevos accionistas.
En concreto, Damm y Luxempart tendrán derecho de veto en los cambios en la financiación de la deuda y del capital de las filiales de Nueva Pescanova, la creación de nuevas participaciones o emisión de nuevas acciones o instrumentos de capital, la entrada de nuevos accionistas en las filiales de Nueva Pescanova, la aprobación de las cuentas, planes de negocio y presupuestos, adquisiciones y enajenaciones por valor de más de 50 millones, los dividendos, la amortización y la recompra de acciones, el nombramiento de los auditores, las transacciones con un inversor o sus filiales, cualquier modificación de los estatutos y reglamentos si afecta de forma negativa a los miembros del consorcio, cualquier cambio sustancial en el objeto social, cualquier decisión de liquidar o disolver Nueva Pescanova o la refinanciación del crédito super sénior de 112 millones, que aportarán en un 70% la banca y otro 30% Damm y Luxempart.
Incluye además la propuesta una cláusula de condición de eficacia, en la que considera clave la reestructuración de las filiales españolas para que el convenio no resulte incumplido, ya que gran parte de los flujos monetarios que recibe Pescanova provienen de sus filiales y si éstas se encuentran sobreendeudadas sería difícil “incluso sobrevivir”, precisa el documento.
Así que la administración concursal de Pescanova presentará las solicitudes de concurso de acreedores de las filiales españolas, once en total (Pescafina, Insuiña, Frigodis, Frinova, Bajamar Séptima, Pescafresca, Lafonia Sea Foods, Fricatamar, Privipesca Chapela, Pescanova Alimentación y Pescafina Bacalao, además de Novapesca Trading que quedaría excluida). Se trataría de concursos exprés en el que la solicitud de concurso se presenta con la propuesta de convenio anticipada.
La reestructuración de Pescanova y sus filiales se hará en cinco operaciones, cuyo objetivo es aislar a Nueva Pescanova de las responsabilidades de Pescanova previas a la reestructuración. Comenzará con la transmisión de las participaciones en filiales españolas de las que Novapesca Trading es titular a favor de Pescanova por compraventa, seguirá con la fusión por absorción que hará Pescanova de todas sus filiales españolas, el tercer paso es la primera segregación en la que Pescanova segregará las unidades de negocio de sus filiales absorbidas, ya sin deuda, a favor de una nueva sociedad denominada Pescanova España, la siguiente operación consistirá en que Pescanova segregará su unidad de negocio (que comprende Pescanova España, acciones y participaciones de las filiales internacionales, Novapesca y la marca Pescanova) y también sus pasivos a favor de Nueva Pescanova. Finalmente, el último paso sería la ampliación de capital de Nueva Pescanova.
Los ejes básicos de la propuesta de convenio son la reorganización de la sociedad para crear Nueva Pescanova; quitas entre el 60 y el 90%, que reducirán la deuda a 812,5 millones; cambio del accionariado y una inyección de capital de 150 millones. Nueva Pescanova dividirá su capital en cuatro paquetes accionariales: un 34,6% para la banca, un 30% para el consorcio Damm y Luxempart y un 30,4% de otros accionistas, los que ya existen podrían entrar en este grupo y también otros nuevos, así como un 4,99% para los minoristas a través de Pescanova.
El plan de viabilidad estima un crecimiento de ventas del 3,5%
El plan de viabilidad que incluye la propuesta de convenio de Pescanova presenta proyecciones del negocio a 30 años y estima un crecimiento de los ingresos del 3,5% anual durante los diez primeros años, de forma que en 2021 los ingresos consolidados alcanzarían 1.555 millones de euros y en 2044 los 2.166 millones, según el caso base, luego ofrece un caso optimista con un escenario favorable.
El ebitda (resultado bruto de explotación) hasta 2021 crecería a un ritmo medio del 9,9% anual de los 83 millones de 2015 a los 171 de 2021. La inversión en capital circulante sería más fuerte el primer año, 2014, de 52 millones y bajaría a 21 en 2015.
Para todas estas estimaciones, el plan de viabilidad tiene muy en cuenta el negocio de las filiales extranjeras, ya que el langostino vannamei, merluza y salmón representan un 66% de las ventas en 2012, mientras que el surimi, calamar y rodaballo que se cultiva en España y Portugal representaron un 11%. En 2013 el grupo Pescanova obtuvo unas ventas de 1.215 millones y un ebitda de 39 millones.
El plan explica los crecimientos por entrada en nuevos mercados, fundamentalmente de Asia, pero también la expansión comercial del grupo en EE UU.
También en las necesidades de financiación se refiere a las filiales extranjeras, al señalar que de los 150 millones necesarios 26 serían para filiales españolas y otros 54 para las extranjeras, básicamente para el circulante para la puesta en marcha de las operaciones.
