La banca ofrece 45 millones para frenar la liquidación de Pesca Chile
"Sabemos lo que significa y lo que supondría perderla", dice la multinacional - El consejo analiza durante siete horas las propuestas para comprar la pesquera sin Carceller ni Tesch
Las entidades esperan un plan de viabilidad para inyectar dinero en la filial de Pescanova
La banca acreedora de Pescanova, que terminará por participar en su accionariado y, por lo tanto, de beneficiarse de los futuros dividendos de la compañía (si se salva de la liquidación), sabe que sin la filial de Chile las opciones de éxito son infinitamente más reducidas. Por eso, y pese a que de inicio había avanzado que no iba a poner más dinero en la multinacional gallega (más allá de los 56 millones de línea de crédito que concedió en junio), está dispuesta a aportar capital para bloquear el proceso de venta de Pesca Chile. Según fuentes conocedoras de las negociaciones, las entidades financieras dispondrían de unos 45 millones de euros, cantidad que estiman suficiente para paralizar temporalmente la liquidación de la filial.
Como publicó ayer este diario, dentro de la propuesta de Grupo Damm para hacerse con la compañía gallega estaba el mantenimiento de "todo Pescanova", incluidas las granjas de salmón y la flota chilenas. Pero la inyección de dinero fresco de Demetrio Carceller no se podrá formalizar hasta que, después de pasar la criba del consejo, supere el filtro de la junta de acreedores y la de accionistas. Y no hay tiempo. Una asamblea extraordinaria de socios debe celebrarse en un plazo máximo de 30 días y, aunque Pescanova tiene liquidez para aguantar hasta finales de enero sin la entrada de más capital, el síndico chileno pretende subastarla antes de Navidad.
De hecho Herman Chadwick, el administrador judicial de Pesca Chile, recibió este martes entre el mediodía y las dos de la tarde las ofertas vinculantes para hacerse con las granjas acuícolas y los barcos. Se presentaron tres, dos por las filiales de salmón y otra por el grupo. Se trata de los gigantes Marine Harvest (Noruega) y Cooke Aquaculture (Canadá), cuyos nombres llevan en las quinielas desde el principio. También ha pujado la consultoría Econsult, y que representa al fondo Fidelity (accionista de Pescanova, precisamente). Al margen de las negociaciones que está llevando la empresa con Chadwick, el proceso sigue su curso legal y los bancos de inversión LarrainVial y Landmark Capital emitirán un informe sobre cuál es la mejor oferta. El ganador (si Pescanova no frena su venta) será el que ofrezca más dinero y tenga un plan de pagos al menor plazo posible.
Hoy se darán a conocer oficialmente las propuestas en la junta de acreedores, y ahí previsiblemente Chadwick podrá informar de los contactos con Juan Manuel Urgoiti o los bancos españoles. A expensas de lo que suceda mañana, en la capital chilena son pesimistas sobre la posibilidad de frenar la liquidación, y la sensación es que Pescanova ha reaccionado "muy tarde".
La quiebra de Pesca Chile se precipitó en mayo por una cantidad irrisoria, de siete millones de euros, por el impago de tres pagarés a HSBC. El que entonces era responsable de Pescanova en el país andino, Marcos Osuna Andrade, no compareció en la vista de reclamaciones, y automáticamente se inició la quiebra. "Estamos por Pesca Chile sí o sí", explicaron ayer desde el entorno de la pesquera a preguntas de este periódico. "Sabemos lo que significa y lo que supondría perderla", ahondaron. Las mismas fuentes entienden que con la venta de Austral Fisheries (la participación que tenía Pescanova, del 50%), ya se ha completado la desinversión de filiales productivas.
El consejo de administración de Pescanova, reunido ayer en Madrid, analizó durante siete horas tanto la situación actual de la compañía como las ofertas presentadas para hacerse con la multinacional. Al encuentro no acudieron ni José Carceller (hermano de Demetrio Carceller y representante de Grupo Damm) ni François Tesch (Luxempart), dado que una de las propuestas es la suya. Y, se da por descontado, la que ganará. Solo asistieron los consejeros independientes, aunque éstos lo son a propuesta de Carceller, así que no habrá sorpresas.
Entre los independientes están el propio Juan Manuel Urgoiti (Damm consensuó con los bancos esta elección), Yago Méndez Pascual (consejero también durante el mandato de Manuel Fernández de Sousa), Luis Ángel Sánchez-Merlo y Alejandro Legarda. En la oferta de Damm, además de la inyección de 250 millones de euros, sed incluye una operación acordeón con la consiguiente pérdida de la inversión para todos los pequeños accionistas. "Su participación no vale nada", explican desde el entorno de la cervecera, que se ha topado con los pequeños socios, que exigen la convocatoria cuanto antes de una asamblea general.
"Los minoritarios denuncian que el representante de Damm quiere ser juez y parte, pues forma parte del Consejo que el mismo propuso y que tiene que decidir aprobar una oferta presentada por su propio grupo", ahondó la asociación de pequeños accionistas Pescanem. La postura de estos minoritarios es apoyada también por Peter M. Yu, el primer ejecutivo del Grupo Cartesian, que posee un 5% de las acciones de Pescanova, quien apostilló que su compañía "no tolerará acciones que beneficien a un accionista singular en perjuicio del resto" y rechaza la "continua falta de transparencia con el resto de los accionistas de la compañía".
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