Un fondo atrapado en Pescanova pide la imputación de Novagalicia por engaño
Cartesian dice que la entidad le convenció para comprar acciones y le ocultó la contabilidad real
El responsable del fondo: "Cometí un error. Pescanova era un farsa" La madeja del fraude de Pescanova sigue liándose. El fondo Cartesian, que controla el 5% de las acciones de la compañía en concurso de acreedores, ha pedido que se impute también en el caso a los consejeros de Novacaixagalicia y a sus representantes en el consejo de la compañía gallega. Acusan a la entidad, ahora integrada en NCG Banco, de haberles engañado a la hora de venderles su participación, ya que la entidad conocía el estado real de la deuda.
Cartesian recuerda en la ampliación de querella, dirigida al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que la entidad gallega llegó a tener un 30% de Pescanova. La caja, dice, conocía las cifras reales de la empresa, ya que era su principal prestamista. Pero según este fondo, se lo oculto para venderle parte de sus acciones, y se valió de la colaboración del expresidente de Pescanova Manuel Fernández de Sousa, y de Joaquín Viña, jefe de auditoría interna, ambos imputados en el caso.
Novacaixagalicia, asegura el fondo, "necesitaba capital, y para obtenerlo, inició un proceso de desinversión, entre otras, en Pescanova y fue para ello para lo que ella misma, o a través de terceros —algunos, consejeros de Pescanova— buscó compradores con el fin de obtener un buen precio en la venta según la cotización entonces existente, a sabiendas —todos los que participaron en esa operación eran conocedores— de la mala situación financiera en que se encontraba la compañía y del escaso o nulo valor que pronto tendrían sus acciones", indica en el escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS. "Mediante la venta de dichas acciones, la entonces denominada Novacaixagalicia y sus consejeros, habrían llevado a cabo unas actuaciones presuntamente constitutivas de delito", justifica, y añade que han llegado "al convencimiento de que existen verdaderos indicios de que tenían conocimiento de la situación patrimonial real de Pescanova en el momento en que se produjo la venta de acciones", que compró Cartesian.
Mientras, la Audiencia Nacional trata de aclarar quién estaba al corriente del fraude en Pescanova. Ayer declararon el exdirector financiero, Antonio Taboas, y el responsable de administración, Alfredo López Uroz. Aseguraron que el empleo de facturas falsas era una forma de financiación de la firma, y señalaron que tanto la banca como BDO conocían la situación real de la empresa.
BDO, por su parte, ha dirigido un escrito al juez Ruz donde advierte de que Pescanova ha alterado las actas de reuniones antiguas antes de enviarlas a la Audiencia Nacional. BDO está también imputada en la causa, y fue Cartesian quien solicitó su inclusión en la causa.
Dos directivos declaran que Pescanova usaba las facturas falsas para financiarse
La auditora BDO advierte al juez Ruz de que la empresa ha "alterado" actas de reuniones
La Audiencia Nacional sigue tratando de aclarar qué prácticas contables usaba Pescanova y cómo fue posible que su deuda real fuera 2.000 millones de euros superior a la declarada oficialmente. Este lunes han declarado ante el juez Pablo Ruz el exdirector financiero de Pescanova, Antonio Taboas, y el responsable de administración de la pesquera, Alfredo López Uro. Sus explicaciones han seguido la estela de las que ya diera el expresidente, Manuel Fernández de Sousa, al asegurar que la banca y el auditor conocían cómo se gestionaba de verdad la contabilidad de la firma. En cuanto al uso de facturas falsas, sin embargo, han sido más claros que Sousa: han asegurado que eran una forma de financiación de la firma. Y mientras ellos vuelven a señalar a BDO, BDO a su vez responde: ha dirigido hoy un escrito al juez Ruz donde advierte de que Pescanova ha alterado las actas de reuniones antiguas antes de enviarlas a la Audiencia Nacional.
Taboas y López Uroz han indicado en sede judicial que las prácticas irregulares en las cuentas de la pesquera que desveló el examen a fondo de KPMG eran una forma de financiación de la pesquera, consentida tanto por la auditora como por los bancos, según han informado a Europa Press fuentes de la acusación. Aquella investigación de KPMG, realizada tras solicitar la empresa el concurso de acreedores, desveló que la empresa estaba en quiebra técnica, con un agujero de 927 millones y una deuda de 3.281 millones y concluía que la dirección maquinó el engaño. En el informe se ponía de manifiesto que la compañía inflaba los precios de venta de sus productos a otras empresas del grupo y emitían facturas que indicaban precios para los filetes de merluza a 42,34 euros que a empresas externas se las facturaban a 3,10 euros.
En concreto, López Uroz ha asegurado que en Pescanova todo estaba contabilizado, que no hubo nada que se dejara de contabilizar, y ha señalado que BDO, que está imputada en este caso, tenía acceso a los números y a la contabilidad de la pesquera, ya que todo estaba contabilizado, pero que "jamás" dijo nada sobre los resultados de la multinacional pesquera.
A preguntas de la fiscalía, López ha asegurado en sede judicial que en Pescanova no había ni contabilidad B ni una contabilidad paralela. Respecto a la deuda financiera, el directivo ha explicado que esta figuraba en los registros contables, mientras que sobre la actuación de BDO ha señalado que la auditora tenía técnicas para conocer la situación, pero que "nunca" hizo ninguna observación, según informaron fuentes de la defensa. En cuanto a los bancos, el director de administración ha insistido (como ya declaró el expresidente Manuel Fernández de Sousa), que los créditos bancarios eran aprobados tras reclamarles información muy reducida.
Antonio Taboas, por su parte, ha señalado que estuvo en la entidad pesquera hasta abril de 2012 y que dejó su puesto antes de lo previsto por enfermedad, por lo que "no" estuvo presente ni la ampliación de capital, ni en la negociación de la venta de activos productores de salmón.
Actas "alteradas" según BDO
Mientras los ejecutivos insisten en que la auditora, BDO, estaba al corriente de todo lo que pasaba en el seno de Pescanova, la firma, imputada, insiste en defender su inocencia. Además, ayer presentó también un escrito al juez Ruz en el que le advierte de que el acta de la reunión del Comité de Auditoría de 28 de febrero, remitida a esta instancia el pasado 5 de noviembre por Pescanova, está "notoriamente alterada", con respecto a la que la empresa presentó a otro juzgado en abril.
En concreto, según BDO, el mismo documento fue usado por la empresa cuando el expresidente Manuel Fernández de Sousa trató de revocar al auditor. Le enviaron el acta de esa misma junta al Juzgado de lo Mercantil número 2 de Pontevedra. Y según BDO, ambas actas difieren. En concreto, en el documento más actual hay un apartado llamado "otros aspectos del informe del auditor" en el que se incluyen otros subapartados relativos a deudas comerciales, existencias, deuda financiera, situación fiscal y otros activos y pasivos contingentes, que en el antiguo no estaban.
Por el contrario, la firma asegura que otros elementos han sido suprimidos en el acta: el documento más antiguo tiene la firma del que era el presidente del comité de auditoría en febrero, mientras que el aportado en noviembre no la tiene; y el antiguo incluye referencias de varias líneas a Acuinova Portugal y a NovaNam, que tampoco aparecen ahora.
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