El consorcio liderado por Damm pide a la banca acordar una ´quita de consenso´
El grupo catalán argumenta que el suyo es un "proyecto a largo plazo" - "Para eso ponemos nosotros el dinero", ironizan los bancos acreedores de la multinacional Pescanova
"Tenemos la convicción de que es una propuesta de mínimos", y con esta premisa los bancos acreedores de Pescanova han comenzado las negociaciones para intentar cerrar una propuesta de convenio con el consorcio que lidera Grupo Damm. Desde la compañía catalana, que resultó seleccionada para hacerse con la multinacional gallega por 250 millones de euros, emplazan a los bancos a negociar "una quita de consenso". "No hay más pasos a seguir hasta que no se terminen estas negociaciones, y solo hay dos alternativas: o el acuerdo o la liquidación", exhortan desde el consorcio inversor.
La propuesta de Damm, Luxempart, KKR y Ergon Capital Partners pasa por inyectar 250 millones, hacerse con el control de Pescanova (51%) y rebajar la deuda con una quita máxima de hasta el 92%. El pasivo de la compañía, según las cuentas reformuladas por BDO, asciende a 4.218 millones de euros, 38 veces superior al Ebitda (beneficio antes de impuestos, amortizaciones e intereses) previsto para el primer año y 20 veces superior al beneficio bruto previsto para el cuarto ejercicio (202 millones).
"Para eso ponemos nosotros el dinero", ironizan desde las entidades financieras, convencidas de que se podrá llegar a un "punto intermedio" durante las negociaciones. "Las negociaciones se están produciendo con normalidad y conscientes de que no tenemos todo el tiempo del mundo", agregan los bancos. El aviso de la administración concursal, Deloitte, fue claro: o acuerdo sobre el convenio o presentaban la liquidación. El plazo máximo que se puso sobre la mesa fue "finales de enero o principios de febrero", justo cuando se prevé que se agoten los 10 millones de línea de crédito que Pescanova aún no tocó de los 56 que recibió en junio.
Los dos actores (empresa y entidades) son conscientes de que la situación de la compañía fuerza a la asunción de pérdidas por parte de "todos" porque "a día de hoy se ha perdido el 100% de la inversión" (el capital). "Es la única opción que queda", explican desde el grupo que preside Demetrio Carceller, que incide en que su proyecto es "a largo plazo, para sanear la compañía con una buena gestión".
En las entidades financieras no quieren "dramatizar" con su negativa a asumir el plan de Damm tal y como fue presentado. "Ellos sabían que iba a ser rechazado por las condiciones que ponen sobre la mesa", y en los bancos aseguran que la opción de mantener más porcentaje del capital social que de inicio les concede el consorcio inversor (49%) "no está descartado". "Nunca dijimos que no queríamos tener la mayoría del capital", indican.
Si la estructura final de Pescanova se arma tal y como propone el grupo que lidera el Grupo Damm y se reduce la quita a los acreedores (más de 3.500 millones de euros son los denominados pasivos financieros), la multinacional pesquera gallega tendrá que arrancar con una deuda a devolver más elevada, con un plan de pagos menos condescendiente y, en definitiva, con más gastos en intereses y amortizaciones a futuro.
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