En concreto, Damm y Luxempart tendrán derecho de veto en los cambios en la financiación de la deuda y del capital de las filiales de Nueva Pescanova, la creación de nuevas participaciones o emisión de nuevas acciones o instrumentos de capital, la entrada de nuevos accionistas en las filiales de Nueva Pescanova, la aprobación de las cuentas, planes de negocio y presupuestos, adquisiciones y enajenaciones por valor de más de 50 millones, los dividendos, la amortización y la recompra de acciones, el nombramiento de los auditores, las transacciones con un inversor o sus filiales, cualquier modificación de los estatutos y reglamentos si afecta de forma negativa a los miembros del consorcio, cualquier cambio sustancial en el objeto social, cualquier decisión de liquidar o disolver Nueva Pescanova o la refinanciación del crédito super sénior de 112 millones, que aportarán en un 70% la banca y otro 30% Damm y Luxempart.
Incluye además la propuesta una cláusula de condición de eficacia, en la que considera clave la reestructuración de las filiales españolas para que el convenio no resulte incumplido, ya que gran parte de los flujos monetarios que recibe Pescanova provienen de sus filiales y si éstas se encuentran sobreendeudadas sería difícil “incluso sobrevivir”, precisa el documento.
Así que la administración concursal de Pescanova presentará las solicitudes de concurso de acreedores de las filiales españolas, once en total (Pescafina, Insuiña, Frigodis, Frinova, Bajamar Séptima, Pescafresca, Lafonia Sea Foods, Fricatamar, Privipesca Chapela, Pescanova Alimentación y Pescafina Bacalao, además de Novapesca Trading que quedaría excluida). Se trataría de concursos exprés en el que la solicitud de concurso se presenta con la propuesta de convenio anticipada.
La reestructuración de Pescanova y sus filiales se hará en cinco operaciones, cuyo objetivo es aislar a Nueva Pescanova de las responsabilidades de Pescanova previas a la reestructuración. Comenzará con la transmisión de las participaciones en filiales españolas de las que Novapesca Trading es titular a favor de Pescanova por compraventa, seguirá con la fusión por absorción que hará Pescanova de todas sus filiales españolas, el tercer paso es la primera segregación en la que Pescanova segregará las unidades de negocio de sus filiales absorbidas, ya sin deuda, a favor de una nueva sociedad denominada Pescanova España, la siguiente operación consistirá en que Pescanova segregará su unidad de negocio (que comprende Pescanova España, acciones y participaciones de las filiales internacionales, Novapesca y la marca Pescanova) y también sus pasivos a favor de Nueva Pescanova. Finalmente, el último paso sería la ampliación de capital de Nueva Pescanova.
Los ejes básicos de la propuesta de convenio son la reorganización de la sociedad para crear Nueva Pescanova; quitas entre el 60 y el 90%, que reducirán la deuda a 812,5 millones; cambio del accionariado y una inyección de capital de 150 millones. Nueva Pescanova dividirá su capital en cuatro paquetes accionariales: un 34,6% para la banca, un 30% para el consorcio Damm y Luxempart y un 30,4% de otros accionistas, los que ya existen podrían entrar en este grupo y también otros nuevos, así como un 4,99% para los minoristas a través de Pescanova.
El plan de viabilidad estima un crecimiento de ventas del 3,5%
El plan de viabilidad que incluye la propuesta de convenio de Pescanova presenta proyecciones del negocio a 30 años y estima un crecimiento de los ingresos del 3,5% anual durante los diez primeros años, de forma que en 2021 los ingresos consolidados alcanzarían 1.555 millones de euros y en 2044 los 2.166 millones, según el caso base, luego ofrece un caso optimista con un escenario favorable.
El ebitda (resultado bruto de explotación) hasta 2021 crecería a un ritmo medio del 9,9% anual de los 83 millones de 2015 a los 171 de 2021. La inversión en capital circulante sería más fuerte el primer año, 2014, de 52 millones y bajaría a 21 en 2015.
Para todas estas estimaciones, el plan de viabilidad tiene muy en cuenta el negocio de las filiales extranjeras, ya que el langostino vannamei, merluza y salmón representan un 66% de las ventas en 2012, mientras que el surimi, calamar y rodaballo que se cultiva en España y Portugal representaron un 11%. En 2013 el grupo Pescanova obtuvo unas ventas de 1.215 millones y un ebitda de 39 millones.
El plan explica los crecimientos por entrada en nuevos mercados, fundamentalmente de Asia, pero también la expansión comercial del grupo en EE UU.
También en las necesidades de financiación se refiere a las filiales extranjeras, al señalar que de los 150 millones necesarios 26 serían para filiales españolas y otros 54 para las extranjeras, básicamente para el circulante para la puesta en marcha de las operaciones.
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